España captará el jueves financiación a 50 años con bajos tipos de interés

Francia también emitirá 10.500 millones con plazos de vencimiento largos

deuda españa
Una bandera de España en la plaza de Colón de Madrid.

Cuando el dinero es gratis, es difícil no endeudarse. Este es al menos el planteamiento de España, que se prepara para este jueves captar financiación a 50 años, aprovechando los bajos tipos de interés.

El Tesoro español quiere captar unos 4.000 millones, reabriendo las inversores en bonos ya emitidos con plazos de cinco, 10 y 50 años. El organismo llevaba unos días sondeando al mercado para valorar si hay demanda para estos bonos.

Si se materializan estas colocaciones de deuda, España podrá conseguir financiarse a precios más baratos, y con plazos de vencimiento más largos. En el caso del bono a más largo plazo (con vencimiento en 2066), podría colocarse con un cupón de entre el 1,2% y el 1,3%. Hace un año se pagaba más del 3%.

Madrid no es la única capital europea que quiere aprovechar el tirón de los bajos costes de financiación. Francia quiere captar, también el jueves, 10.500 millones de euros con la colocación de deuda pública, con unos plazos de vencimiento muy largos. 

Está por ver la acogida que tiene por parte de los inversores, que empiezan a mostrar recelos hacia las emisiones con rentabilidad ultra bajas.

Francia va a abrir la oferta de bonos ya existentes, a plazos de 10, 15, 20 y 30 años, con unos cupones que van del 0,5% al 1,75%. Esta deuda se emitió cuando los tipos de interés eran mucho mayores en relación a los precios actuales. Por ejemplo, el bono a 10 años ofrece una rentabilidad en los mercados secundarios del-0,4% y el 30 años paga un pírrico 0,4%.

Además, Austria y Alemania van a vender hoy bonos también el jueves. En conjunto, varios Gobiernos europeos esperan captar unos 18.000 millones de euros, tras la vuelta de las vacaciones, con la intención de aprovechar los bajísimos tipos de interés que hay en los mercados.

El temor a una recesión de la economía mundial ha provocado fuertes vaivenes en las Bolsas mundiales durante el verano y millones de inversores han optado por comprar activos que consideran seguros, como son los bonos emitidos por países occidentales. Estas compras han hecho aumentar el valor de la deuda y reducir el tipo de interés implicito que pagan los bonos.

"Se trata de muchas emisiones de deuda en muy poco tiempo. Habrá que ver si el mercado tiene apetito para tanto papel", explica a Bloomberg Peter McCallum, estratega de renta fija de Mizuho International.

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