El estancamiento de la compraventa de viviendas en las Islas hace saltar las alarmas en España

Las compraventas registradas bajan un 41,2% desde agosto de 2018 en Canarias.

Canarias y Baleares, muy dependientes del comprador europeo, vuelven a anticipar lo que podría extenderse al resto de España

El estancamiento de la compraventa de viviendas en las Islas hace saltar las alarmas en España
Las Palmas de Gran Canaria

Es algo que suele ocurrir. Los dos archipiélagos, Canarias y Baleares, experimentan con meses de anticipación los movimientos en el mercado inmobiliario que luego se extienden al resto del país. Quienes conocen bien el mercado lo recalcan: “Cuando en Europa estornudan, aquí cogemos la gripe” dice en tono jocoso Plácido González, portavoz de la ACEGI, la Asociación Canaria de Empresas de Gestión Inmobiliaria. “Tengo 61 años y he vivido unos cuantos cambios de tendencia. Como mínimo nos anticipamos en seis meses a lo que va a pasar, porque dependemos mucho del comprador europeo y ellos no ven el panorama claro”.

En agosto de este año se puede haber producido uno de esos cambios de tendencia. Según datos del INE, las ventas de casas cayeron en el octavo mes del año un 41,2% con respecto agosto de 2018. Es casi el doble que la caída media nacional, situada en el 21,1%. Pero los expertos no hablan aún de un retroceso. “La caída fuerte fue en el segundo trimestre. El mercado parece menos boyante que antes y parece que habría un estancamiento, que no un retroceso, en las compraventas de viviendas”, afirma Julio Rodríguez, ex presidente del Banco Hipotecario de España y miembro del Consejo Superior de Estadística del INE. Coincide en la capacidad de ambos archipiélagos como “centinelas” del cambio: “Deben tener componente muy importante de viviendas que compran extranjeros o transacciones muy ligadas al turismo y cuando este sufre, se nota en las ventas de viviendas. Es un mercado más sensible que en el resto de España”.

Los datos de agosto, sin embargo, también están condicionados por la de la entrada en vigor de la nueva Ley de crédito inmobiliario, que obliga al comprador a hacer una visita al notario antes de comprar y al notario a pasar un informe al banco. Entró en vigor el 15 de junio, pero con casos de sincronización entre notarios y bancos. “Hubo unos problemas tremendos, tuvieron que hacer pruebas, se mandaban los documentos por correo, por carta…” recuerda Plácido González. “Así que se puede decir que ha habido una adaptación de la nueva ley de crédito inmobiliario que durante unos dos meses ha frenado los créditos a las compraventas” señala Rodríguez.

En cualquier caso, la desaceleración de la venta de viviendas se venía apreciando ya, aunque de forma más suave, con anterioridad a agosto. Según González “desde el último trimestre año pasado ya había municipios de los importantes en movimiento que ya estaban en una cifra de ventas inferior al mismo trimestre del año anterior. Un número de ventas menor, no precio menor. El mercado iba enfriándose”. Esto podría indicar una menor tendencia a invertir vivienda.

Según los registros notariales un 45% de las compraventas se hacen sin hipoteca “y en ese grupo estarían las compras de fondos de inversión e inversores. Como los bancos dan muy baja rentabilidad, la gente busca alternativas para colocar el dinero, Y así el ahorrador se dice me compro una casa y la acabo alquilando. En esto no hay que descartar también fondos de inversión, socimis, etc. Que compran sin un préstamo hipotecario”, sostiene Julio Rodríguez. Pero tal vez la inversión inmobiliaria para alquilar ya no resulta tan atractiva y puede estar detrás del estancamiento. “Todo el mundo pensaba que se iban a vender todas las casas para alquiler vacacional, pero se ha expandido demasiado y ya no es tan rentable. Alquilar el piso ya te cuesta. Antes cobrabas 70 y ahora tienes que cobrar 50” explica González, que resume la situación así: “Las noticias no son buenas, los precios han subido demasiado y los sueldos no llegan. A nosotros se nos han caído operaciones porque la tasación no llega al precio de venta”. Y es que, según él, hay una sobredimensión en los precios de la vivienda. Y sin embargo, “sigue saliendo más rentable comprar que alquilar”, afirma, porque los alquileres siguen muy altos en comparación con los precios de las hipotecas. ¿Consecuencias para la economía del estancamiento inmobiliario? “Acentuaría más la desaceleración económica. A la vivienda nueva también le está llegando el mensaje de que el mercado ya no está tan dinámico” remata Rodríguez. 

La casa por el aeropuerto

Provincias. Las ventas cayeron más en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, un 44,84%. En Las Palmas, bajaron un 38,6% en agosto. En total se vendieron 1.293 viviendas en toda Canarias, frente a las 2.199 de 2018.

Nacional. En el conjunto de España las ventas cayeron un 21,1%, el mayor descenso desde febrero de 2.014, cuando el descenso llegó al 27%.

Conectividad. En los dos archipiélagos, muy dependientes de las compras por parte de extranjeros, la conectividad aérea puede ser clave. Plácido González cree que influyen mucho las noticias sobre el cierre de las bases de Ryanair en Canarias o la quiebra de Thomas Cook. “La gente se queda con los titulares a la hora de invertir”, lamenta.

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