Política monetaria

El BCE prepara cambios en el objetivo de inflación

Busca introducir flexibilidad permitiendo que la tasa supere el 2%

El BCE prepara cambios en el objetivo de inflación

A tan solo tres meses de que expire el mandato de Mario Draghi al frente del BCE, la institución estudia cambios en el objetivo de inflación. Desde 2003 la máxima que rige su política es que el índice de precios del consumidor se sitúe “por debajo, pero cercano al 2% en el medio plazo”. La modificación sobre la que se está trabajando ahora pasaría por un enfoque más “asimétrico”. Es decir, introducir flexibilidad tanto si se encuentra por encima como si se cae por debajo de esta cota. Esto permitiría al BCE mantener la inflación elevada durante un tiempo para garantizar que el crecimiento de los precios se haya afianzado.

A primera vista parece que la institución está siendo muy optimista pues a cierre de junio la inflación se situaba en el 1,3%. Bart Hordijk, analista de Monex Europe afirma que a pesar de que el BCE ha puesto en marcha todo tipo de medidas no convencionales para alcanzar su objetivo, el índice de precios no ha superado el 2% desde 2002, año en el que la inflación subyacente superó esa cota. El experto afirma que este cambio antes de considerar el endurecimiento monetario podría interpretarse como que los tipos de interés permanecerán en niveles bajos durante mucho más tiempo. El objetivo final del BCE podría ser el de mantener los estímulos durante más tiendo. Esto contrasta con lo vivido en los últimos meses cuando las posturas más agresivas, con Alemania a la cabeza, pedían la retirada de los estímulos y el IPC alcanzaba el 1,7%.

Este cambio también afectaría al euro seguirá por debajo de los valores medios a largo plazo durante un periodo prolongado. En un momento en el que Donald Trump ha mostrado su disconformidad con las medidas del BCE a las que califica de deslealtad por mantener el euro infravalorado, el desplazamiento de los objetivos añadiría más presión. El presidente de EE UU no dudaría en afirmar que la institución está manipulando el tipo de cambio. En Monex Europe señalan que esto sería suficiente para que dar razones a la opinión de Trump de que la eurozona es un club de países que interviene sobre su divisa, justificando con ello la imposición de aranceles.

“El BCE necesita una revisión porque claramente tiene problemas para superar la inflación” afirma a Bloomberg Steve Barrow, jefe de estrategia de divisas de Standard Bank. “Creemos que esto no se verá ayudado por una meta de inflación ambigua”, remarca.

La batería de estímulos puestas en marcha por Draghi a lo largo de sus ocho años de mandato parece que no ha sido suficiente para animar la inflación. Entre las medidas aplicadas están los tipos de interés, que permanecen en mínimos históricos y la tasa de depósito (lo que pagan los bancos por dejar su dinero en la hucha del BCE) permanece en el -0,4%. A esto se suma las de activos por de 2,6 billones de euros.

Los cambios en el objetivo de inflación no son algo nuevo. De hecho, era uno de las propuestas de Olli Rehn en su campaña para sustituir a Draghi.

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