Trump da seis meses a Europa y Japón para llegar a un acuerdo sobre los aranceles a los coches

La Casa Blanca tenía de plazo hasta mañana para aplicar o no nuevas tasas sobre automóviles y componentes

trump aranceles coches europa japón
El presidente de Estados Unidos, durante una rueda de prensa. AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado esta mañana que retrasa seis meses la posibles aplicación de aranceles sobre los automóviles y componentes importados por Estados Unidos desde la Unión Europea y Japón. La Casa Blanca ha dado 180 días para alcanzar un acuerdo al respecto, evitando de este modo abrir un nuevo frente comercial. La semana pasada Washington decidió aplicar nuevos aranceles sobre productos chinos, lo que ha provocado la répica de Pekín y amenaza con desatar una guerra comecial en toda regla.

Trump debía decidir antes del sábado si aplicar o no estas nuevas barreras comerciales a la industria del motor. Es el plazo prefijado desde que en febrero el Departamento de Comercio remitiese al presidente los resultados de sus investigaciones sobre si las importaciones de coches suponen una amenaza para la seguridad nacional. La Casa Blanca ha considerado que estos intercambios comerciales sí suponen un riesgo, por lo que ha dado instrucciones al representante comercial de EE UU para buscar acuerdos que solventen este presunto riesgo.

La amenaza para la seguridad nacional se basa en que, según el Ejecutivo estadounidense, la competencia de otros fabricantes limita la capacidad de las firmas locales para investigar nuevas tecnologías. La base legal es la misma a la que se acogió Estados Unidos para elevar los aranceles sobre el acero y el aluminio. La investigación del Departamento de Comercio incluyó las importaciones de turismos, todoterrenos, camiones, furgonetas y sus componentes.

Los fabricantes europeos recibieron con alivio en Bolsa la noticia, filtrada el pasado miércoles, pues retrasa la temida ofensiva arancelaria. Trump había amenazado con aplicar tasas de hasta un 25% sobre las importaciones de automoción. Ahora la pelota queda en el tejado de los negociadores estadounidenses y europeos, que deben pactar un marco comercial estable.

Normas