La crisis de Renault arrastra a la industria auxiliar española

La empresa francesa se desploma un 11,48% en Bolsa y contagia a todo el sector automovilístico

Concesionario de Renault.
Concesionario de Renault. EFE

El sector automovilístico europeo ha entrado en un estado de crisis del que parece no poder salir. Después de un año 2019 complicado por la caída en ventas y los impactos arancelarios de las guerras comerciales, Renault ha provocado el último golpe a una industria malherida.

Y es que, a última hora de este jueves, con el mercado ya cerrado, la firma de origen francés lanzó un profit warning en el que recortaba sus previsiones para este año. En concreto, Renault redujo sus estimaciones de ingresos del 4% al 3% y el margen operativo del 6% al 5%. Además la compañía anunció que el flujo de caja libre de la división de automoción debería ser positivo en el segundo semestre, aunque no garantiza que lo sea en el año completo.

Esta modificación de las guías provocó que en la sesión bursátil de este viernes en la Bolsa de París los títulos de la automovilística empezasen a desplomarse hasta cerrar con una corrección del 11,48%. Un severo golpe que en su caída ha arrastrado a la industria auxiliar española fabricante de componentes para vehículos. Las cotizadas CIE Automotive y Gestamp bajaron el 4,53% y el 3,15% sobre el parqué español, respectivamente. Un impacto de 203 millones de capitalización entre ambas compañías (a CIE le cuesta 131 millones mientras que a Gestamp 72 millones).

Y es que para CIE Automotive las ventas a Renault suponen el 7% de la facturación total, lo que le convierte en el mayor cliente entre los grandes grupos automovilísticos, junto con Chrysler. (Ford y Magna suponen el 6% de la facturación, cada una; Mahindra, Daimler, General Motors y Volkswagen el 5% cada una; Nissan, el 4%; PSA, Caterpillar, ZF y Fiat el 3% cada una; Nexter, NTN y GKN Automotive el 2% cada una; y Jaguar Land Rover, NSK, Robert Bosch, Faurecia, Tesla, Continental y Honda el 1% cada una).

Así se refleja en las cuentas de 2018 en las que el grupo fabricante de componentes registró ventas por 3.029 millones. Fuentes de CIE Automotive señalaron, no obstante, que “somos un grupo diversificado a nivel de clientes, de mercados y tecnologías”, aunque rechazaron pronunciarse sobre el posible impacto de la crisis de Renault. De hecho, los citados 3.029 millones en ventas de CIE en el último año, la facturación de Renault supondría solo 212 millones.

Igualmente, el mercado europeo de la industria del motor también se ha resentido. Las fabricante de neumáticos Continental y Michelin encajaron caídas del 0,52%% y del 1,96%, respectivamente. Peugeot también cayó un 1,66% y Pirelli retrocedió un 2,59%.

Cambio de modelo

El mercado europeo de la automoción se encuentra en horas bajas. Fuentes conocedoras del sector explican que la industria está atravesando una “situación muy complicada” en su camino hacia la transformación de lo que debe ser la movilidad del futuro.

Las empresas necesitan cada vez más de inversión en investigación y desarrollo para adaptarse a las tendencias que, según señalan los expertos, se basan en la conectividad, autonomía, vehículo compartido y electrificación del parque. “Esto requiere de mucha inversión en I+D y en las propias fábricas para adaptar las líneas de producción, pero si el mercado cae es muy complicado mantener el nivel de inversión y la generación de beneficios”, explican.

Además, el sector automovilístico también está en el punto de mira de los inversores ya que lleva amenazado con aranceles del 25% desde el año pasado y para los que la decisión se viene posponiendo, en búsqueda de un acuerdo mayor. “El sector autos es uno de los más castigados en Europa desde que comenzó la guerra comercial y, aunque también sería uno de los más beneficiados si el sábado en el Reino Unido se aprobara el acuerdo de John­son, su felicidad no podrá ser completa mientras no se moderen las tensiones comerciales”, explican los expertos de MacroYield.

“La incertidumbre que se vive en el entorno se traslada a los consumidores, que no saben qué coche comprar, y todo eso afecta al mercado y lleva a que caigan las ventas y la capacidad de inversión de las marcas”, concluyen fuentes conocedoras de la situación.

Rebaja de la valoración

La abultada corrección que ha sufrido el gigante automovilístico francés en la Bolsa parisina es la mayor desde junio de 2016 cuando cerró con una bajada del 13,6%. Las acciones se cambian hoy a 48,56 euros, el nivel más bajo desde el pasado mes de agosto. 

Además, han sido varias las casas de análisis que han rebajado las valoraciones que tienen para la compañía en Bolsa. Société Genérale ha recortado el precio objetivo desde 62 a 55 euros y la recomendación desde comprar a mantener. También Commerzbank, rebaja el precio objetivo desde 60 a 50 euros. Oddo Securities lo pone en 61 euros desde los 90 anteriores. La valoración de Mainferst pasa de 61 a 53 euros mientras que la Exane BNP Paribas cae a 56 desde 59 euros. Barclays y Deutsche Bank ponen un nuevo precio objetivo en 60 euros desde 71 euros en el caso de Barclays y desde 75 euros en el caso de Deutsche Bank.

El fuerte castigo que está sufriendo Renault hoy en Bolsa está contagiando al resto del sector. En España, los fabricantes de componentes de automóviles también han sufrido la presión vendedora. CIE Automotive ha sido el peor valor del Ibex, con un descenso del 4,53% mientras que Gestamp, ha perdido el 3,15%.

En el mercado europeo, los fabricantes de neumáticos Continental y Michelín encajan caídas respectivas del 0,39% y del 1,6%, respectivamente. Peugeot, Pirelli y Faurecia también sufren descensos que rondan el 2,5% mientras que los fabricantes Porsche, VW, BMW  y Daimler registran caídas más moderadas del entorno del 1%.

Caída de las matriculaciones

1,6% menos en Europa. Según los datos proporcionados por la patronal europea del automóvil ACEA (European Automobile, Manufacturers Association), la matriculación de vehículos en Europa cayeron un 1,6% en los primeros nueve meses del año, en comparación con el mismo periodo del año anterior. En concreto, Alemania es el único gran mercado con ventas positivas (+2,5%), mientras que España registra la mayor caída (7,4%), seguida del Reino Unido (-2,5%), Italia (1,6%) y Francia (1,3%).

Profit warnings de Daimler, BMW y Ford. El pasado mes de julio el gigante alemán de la automoción Daimler (fabricante de Mercedes) también lanzó un profit warning, el cuarto en menos de un año. Daimler explicó que el ebitda del segundo trimestre sería menor de lo esperado por el aumento de 1.000 millones de euros en provisiones para, entre otros aspectos, la retirada de los airbags defectuosos de Takata así como los mayores gastos para lidiar con los procedimientos legales y gubernamentales en vehículos diésel. Por su parte, la también alemana BMW recortó sus previsiones en marzo, y otras compañías como Ford o Tesla también hicieron anuncios similares recientemente.

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