Las hipotecas verdes llegan al escaparate de los grandes bancos españoles

La oferta es aún reducida pero permite rebajas de hasta 20 puntos, lo que posibilita al cliente ahorrar costes y mejorar su perfil de riesgo

hipotecas verdes
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La creciente sensibilización de la clientela ante el cambio climático –y de las propias entidades dentro de sus obligaciones de responsabilidad social corporativa– está llegando a la oferta bancaria más universal, las hipotecas. Cada vez más bancos españoles se están sumando a la tendencia de las hipotecas verdes, un fenómeno aún minoritario pero al que se están incorporando las grandes entidades, primero en la concesión de créditos a promotores con bonificación si son sostenibles y más recientemente, a clientes particulares.

Ahora comprar una vivienda ‘verde’ o reformarla equipándola de eco-tecnologías para ahorrar en agua, luz y gas puede abaratar la hipoteca y permitir un préstamo con condiciones más favorables, con una rebaja de entre 10 y 20 puntos básicos.

Actualmente, los edificios generan el 36% de las emisiones de CO2 y el 40% del consumo de energía en la Unión Europea. Mejorar la eficiencia energética de la vivienda contribuye no solo a la lucha contra el cambio climático, sino además en el ahorro del usuario para que haga frente a sus facturas y obtenga un préstamo más barato. Por otro lado, los bancos también salen ganado, ya que esta eficiencia energética merma el riesgo de impago por parte de los propietarios e incrementa el valor del inmueble. “Los intereses van en función del riesgo de no pagar y en las hipotecas verdes hay menos riesgo”, señala Lucía Veiga, directora de Comunicación de la sede de hipotecas de iAhorro.

Implantación en España

En nuestro país, esta modalidad de hipotecas ‘eco-friendly’ llega algo tarde respecto al resto de Europa. La primera vez que se aprobó el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios en España fue a raíz de un Real Decreto en abril de 2013, pero las hipotecas verdes no han sido nombradas en un texto legislativo hasta hace un mes con la nueva Ley Hipotecaria, donde únicamente se las menciona.

“El mercado está en un momento muy inicial y la oferta aún es bastante reducida”, apunta Veiga. “La hipoteca ecológica puede dar pie a mejorar las condiciones pero en medio de la negociación puede haber otro factor en las características del cliente que consiga mejorarle la hipoteca mucho más que comprar una casa ecológica”, indica.

Hipotecas para clientes

Triodos Bank, pionero en la comercialización de estas hipotecas ‘verdes’ en España, valora el CO2, el consumo y la certificación energética de las viviendas y en función de cuáles sean esos tres baremos baja más o menos el diferencial. “Durante los seis años que tiene de vida este producto, hemos firmado más de 1.600 hipotecas verdes en España”, señala Gemma Balasch, responsable de Hipoteca Triodos.

Asimismo, Caja Rural de Navarra y la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI) ofrecen una bonificación de hasta 10 puntos a clientes que vayan a comprar viviendas con certificación A o B. De hecho, el año pasado estas dos entidades junto con Triodos Bank arrancaron el plan EeMAP sobre hipotecas para la eficiencia energética cuya iniciativa es “crear una hipoteca de eficiencia energética estandarizada a nivel europeo” como reza su página web oficial.

Este junio el banco Santander anunció su propuesta de hipoteca verde en la que aquellas viviendas hipotecadas con calificaciones energéticas A o A+ tendrán una bonificación máxima de 10 puntos básicos sobre el tipo base. CaixaBank y Bankinter están estudiando el lanzamiento de sus propias hipotecas verdes.

Para promotores

El verano de 2018 Bankia lanzó un préstamo sostenible que bonifica el precio de los créditos para financiar promociones inmobiliarias con certificado de sostenibilidad medioambiental. Esta vez, el interés aplicado irá en función de la calidad crediticia de la empresa promotora, con una bonificación que oscila entre 0,10 y 0,20 puntos. Durante el primer año de la vida del producto, se han formalizado nueve operaciones en total.

Además, y ya para el cliente particular, el Banco Europeo de Inversiones ha otorgado recientemente un préstamo de 150 millones a Bankia, que añade otros 150 millones, para crear una línea de hipotecas verdes. Quienes quieran adquirir estas viviendas de consumo de energía casi nulo podrán obtener una rebaja de hasta 0,25% sobre el tipo final.

BBVA lanzó el pasado mes de julio una línea de préstamos para la promoción de viviendas de alta eficiencia energética ofreciendo a los clientes una bonificación en su diferencial. La única condición es acreditar una certificación energética mínima. “Ya se han firmado 10 operaciones por 482 viviendas y en cartera tenemos otros 13 proyectos por otras 856 viviendas”, dice Paloma Puente, directora de Real Estate BBVA.

Las certificaciones energéticas sostenibles

Documentos oficiales. Los certificados energéticos, expedidos por las Comunidades Autónomas, califican energéticamente un inmueble.Pero, existen empresas privadas que emiten certificados centrándose en sostenibilidad, bienestar y eficiencia energética.

BREEAM. Con 20 años de experiencia, este sello británico es el líder mundial y califica al edificio tras evaluar 10 categorías: Gestión, salud y bienestar, energía, transporte, agua, materiales, suelo, residuos, contaminación e innovación.

VERDE. De manera muy similar, esta herramienta española evalua la sostenibilidad ambiental de las viviendas a través de 12 criterios como localización, calidad ambiental interior o la gestión de sus recursos.

LEED. Este sello estadounidense certifica cuán sostenible es un edificio a través de nueve categorías (eficiencia energética, del consumo agua, de los materiales...) pero, a diferencia de los otros, se basa en una suma de puntos en vez de una ponderación.

Passivhaus. De origen alemán, esta es la única certificación que únicamente se centra en “la optimización de los recursos existentes a través de técnicas pasivas” como el aislamiento térmico, la hermeticidad del aire o la ventilación.

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