Fiat y Renault estudian su fusión para crear el tercer grupo automovilístico del mundo

Las acciones de la compañía francesa se disparan más del 12% en Bolsa y las de la italiana suben un 8%

Renault FIAT pulsa en la foto

Se está gestando un nuevo gigante del motor. La compañía italoamericana Fiat Chrysler (FCA) y la francesa Renault están en negociaciones para crear la tercera mayor automovilística del mundo. Este lunes, el consejo de administración de la compañía gala se reunió para “estudiar el proyecto de fusión 50/50 [a partes iguales]” porpuesto por FCA. “Después de haber revisado cuidadosamente los términos de esta propuesta amistosa, el consejo de administración de Renault ha decidido estudiar con interés la conveniencia de tal acercamiento, consolidando la huella industrial del grupo y generando un valor adicional para la alianza [con Nissan y Mitsubishi]”, ha explicado la empresa francesa. Esta se pronunciará al respecto en un plazo de diez días, según información de Efe.

Esta fusión podría tardar hasta un año en hacerse efectiva, según reconoció Mike Manley, consejero delegado de FCA, en una carta a los trabajadores. “La propuesta tiene que ser analizada ahora por el grupo francés (...) Renault es un socio que ve el futuro de la misma manera” que FCA, ha indicado Manley. De esta forma, la automovilística francesa conseguiría una fusión con otro grande del motor, después de que su socio en la alianza, Nissan, rechazara una unión con Renault.

La combinación de ambas empresas se llevaría a cabo como una operación de fusión bajo una empresa matriz holandesa y cotizaría en las Bolsas de Nueva York, Milán y París. Un portavoz del principal accionista del grupo, el Gobierno francés (posee un 15%), ha dicho que el Ejecutivo de ese país apoya una posible fusión con FCA, pero “necesita tener más detalles”, según recogió Reuters. Cualquier pacto con la firma italiana tendrá que salvaguardar la alianza que Renault tiene con Nissan.

Fiat Chrysler prevé que una posible unión de las dos compañías generaría unos 5.000 millones de euros en sinergias al año, derivadas del ahorro en compras, eficiencias en I+D y en producción, principalmente. La compañía italiana propuso un consejo de administración de la empresa resultante de la fusión, compuesto por 11 integrantes, formado por cuatro directivos de Renault, otros cuatro de Fiat y uno de Nissan. La compañía estaría presidida por John Elkann, presidente de Exor, vehículo patrimonial de la familia Agnelli, que posee el 29% de FCA. El consejero delegado, por su parte, sería Jean-Dominique Senard, actual presidente de Renault, según Reuters. “Antes de que se complete la transacción, para mitigar la disparidad de valores en el mercado de valores, los accionistas de FCA recibirían un dividendo de 2.500 millones de euros”, ha indicado FCA.

El primer ministro italiano, Matteo Salvini indicó que la propuesta puede ser una buena noticia para Italia si ayuda a que FCA pueda crecer, pero “es crucial mantener los empleos”. Uno de los principales sindicatos italianos, el Fim Cisl, pidió al Estado italiano que entre en el accionariado de FCA, como el Estado francés, que ya está en Renault. “Una posible presencia simbólica del Tesoro italiano en la alianza tendría un significado compensatorio respecto a los activos accionariales franceses”, ha dicho ante medios de comunicación de ese país, el secretario general del sindicato en Turín y Canavese, Claudio Chiarle.

“La fusión con Renault, que podría extenderse en un futuro a Nissan y a Mitsubishi, puede abrir los mercados de Rusia y de Oriente Medio a Maserati, impulsando las plantas productivas” del grupo, ha añadido Chiarle.

Por su parte, el presidente de la patronal italiana, Vicanzo Boccia, ha recibido positivamente la fusión y señaló la necesidad firmar pactos de este estilo, para crear compañías fuertes que compitan contra Estados Unidos y China. “Decimos desde hace tiempo que se necesitan gigantes europeos, en este caso se ha ido mucho más lejos, pues no sería solo un grupo europeo”, ha dicho Boccia.

Tanto en Italia como en Francia, remarcaron la importancia de que esta fusión mantenga la producción actual y no se proceda al cierre de fábricas. En una carta de los trabajadores de FCA, destinada a Elkann, los empleados pidieron que la empresa “siga creando, desarrollando y produciendo en Turín” y que no abandone el país. “Los beneficios de la transacción propuesta no se basan en el cierre de plantas, sino que se lograrían a través de una inversión más eficiente en capital en plataformas, arquitecturas, motores y tecnologías de vehículos globales comunes”, han asegurado en FCA. “Francia estará particularmente vigilante con respecto al empleo”, han dicho fuentes del Gobierno presidido por Emmanuel Macron.

Tras los pasos de VW

Ambas compañías sumaron el año pasado un total de 8,55 millones de ventas en todo el mundo, por lo que, en caso de fusionarse, se transformarían en el tercer fabricante de coches del mundo, solo por detrás del grupo Volkswagen y de la japonesa Toyota. Si se suman las matriculaciones de los otros dos miembros de la alianza (Nissan y Mitsubishi), la unión resultante comercializó en 2018 un total de 15,41 millones de unidades, muy lejos del grupo Volkswagen, que quedaría en segundo lugar con 10,83 millones de vehículos. Además, superaría a otras empresas como General Motors, Ford y Hyundai Kia.

En conjunto, las dos empresas tienen 17 marcas: Fiat, Abarth, Alfa Romeo, Chrysler, Dodge, Fiat Professional, Jeep, Lancia, Ram, Maserati, Renault, Alpine, Dacia, Lada, Renault Samsung Motors, Junbei y Huasong. El resto de marcas de la alianza son Nissan, Mitsubishi, Infinity, Venucia y Datsun. “La amplia y complementaria cartera de marcas proporcionaría una cobertura completa del mercado, desde el segmento de lujo, como Maserati y Alfa Romeo, hasta enseñas de acceso mayoritario, como Dacia y Lada, e incluiría las conocidas Fiat, Renault, Jeep y Ram, así como vehículos comerciales”, han indicado desde FCA. En la empresa italiana calculan, “que sobre una base agregada simple, basada en los resultados de 2018, los ingresos de la compañía por la fusión serían de casi 170.000 millones de euros, con un beneficio operativo de 10.000 millones y una ganancia neta de 8.000 millones”. La capitalización bursátil de la empresa resultante sería de unos 34.000 millones de dólares.

Gran acogida en Bolsa

El mercado acogió la noticia con gran entusiasmo en la sesión de ayer. Los valores de Renault se dispararon un 12,09%, hasta 56,03 euros por acción, mientras que los valores de Fiat crecieron un 7,98%, hasta 12,37 euros por título.

Esta posible fusión llega en un momento en el que otros fabricantes como Volkswagen hablan de la necesidad de una mayor cooperación entre marcas para poder abordar los retos que tiene la industria del motor, como la electrificación, la conectividad y el coche autónomo. Solo el grupo VW va a invertir 30.000 millones de euros en su plan de movilidad eléctrica. El gigante alemán, ya anunció el pasado mes de enero una alianza con Ford, para el desarrollo de coches eléctricos y vehículos comerciales. Además, la plataforma de vehículos eléctricos que ha creado VW, se ha abierto para que sea utilizada por otras marcas, con el objetivo de reducir costes. BMW y Daimler, por su parte, informaron en febrero de la creación de una alianza para lanzar cinco joint ventures que den servicios de movilidad.

La situación de Renault en España

La automovilística Renault tiene dos fábricas de coches en España, una en Palencia y otra en Valladolid, mientras que FCA no tiene ninguna planta en el país. La compañía francesa da trabajo en ambas factorías a 2.300 y 3.800 personas, respectivamente. Entre ambas plantas produjeron el año pasado casi 500.000 vehículos. El delegado general de la sección sindical de CCOO, Rubén González, dijo a Efe que los representantes de los trabajadores “están tranquilos pero atentos” por la propuesta de fusión. El portavoz de CGT en Renault España y presidente del comité de empresa de las factorías de Valladolid, Unai Hernández, recordó que aunque Fiat no tiene plantas en España, sí hay en Valladolid una fábrica de Iveco, sociedad de la que la italiana es accionista. Ambos sindicatos se quejaron de falta de información sobre la posible fusión.

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