Apollo hace una oferta por el 100% de la cartera inmobiliaria de El Corte Inglés

La propuesta del fondo no es vinculante pero es la única por la totalidad de los activos

Centro comercial Marineda City de El Corte Inglés, en A Coruña, uno de los activos que el grupo tiene en venta.
Centro comercial Marineda City de El Corte Inglés, en A Coruña, uno de los activos que el grupo tiene en venta.

El Corte Inglés ya tiene encima de la mesa la primera oferta por la cartera de inmuebles que ha puesto a la venta. La compañía presidida por Jesús Nuño de la Rosa ha recibido el interés de uno de los grandes fondos del mundo, Apollo Global Management, que ha trasladado al grupo de grandes almacenes su interés por la totalidad del portfolio, que incluye superficie comercial, oficinas y otro tipo de activos como aparcamientos, suelos, viviendas o tiendas de menor tamaño.

El grupo de grandes almacenes encargó un proceso de venta a PwC a finales de marzo, que incluye 95 activos repartidos en distintas ubicaciones de España. Esta consultora, según fuentes de mercado, abrió el proceso a un número limitado de potenciales inversores en abril. De esa primera aproximación por el 100% de la cartera recibió una oferta no vinculante de Apollo.

Pero el importe de la propuesta del fondo estadounidense, según estas fuentes, no sedujo lo suficiente al equipo directivo de El Corte Inglés. De hecho, se decidió continuar con el proceso para tantear más opciones. Adicionalmente se abrió la posibilidad de que los interesados pujen por activos concretos o parte de la cartera que sea de su interés, una fórmula para maximizar el valor de los inmuebles. Tanto El Corte Inglés como PwC han declinado hacer comentarios sobre esta información.

El grupo de distribución cierra hoy el plazo para recibir todas las ofertas, en un proceso que ha conseguido el interés de numerosos inversores nacionales e internacionales.

Cuando la compañía reciba todas las propuestas por los distintos activos, comenzará el momento de hacer un puzle por parte de PwC, para casar cada activo o parte de la cartera con el interés concreto de cada inversor. Si bien esta fórmula facilita conseguir ofertas más altas, puede provocar que haya propiedades que se queden sin vender. Por eso, las fuentes inmobiliarias no descartan que finalmente se acepte la propuesta de Apollo si mejora los términos de la puja.

Apollo es una gestora con sede en Nueva York que dispone de 300.000 millones de euros de activos bajo gestión, que cuenta con varias ramas de negocio como capital riesgo, créditos y fondos oportunísticos. Esta firma, que tiene a Leon Black como fundador, hizo su principal inversión en España con la compra del 80% del servicer Altamira a Santander, que revendió este año a DoBank por una cantidad cercana a los 400 millones. En los últimos meses también ha protagonizado alguna compra de inmuebles adquiridos también al banco presidido por Ana Botín.

La mayor parte de las propiedades de las que se desprende El Corte Inglés están ubicadas en Madrid, Barcelona, Málaga y Sevilla, y suman una extensión de 1,2 millones de metros cuadrados, lo que significa desprenderse de la décima parte de su superficie inmobiliaria.

La compañía no informó de la cifra que espera obtener por la venta de los inmuebles, pero las fuentes del sector indican que se sitúa por debajo de los 900 millones. Inicialmente, la empresa anunció a finales del año pasado que comenzaba un proceso de estudio sobre 130 activos inmobiliarios de su propiedad para decidir su venta, tanto de terrenos como de oficinas, superficies comerciales y plataformas logísticas. Finalmente, en el primer proceso lanzado ha elegido 95.

Entre las transacciones se encuentran los centros de Marineda City (A Coruña), el de Xanadú en Madrid, Independencia en Zaragoza, Can Dragó en Barcelona, El Capricho en Málaga, San Juan de Aznalfarache en Sevilla, Ademuz en Valencia o Siete Palmas en Sevilla. Entre los más apetecibles para los inversores, además de parte de estos centros, se encuentran las oficinas ubicadas cerca de La Vaguada, en el entorno de Julián Camarillo y las de la calle Hermosilla número 129, todas en Madrid, además de la tienda en Portal de l’Àngel de Barcelona, la calle comercial más cara de España.

Los inversores consultados también reflejan que algunos de los aspectos a concretar sobre determinados inmuebles es la duración de los contratos de alquiler que firme El Corte Inglés, porque tal y como adelantó CincoDías el pasado mes, el grupo solo garantiza hasta cinco años de arrendamiento mientras toma una decisión sobre si operará todas las tiendas vendidas. 

El bono roza una rentabilidad del 2%

Grado de inversión. La emisión de 600 millones que El Corte Inglés lanzó en octubre pasado, luego ampliada en 90 millones más, y que vence en 2024, cotizaba ayer al cierre del mercado con una rentabilidad del 2,1%, rozando el mínimo del 2% que ha marcado desde su emisión. Ese suelo lo logró en abril pasado, continuando con una tendencia que se pronunció, precisamente, a raíz del anuncio de la puesta en venta de los 95 activos inmobiliarios de su cartera. Durante la primera quincena de mayo, la rentabilidad de estos títulos escaló ligeramente, hasta superar el 2,2%, pero ha vuelto a caer en los últimos días. Ayer cotizaba cerca del 104% del nominal. Cuatro agencias de calificación han puesto nota a la deuda de El Corte Inglés: Fitch y Standard & Poor’s, que asignaron una nota de BB; Moody’s, que le dio su grado equivalente, Ba2; y Axesor, que calificó su bono con una nota de BBB-. El gran objetivo del grupo de grandes almacenes es alcanzar el grado de inversión, algo que las agencias ya le han advertido que solo conseguirá si reduce su endeudamiento. En ese camino está la compañía, que está destinando los fondos que obtiene por sus desinversiones a este fin. A cierre del primer semestre del ejercicio 2018, la deuda era de 3.652 millones.

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