Metro Cash & Carry abre la hostelería serbia a los alimentos españoles

Icex y la cadena mayorista organizan una misión a Belgrado

El grupo busca proveedores de aceite de oliva, quesos y fuet

Mercado Serbia
Puesto de verduras en un mercado de Belgrado. Getty Images

Metro Cash & Carry, el mayorista alemán de alimentos, está interesado en aumentar su oferta de productos españoles en Serbia, donde es uno de los principales proveedores de supermercados, comercios, restaurantes y bares. Así que, en colaboración con Icex, organiza una jornada de degustaciones y reuniones de negocios que se celebrará el miércoles, 23 de octubre, en Belgrado.

Pero, como siempre ocurre con los países pequeños, despertar el interés de los productores por un mercado de siete millones de habitantes no es fácil. En parte porque los presupuestos para promoción exterior son limitados y las firmas dan prioridad a los más grandes. Y en el caso particular de Serbia, porque la partida parece ganada por Italia, Holanda, Alemania, Austria y Francia, sus principales abastecedores de alimentos.

“No es un país que forme parte de nuestros objetivos como asociación”, confiesa Rafael Pico Lafuente, director de Asoliva. “No tenemos previsto organizar ninguna campaña de promoción allí porque su importancia como consumidor de aceite de oliva es bastante baja y preferimos destinar recursos, siempre escasos, a los países donde están las mayores posibilidades: Estados Unidos, Francia, España, Reino Unido, Bélgica, China, Japón y Taiwán”, precisa.

En Produlce, asociación nacional de productores de caramelos, chicles, chocolates y otras golosinas, tampoco disponen de información sobre el país balcánico, a pesar de que el año pasado las exportaciones españolas de confitería a Serbia crecieron un espectacular 115%, hasta los 1,6 millones de euros.

Precisamente, el aceite de oliva y los confites, junto con los quesos, el fuet y lomo, paté y foie y los platos precocinados (croquetas, empanadas y otro tipo de pinchos) son, de acuerdo con los estudios de Icex, las categorías que más interés concitan entre los hosteleros serbios.

Hay productos locales que España puede ofrecer a mejor precio, como los embutidos y precocinados, apuntan desde la Embajada en Belgrado

Tanto la agencia como Metro defienden que obviar al territorio balcánico es un error de cálculo. Bruselas estima que Serbia, Montenegro y otros cuatro países de la zona se incorporarán a la UE en 2025. “Su entrada facilitará la exportación española, al igual que ocurrió con Rumanía, Bulgaria o Croacia”, destaca Javier Álvarez, consejero económico y comercial jefe de la Embajada de España en Belgrado.

Pero insiste en que, incluso con el país fuera del club comunitario, “las oportunidades ya existen”. “Si las empresas esperan que el país entre en la UE para interesarse en él, puede que lleguen tarde”, advierte.

Ingresos y salarios

“El mercado no es grande comparado con otros de Europa, pero se encuentra en constante crecimiento, impulsado por el aumento del PIB per cápita y los salarios medios”, afirma Uros Urosevic, director del segmento horeca (acrónimo de hoteles, restaurantes y cafés) de la filial serbia de Metro.

En efecto, los ingresos por habitante han subido desde los 1.270 euros de 2002, cuando finalizaron las guerras yugoslavas, hasta los actuales 5.675 euros, según el Banco Mundial. Sin embargo, el salario medio neto es todavía bastante modesto y se sitúa en los 456 euros, de acuerdo con las estadísticas oficiales.

Mercado Serbia

Urosevic argumenta que el desarrollo turístico, el aumento del consumo y de la tasa de empleo (47% en el primer trimestre del año) están favoreciendo a los bares y restaurantes. “Los nuevos hoteles en Belgrado y Novi Sad estimulan el turismo local y extranjero, lo cual se refleja positivamente en el canal horeca”, señala.

En este segmento, Metro presume de tener el 27% del mercado. “El resto está altamente fragmentado, con competidores que tienen cuotas relativamente bajas, lo cual deja una gran cantidad de espacio para nuevos productos”, refiere.

En el último año, las exportaciones españolas de alimentos a Serbia repuntaron un 24%, hasta los 67 millones, mientras que desde 2014 se han incrementado un 74%, de acuerdo con la Secretaría de Estado de Comercio.

“Es un país donde el sector agroalimentario es muy importante, así que también produce muchas cosas, pero hay algunas, como aceite de oliva, aceitunas, pescado y mariscos, que necesita importar. Asimismo, hay otros que se elaboran localmente, pero que España puede ofrecer a precios más competitivos o de mejor calidad o distinto sabor en épocas que difieren de la producción local. Es el caso de los embutidos, queso, vino y precocinados”, abunda Álvarez.

Al detalle

Quesos. Las importaciones serbias de quesos aumentaron un 50% en el último año, hasta los 22 millones de euros. Se trata de un mercado que tradicionalmente ha estado dominado por Alemania, con una cuota del 44%, e Italia, con el 14%. Francia está invirtiendo mucho en campañas de promoción para introducir sus variedades.

Aceite de oliva. Pese a que su consumo es mínimo comparado con el de girasol (82% de las ventas totales, según Euromonitor), en 2018 las importaciones serbias de aceite de oliva crecieron un 34%, hasta los 4 millones, especialmente las de origen español, con un 64% (hasta los 740.680 euros). La cuota de España subió así de un 3% a un 15%, un avance importante en un sector donde los reyes son Italia (58%) y Grecia (22%).

Paté. Los disponibles en el mercado local son relativamente básicos. Una oferta gourmet o más variada sería muy bien recibida.

Confitería. La categoría que más ha crecido es la de cacao, que incluye turrón de chocolate y bombones.

Vuelos. La compañía aérea Air Serbia abrió en junio dos vuelos semanales directos de Belgrado a Madrid y dos a Barcelona. “La respuesta de los viajeros ha sido tan buena que la aerolínea ha añadido un tercer vuelo en verano para ambos destinos”, comenta Javier Álvarez, consejero comercial de España en Belgrado.

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