EE UU acusa a China de “manipuladora de divisas” y amenaza con represalias

El gigante asiático trata de destensar la situación e interviene en el mercado para frenar la devaluación de su divisa

El presidente Donald Trump.
El presidente Donald Trump. AP
Washington / Madrid

El Departamento del Tesoro de EE UU acusó este lunes a China de país "manipulador de divisas" y amenazó con tomar represalias para acabar con sus "injustas" ventajas competitivas en el marco del Fondo Monetario Internacional (FMI), en lo que supone una nueva escalada en la guerra comercial. El yuan se hundió ayer un 1,3% frente al dólar en su mayor descenso respecto a la moneda estadounidense desde 2015 que sitúa su cotización en mínimos de 11 años. 

El Banco Popular de China ha contribuido a destensar la situación, al fijar el cambio de la divisa china a un mayor nivel del esperado por los analistas y al anunciar la venta de bonos denominados en yuanes. Las medidas, que se han producido después de que EE UU haya acusado al al país de manipulador de divisas, ayudaron a que el yuan suba un 0,2% el día después de sufrir su mayor desplome desde 2015. El banco central también rechazó la acusación de que manipula el yuan.

En un comunicado, el Tesoro indicó que su secretario, Steven Mnuchin, "actuará con el Fondo Monetario Internacional para eliminar la ventaja competitiva creada por las últimas acciones de China". El Tesoro tomó esa medida después de que, este lunes, el Banco Popular de China (BPC, central) dejara caer con fuerza su divisa, el yuan, de manera que para comprar un dólar ahora hacen falta siete yuanes, en lo que supone la ruptura de una barrera psicológica para los inversores y algo que no ocurría desde 2008.

A juicio del Tesoro, "el propósito de la devaluación de la moneda de China es obtener una ventaja competitiva injusta en el comercio internacional". Consideró, además, que el "patrón" de acciones de Pekín para devaluar su moneda supone una violación de los compromisos que ha alcanzado en el marco de las reuniones de líderes del G20.

Y, por último, el Tesoro volvió a instar al Gobierno del presidente chino, Xi Jinping, a "mejorar la transparencia del tipo de cambio y las operaciones y objetivos de gestión de reservas".

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, explicó en un comunicado que va a solicitar ahora al Fondo Monetario Internacional (FMI) que “proceda a eliminar la ventaja competitiva injusta creada por las últimas acciones de China”. Aunque, según apuntan desde Citi, esa resolución es bastante ineficaz y no implica la aplicación inmediata de sanciones. Según el protocolo establecido, el primer paso es que Estados Unidos implicara a China en unas negociaciones y en la vigilancia de la marcha de su divisa. “El proceso de consultas dura 12 meses y un fracaso para corregir las prácticas de tipos de cambio no es desencadenante de sanciones”, explica el banco estadounidense. Fuentes financieras añaden que este protocolo se ha empleado en el pasado especialmente hacia países pequeños.

La decisión del Tesoro, una de las mayores formas de sanción que ese departamento puede imponer a un país, se produce solo horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusara a Pekín de "manipulación de divisas" e instara a la Reserva Federal (Fed) a tomar medidas al respecto.

"China dejó caer el precio de su divisa a casi un mínimo histórico. Se le llama 'manipulación de divisas'. ¿Estás escuchando, Reserva Federal (Fed)?", afirmó Trump en una serie de mensajes en Twitter.

La caída del yuan se produjo después de que el pasado jueves Trump indicase que impondría aranceles del 10 % a productos del gigante asiático valorados en 300.000 millones de dólares a partir del 1 de septiembre, ante la falta de progresos en las negociaciones comerciales. Poco después, el Ministerio de Comercio chino respondió anunciando que tomaría "contramedidas".

Un yuan más débil significa que los productos chinos denominados en dólares son más baratos, algo que ayudaría a frenar el efecto negativo de los nuevos aranceles estadounidenses sobre su competitividad, aunque el precio a pagar será un aumento del coste de las importaciones.

Esta nueva escalada en la guerra comercial entre China y EE.UU. provocó notables descensos en los mercados financieros internacionales, como la Bolsa de Londres, que cerró con pérdidas del 2,47 %; la de París con el 2,19 %; la de Fráncfort, con el 1,8 %; la de Milán, con el 1,3 % y la española con el 1,35 %.

Wall Street cerró este lunes con las mayores pérdidas porcentuales del año en sus tres indicadores, del 2,90 % en el caso del Dow Jones de Industriales, el principal de ellos.

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