Santiago do Cacém, el lujo de los pequeños grandes momentos

En esta localidad del Alentejo portugués podrá vivir experiencias atípicas

Santiago do Cacém
Vista de Santiago do Cacém, en lo alto de una colina, desde la piscina del hotel de DHM.
Santiago do Cacém

Alcornocales por doquier, una campiña salpicada de olivos y vides entre suaves colinas y verdes valles. Un paisaje donde el tiempo pasa despacio, como invitándonos a descubrirlo sin prisa; donde el encanto de lo rural y la fuerza del océano, el Atlántico, que ruge sobre el litoral del Alentejo, se mezclan en armonía, quizás para mantener al forastero lejos de sus magníficas y desiertas playas.

Una vasta región que cruza el centro de Portugal hasta el sur y de este a oeste hasta la frontera con España. En total, ocupa un tercio del territorio del país. Anímese a descubrirla a su aire y a saborearla poco a poco.

Alojarse en un restaurante o tomarse un gin-tonic en una granja

Déjese engañar por los sentidos y alójese en un restaurante con habitaciones de lo más chic o tómese el aperitivo o una copa en una granja de cerdos. Nada es lo que parece. Descubra viejas ruinas romanas o fortalezas árabes estratégicamente situadas; déjese llevar por los senderos de espectacu­lares parajes naturales.

¿Por qué elegir entre costa o campo cuando podemos tenerlo todo? La histórica ciudad de Santiago do Cacém, en el distrito de Setúbal, es uno de esos pequeños tesoros que merece la pena descubrir.

Un poco de historia

Construida sobre una colina, en lo alto de la misma se divisa un castillo de origen árabe, pero disputado por los cristianos en tiempos de la Reconquista. Su antiguo patio de armas acoge hoy un cuidado y bonito cementerio municipal. Desde sus torreones se divisa una preciosa panorámica de la ciudad –de casas blancas y calles empedradas y empinadas– y del cabo de Sines. A la entrada del castillo se construyó la iglesia Matriz, de fachada nívea y ribetes de color albero, precedida de una escalinata.

Castillo medieval árabe en lo alto de la ciudad.
Castillo medieval árabe en lo alto de la ciudad.

Al norte de Santiago y sobre otro pequeño promontorio están las antiguas ruinas romanas de Miróbriga. Se conservan restos del foro, casas de comerciantes y artesanos, y unas importantes termas en muy buen estado. En las inmediaciones se han encontrado vestigios del hipódromo donde corrían los famosos caballos lusitanos.

Muy cerca de la costa, entre Sines y Santiago, está la Reserva Natural de las Lagunas de Santo André y de la Sancha, donde se mezclan aguas dulces y saladas y un universo de ecosistemas. Un lugar mágico para los amantes de la observación de aves.

Nada es lo que parece

Uno de los platos típicos alentejanos.
Uno de los platos típicos alentejanos.

Con niños o sin ellos también puede tener su encanto visitar la dehesa donde está instalada la destilería de ginebra Black Pig, marca en honor de los magníficos ejemplares de cerdo ibérico negro criados en libertad.

Con varios premios internacionales, es la única destilería en el mundo que hace su propio alcohol, y además de ginebra producen ron y licor de madroño. Más que una marca, es una declaración de principios para promover la identidad de una región a través de sus productos.

Destilería-granja Black Pig, en el sur del Alentejo.
Destilería-granja Black Pig, en el sur del Alentejo.

Los planes y las experiencias que podrá disfru­tar son infinitos, como aprender cocina portuguesa de la mano de los chefs del Santiago Hotel Cooking & Nature, de la cadena DHM. Un refugio perfecto y exclusivo para dejarse llevar por los sabores del Alentejo, desde las tradicionales migas a los pescados marinados y las pizzas hechas en horno de leña.

Un hotel de diseño, perfectamente integrado en la naturaleza, que cuenta solo con 31 habitaciones y donde la alimentación y la gastronomía tienen un papel protagonista desde el mismo momento en el que accede al establecimiento: un discreta recepción da paso a un espléndido restaurante de cocina abierta.

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