Aena y Ferrovial, pendientes de un plan de venta para el mayor aeropuerto del mundo

Esperan que la promotora de Estambul se decante entre la venta parcial o una concesión para mover ficha

Terminal del nuevo aeropuerto de Estambul, situado a 35 kilómetros del centro de la ciudad.
Terminal del nuevo aeropuerto de Estambul, situado a 35 kilómetros del centro de la ciudad.

Las dos grandes referencias españolas en la gestión de aeropuertos, el operador público Aena y el grupo Ferrovial, van a analizar sus posibilidades en el esperado proceso de venta parcial de una de las mayores infraestructuras de Europa, el recientemente estrenado aeropuerto de Estambul.

Miembros del consorcio propietario, IGA Airport Operations, han encomendado días atrás a Lazard una valoración del activo y la prospección de mercado, tal y como adelantó Bloomberg, para conocer el apetito de operadores y grandes fondos. Se trata, al mismo tiempo, de diseñar el tipo de operación que concitaría mayor interés y ofrecería más valor a los accionistas. Pese a que IGA parece tener clara intención de compartir la cuantiosa inversión en el hub turco, falta definir si se hace abriendo el capital del consorcio o utilizando el modelo concesional.

Lazard ha iniciado los contactos con potenciales interesados y también con bancos de negocios que, a su vez, tiran las redes entre sus clientes. Se trata de inyectar músculo a un consorcio formado por promotoras locales: Kalyon (35%), Cengiz (25%), Mapa Construction (20%) y Limak (20%).

La infraestructura abrió en noviembre con una capacidad de 90 millones de viajeros y previsión de llegar a 200 millones

El aeropuerto de Estambul lanzó sus operaciones en noviembre del año pasado, sirve de base central operativa a Turkish Airlines y se ha consolidado como un punto de conexión clave entre Europa y las áreas de Oriente Medio y Asia. Una vez puesto en el escaparate, se ha especulado con el interés de grandes del sector como las francesas Aéroports de Paris y Vinci. IGA Airport cuenta, por el momento, con el asesoramiento de Seul Incheon International Airport y de Copenhagen Airports International.

La instalación está ejecutándose en cuatro fases, con previsión de fin de obra en 2028. Para entonces, la capacidad prevista será de 200 millones de usuarios. (Madrid-Barajas subirá a una capacidad de 80 millones de viajeros tras la ampliación prevista en su plan director).

El terreno sobre el que se está levantando la infraestructura tiene una superficie de 76,5 kilómetros cuadrados, con previsión de acoger seis pistas, cuatro terminales y 233 posiciones de estacionamiento de aviones. Este gigante mundial de la aviación contará con 500 mostradores de facturación y una cifra de empleados cercana al cuarto de millón. En torno al aeropuerto se construirán hoteles, centros comerciales, un centro de convenciones y edificios de oficinas.

Lazard está sondeando el apetito inversor entre operadores y fondos de inversión

Por el momento, la primera fase concluyó con dos pistas y una capacidad de 90 millones de pasajeros al año. Para esta primera etapa, IGA ha ejecutado ampliaciones de capital y firmó préstamos por 5.700 millones de euros.

En el caso de Aena y Ferrovial, las dos parten desde una posición de cautela: analizarán la que puede ser una operación de gran calado “prácticamente de oficio”, apuntan desde una de ellas. La firma dependiente del Ministerio de Fomento es el principal actor mundial por número de pasajeros y atiende distintos modelos de gestión: en propiedad y concesión, pero tampoco descarta estar presente en activos de primer nivel desde una posición minoritaria en el capital e intentando gestionar.

Lanzada a la expansión internacional, Aena ultima los trámites para ponerse a los mandos de un paquete de seis aeropuertos turísticos en Brasil, entre los que se encuentran los de Recife y Maceió. Está previsto que la concesión comience a rodar el próximo mes de enero. De forma paralela, está lanzando los planes de ampliación de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, con inversiones que suman 2.100 millones y que en su mayoría están contempladas en el segundo ciclo quinquenal de tarifas reguladas 2022-2026.

Un avión de Turkish Airlines ante la primera terminal del nuevo aeropuerto de Estambul.
Un avión de Turkish Airlines ante la primera terminal del nuevo aeropuerto de Estambul.

En cuanto a Ferrovial, propietaria del 25% del aeropuerto londinense de Heathrow, tantea oportunidades especialmente en Norteamérica y Europa. Y lo hace sin perder de vista el fuerte desafío de ampliar la citada plaza de Heathrow con una tercera pista y la sexta terminal. El proyecto está valorado en más de 14.000 millones que dotaría a la infraestructura británica, hub de British Airways, de un 54% extra en operaciones.

 

Canon multimillonario

Concesión por 25 años. IGA Airport Operations ganó en 2013 el proyecto del nuevo aeropuerto de Estambul, que ha sustituido a Atatürk, con una oferta que incluía un canon de 22.200 millones a cambio de 25 años de operación. Esta promotora privada ya soporta cerca de 6.000 millones de euros de deuda tras finalizar la primera fase del aeropuerto.

Oportunidades en Estados Unidos. Ferrovial reforzó el pasado verano la presencia de su filial de aeropuertos en Estados Unidos para seguir sus proyectos en marcha y atender nuevas oportunidades. Entre estas últimas figura la remodelación y ampliación con dos nuevas terminales del aeropuerto JFK de Nueva York, por unos 13.000 millones de dólares. Está por decidirse la concesión del aeropuerto de Westchester, por la que llegó a ofertar Macquarie (1.100 millones) en 2017. Y el estado de Illinois, entre otros, proyecta un nuevo aeropuerto en el entorno de Peotone, el South Suburbian Airport.

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