La vida más allá de la Morte

De Malpica al cabo Finisterre, nos sumergimos en la Galicia más pura

Muxía
Panorámica de Muxía. Cinco Días

En el extremo occidental de Europa, las marejadas y las tormentas se han adueñado de este territorio reservado a los hombres y mujeres que rinden pleitesía al Atlántico. Entre sus acantilados vertiginosos, ensenadas rocosas, bosques y playas de dunas se conservan tradiciones ancestrales ligadas al mar, historias de incontables naufragios y leyendas en las que la muerte es la protagonista.

Desde Malpica de Bergantiños a Finisterre, 80 kilómetros de agreste litoral dibujan esta región de A Coruña. Los romanos lo llamaron el fin del mundo. Hoy, nos zambullimos de lleno en la Costa da Morte.

Combate entre las rocas

La bajamar señala la hora. Desnuda las grietas, islotes y peñas que reciben el envite de las corrientes y esconden el fruto marino más codiciado de Galicia: el percebe. Preparados para el combate entre la roca y la ola, acuden los percebeiros de la Costa da Morte, ataviados con sus trajes de neopreno y armados con la trincha (palanca de acero) y saco de red.

Percebes
Percebes: cada mariscador puede extraer hasta cinco kilos al día. Cinco Días

Este preciado crustáceo nace en las zonas más peligrosas, donde el mar bate con violencia y donde solo acceden estos temerarios que se juegan la vida en cada jornada para que llegue a nuestra mesa. Los acompañamos para descubrir su oficio.

“El mejor percebe se encuentra donde no se atreve a ir todo el mundo”, dice Víctor Haz, percebeiro de Muxía. El viento sopla con fuerza entre el cabo Touriñán y el de Finisterre, las olas embisten contra las rocas, entre las que saltan con pericia estos mariscadores que rasgan sus paredes para conseguir hasta cinco kilos del preciado crustáceo. Tradición, valentía y un entorno marítimo sobrecogedor. Consulte Turismo.gal.

“El mejor percebe se encuentra donde no se atreve a ir todo el mundo”, dice Víctor Haz, presidente de los percebeiros de Muxía

Camiño dos Faros

Percebeiro
El percebeiro Víctor Haz, en el cabo Touriñán. Cinco Días

Tras esta dosis de adrenalina atlántica, buscamos en la Costa da Morte rincones para un momento de introspección, para contemplar el lado más sosegado de este salvaje litoral y aguardar puestas de sol entre un silencio absoluto.

El verano le da un respiro a esta tierra de tempestades y vientos del norte y nos invita a descubrir sus senderos con calma, paso a paso, siguiendo la estela de los faros que guían a los navegantes a través de sus aguas hostiles.

El Camiño dos Faros es una ruta de senderismo tomada de antiguos caminos de pescadores a ras de mar, bordeando despeñaderos, bosques, peñones, estuarios y playas vírgenes. Una ruta de 200 kilómetros y 8 etapas por toda la Costa da Morte. Punta Nariga, Roncudo, Laxe, Vilán, Muxía, Touriñán y Finisterre son los mejores miradores para sentir Galicia en estado puro. Más información en Caminodosfaros.com.

Estirpe marinera

Quien visite las villas mariñeiras de la Costa da Morte en invierno, hogar de tradiciones y oficios antiguos, de supersticiones y leyendas, se encontrará un escenario áspero y desolador, aislado por un clima y una naturaleza implacables. Sin embargo, quien acuda ahora descubrirá cómo empieza a calentarse el trajín portuario, que huele a pescado y a marisco fresco, que sabe a salitre en sus playas y a un tercio de Estrella Galicia en sus tascas.

Santuario de la Virgen de A Barca
Santuario de la Virgen de A Barca (Muxía). Cinco Días

El viento del nordés no golpea sino que acaricia y el sol se deja ver más que nunca. El acento gallego, que en cada pueblo parece un dialecto diferente, nos invita a conocer a esta gente que vive por y para el mar y que nos muestra qué es eso de la morriña una vez que se abandonan estos lares.

Camariñas es cuna de un prestigioso encaje de bolillos realizado desde hace siglos por las palilleiras locales. Muxía alberga el santuario de la Virxe da Barca, templo del Atlántico y lugar de peregrinación junto a las famosas piedras milagrosas. También conserva los secaderos de congrio al aire libre, únicos en Europa.

Secaderos de congrio
Secaderos de congrio. Cinco Días

Pasee por las idílicas playas o el paseo marítimo de Laxe y visite el dolmen de Dombate o el castro de Borneiro, emblemas de la cultura megalítica.

En Malpica, saboree la esencia marinera en su puerto, descubra en Buño su tradición alfarera y en Finisterre, el Museo de la Pesca. Hay vida más allá de la Morte.

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