Sanidad

La Airef pide un copago farmacéutico por nivel de renta

El organismo independiente cree que el sistema debe asimilar a trabajadores y jubilados y ser más equitativo

José Luis Escrivá, durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso.
José Luis Escrivá, durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso. EFE

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) sostiene que el actual sistema de copago farmacéutico "penaliza" a los trabajadores con bajos ingresos frente a los jubilados con misma renta, razón por la que pide asimilar a asalariados y pensionistas y equiparar por nivel de renta para lograr una mayor progresividad. Así lo plasma en un estudio publicado este jueves sobre evaluación del gasto en medicamentos dispensados a través de receta médica, que conforma el segundo de los siete informes de Spending Review, en los que este organismo independiente analiza cómo se están gastando los recursos públicos.

El organismo dirigido por José Luis Escrivá sostiene que es necesario modificar el actual sistema de copago farmacéutico para “mejorar su equidad y eficiencia” de forma que se mejoren las condiciones de compra “para la población activa con menos ingresos y dificultades para acceder a los medicamentos”.

De un lado, la Airef recomienda mejorar el sistema de tal forma que no se diferencie entre personas en activo y aquellas que reciben una pensión. Y es que, a pesar de que las segundas suelen necesitar mayor medicación, las diferencias entre ambos grupos son abismales: Los trabajadores que ganan menos de 18.000 euros anuales –y que suponen más de la mitad de la población (52%)– solo se benefician de una subvención efectiva de los medicamentos del 59% frente al 93% de un pensionista con el mismo nivel de renta, o al 91% de un jubilado con una renta de hasta 100.000 euros.

De otro, el organismo independiente ve necesario “estratificar los tramos de renta” haciéndolos mucho más graduales, ya que actualmente un trabajador que ingrese 18.000 euros anuales paga lo mismo por sus medicamentos que otro que gane 100.000 euros, cuando su renta es más de cinco veces superior. Por eso, cree que hay margen suficiente para diferenciar por tramos de renta, pasando de los tres actuales (menos de 18.000, entre 18.000 y 100.000, y más de 100.000) al doble. Consistiría en bajar el mínimo a 12.000 euros y establecer cuatro tramos más hasta llegar a los 100.000 euros: de 12.000 a 18.000 euros; de 18.000 a 30.000; de 30.000 a 60.000; y de 60.000 a 100.000.

También propone establecer límites de desembolso anuales por paciente en medicamentos (tras los cuales se haría cargo íntegramente el Estado), en lugar de los topes mensuales actualmente en marcha y de los que únicamente se benefician los jubilados.

Un ejemplo de simulación

  • La Airef propone varios posibles modelos atendiendo a distintas variables. Uno de ellos consistiría en que las rentas inferiores a los 30.000 euros solo abonen un 10% del importe del medicamento, una aportación que escalaría en los siguientes tramos al 29%, después al 36%, hasta llegar al 60% para las rentas superiores a 100.000 euros.
  • Paralelamente, para cada franja de ingresos, se establecería el importe máximo anual que cada una de ellas tendría que aportar de su propio bolsillo, pasando de un máximo de 114 euros para las rentas inferiores a 12.000 euros, hasta un límite de 843 euros para las que ingresen más de 100.000 euros. 
  • Combinando ambos factores se lograría un modelo mucho más progresivo que supondría que las personas con recursos más bajos solo pagarían el 7,9% de sus medicamentos, frente al 23,7% de aquellas que cobren entre 30.000 y 60.000 euros, o el 53,2% de las que ganan por encima de 100.000 euros. 
  • Si bien este ejemplo concreto supondría un gasto adicional de entre 500 y 640 millones de euros –de los 10.171 millones que conforman el gasto farmacéutico total– otros modelos similares testados por la Airef varían desde un incremento de gasto de 1.000 millones, hasta un ahorro de 130 millones de euros.

Margen para un ahorro superior a los 1.000 en gasto farmacéutico

La Airef también sostiene en su informe que una gestión más eficiente del gasto farmacéutico podría ahorrar más de 1.000 millones de euros anuales, casi un 10% de los 10.171 millones de euros que cada año se gasta el Estado en la dispensación de medicamentos. En total, este desembolso supone 1 de cada 6 euros del gasto total en Sanidad, que asciende a los 72.000 millones.

Si bien el sistema sanitario español es uno de los más eficientes del mundo (relación gasto-calidad), la Airef sostiene que en desembolso farmacéutico hay margen de ahorro, algo que puede lograrse cambiando el sistema por el que se fijan los precios, pero también fomentando una mayor educación sanitaria y un uso más racional, ya que recuerda, un elevado consumo de medicamentos no significa una mejor sanidad. Así, el organismo recomienda que el desembolso farmacéutico se aproxime al 0,8% del PIB (la media de países comparables de la OCDE), frente al 0,98% de nuestro país. 

Para conseguir un gasto más eficiente, la Airef propone aplicar un sistema de subasta nacional para la fijación de precios, parecido al que ya existe al Sistema Andaluz de Salud, con el que la Administración obtener grandes descuentos fruto de la mayor competencia entre actores, y una de las medidas con mayor potencial de ahorro.

Propone además que, a la hora de fijar los precios de referencia, se tengan en cuenta no solo los principios activos de un medicamento (qué sustancia lo compone), sino también su equivalencia con la indicación terapéutica (es decir, que sirven para curar la misma dolencia aunque con un compuesto distinto). Asimismo, pide homogeneizar las pautas de prescripción, ahora muy dispares entre comunidades autónomas, y revisar sistemáticamente el precio de los medicamentos de mayor coste una vez entren en el sistema de financiación.  

Por último, pide las que las comunidades autónomas, que financian el 95% del gasto sanitario, tengan mucho más protagonismo en la Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos, ya que su peso en la actualidad es de apenas el 27% (3 de 11 votos).

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