La banca presta 600 millones a la concursada Nozar una década después del crac

Recibe recursos de Santander, BBVA, Sabadell, Bankinter y CaixaBank

La promotora quiere revivir con proyectos en curso para 1.300 casas

Luis Nozaleda, presidente de Nozar, en las oficinas de la promotora en Madrid junto a la imagen de parte de sus proyectos actuales.
Luis Nozaleda, presidente de Nozar, en las oficinas de la promotora en Madrid junto a la imagen de parte de sus proyectos actuales.

El concurso de acreedores de Nozar hace una década fue uno de los mayores tras la crisis del ladrillo junto a los de Martinsa-Fadesa y Reyal Urbis. A diferencia de estas dos compañías en liquidación, la promotora de viviendas presidida por Luis Nozaleda pretende salir de ese pozo, a pesar de tener una deuda de 1.350 millones de euros. Y lo quiere conseguir volviendo a construir. Sorpresivamente, la banca, incluso algunos de sus grandes acreedores, ha confiado en la empresa y vuelve a prestar para que reinicie la actividad. La compañía, uno de los grandes morosos de la Agencia Tributaria, ya está reviviendo lanzando proyectos para 1.300 viviendas.

“En este país cuando una empresa cae en concurso la gente piensa que tiene que morir. Solo el 2% sobreviven”, asegura Nozaleda sobre su esfuerzo en sacar a la empresa del hoyo, como ya ha conseguido con la bodega Enate, el balneario de Panticosa, la cárnica Marcos Sotoserrano y la quesería Qualia.

Para lograr la reactivación, Nozar ha contado con la complicidad de la banca. La primera entidad en otorgar financiación para un proyecto, en el barrio madrileño de Valdebebas, fue Sabadell. Después llegaron CaixaBank y Bankinter y por último BBVA y Santander. En total, la inmobiliaria ha logrado préstamos o líneas de crédito promotor por 582 millones, incluso entre los acreedores que han sido su peor pesadilla en estos últimos 10 años.

“Después de tantos años de conflicto, por fin hemos conseguido financiación de la banca y hemos llegado a un acuerdo incluso con BBVA, que fue el máximo enemigo entre los acreedores”, señala Pedro Ruiz-Labourdette, director financiero de Nozar, como uno de los momentos clave que ha permitido reiniciar el negocio. “El siguiente salto muy significativo ha sido la línea de financiación conseguida con Santander”, añade.

En concreto, el banco presidido por Ana Botín ha otorgado una línea de crédito por 350 millones. A eso se suma el crédito promotor de BBVA por 55 millones, CaixaBank con otros 100 millones, Sabadell con 59 millones y, finalmente, los 18 millones de Bankinter.

Un busca de un nuevo convenio, quita y plan de negocio

Concurso. La crisis de Nozar comenzó en 2008 cuando el acreedor Avalatransa solicitó el concurso de la compañía. Finalmente, en 2009, la inmobiliaria solicitó el concurso voluntario. Tras diez años de disputas judiciales, en noviembre de 2018 el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid declaró nulas todas las actuaciones del concurso. Supuso empezar desde cero. En diciembre, el administrador concursal Iker Filloy (de Zubizarreta Concursal) presentó una nueva lista de acreedores, donde los fondos han ganado peso al ir comprando deuda a la banca. Filloy es el tercer administrador de la compañía en estos años.

Convenio. La compañía prevé presentar a final de año un nuevo convenio. El anterior ya incluía una quita del 75% de la deuda, algo rechazado por algunos de los acreedores. Como base para el futuro, planteará un plan de negocio que incluya la construcción de entre 500 y 700 viviendas al año.

Clientes. Sobre las lógicas dudas que pueden surgir entre los compradores para adquirir un piso de esta empresa concursada, Nozaleda asegura que todos los proyectos cuentan con el control de los bancos, cada promoción pertenece a una sociedad independiente y todo está bajo la lupa del juez y del administrador concursal. “Nozar en su momento tuvo marca y todavía es reconocida por la gente”, asegura el presidente.

La compañía reinició la actividad con recursos de inversores y amigos para compra de parcelas y con el crédito promotor de la banca. Pero ya ha dado un siguiente paso, dejando atrás las alianzas con socios para invertir, y tras el primer préstamo de BBVA puso en marcha un nuevo plan de negocio en solitario.

La compañía ha iniciado en un plan a tres años 16 proyectos, que se encuentran en distintas fases de desarrollo, desde la comercialización a las obras e incluso alguno ya entregado. Las promociones están ubicadas principalmente en Madrid, como en el Ensanche de Vallecas, el nuevo barrio de El Cañaveral, Sanchinarro, Carabanchel y en los municipios de Móstoles, Alcorcón y Tres Cantos, además de en Gijón. La mayor parte de estos suelos han sido adquiridos por la empresa con la aprobación de la banca. “Tenemos la complicidad de los bancos por el histórico de una relación. Es fruto de nuestra historia”, reconoce Ruiz-Labourdette.

Prevé construir entre 500 y 700 casas al año y con las ventas comenzar a pagar a Hacienda

La empresa dispone de suelo de su anterior etapa, en concreto 937.000 metros cuadrados, pero de ellos 681.000 m2 son no urbanizables o rústicos, en lugares como Ajalvir (Madrid), Isla Cristina (Huelva), Salobreña (Granada) y Altea (Alicante). Entre el terreno urbano cuenta con fincas en los municipios madrileños de Alcorcón, Valdemoro y Alcalá de Henares, además de en la capital de España.

Deudor de Hacienda

Nozar, creada en 1981 por los hermanos Luis y Juan Carlos Nozaleda, cayó en concurso en 2008 con 1.350 millones de euros de pasivo. Entre los grandes acreedores se encuentran algunos de los bancos que ahora financian. De ese proceso concursal adeudan 100 millones a CaixaBank, 10 millones a Santander, 20 a BBVA, otros 6 a Sabadell y 90 a Royal Bank of Scotland (RBS).

También debe 70 millones a Colonial, empresa de la que fue accionista, igualmente que de Astroc, la primera promotora en caer y que inició el estallido de la burbuja del ladrillo. “Nuestro error fue invertir en Bolsa”, se justifica Nozaleda.

La empresa también es uno de los grandes deudores de Hacienda, a la que debe 197 millones de euros, según se desprende de la lista de morosos publicada en 2018 por la Agencia Tributaria. Solo le superan Reyal Urbis, con 361 millones, y Oceanus Maritime, una sociedad propietaria de la embarcación de lujo bautizada como Topaz y que, según han publicado diversos medios, está vinculada al jeque Mansour bin Zayed al Nahyan, dueño del Manchester City.

Con las viviendas actualmente en desarrollo, la compañía espera conseguir una cifra que ronda los 450 millones. Nozaleda tiene claro que los recursos obtenidos van a ir a pagar la deuda con Hacienda, como acreedor privilegiado y espera lograr un pago aplazado del 50% a cinco años. “El objetivo es devolver la deuda. Hacienda conoce nuestro plan de negocio”, asevera.

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