Invertir con la Biblia o el Corán en la mano sale rentable

Las gestoras de fondos incluyen en su oferta vehículos que respeten los principios y dogmas de diversas confesiones religiosas

Invertir con la Biblia o el Corán en la mano sale rentable

No es habitual que una gestora de fondos cite a un santo o al Papa en un informe. Pero para Altum Faithful Investing es el día a día. Esta empresa de asesoramiento financiero (EAF), registrada en la CNMV, se dedica a ofrecer consejos a sus clientes para lograr una buena rentabilidad, al tiempo que garantiza que las inversiones “cumplen en todo momento el magisterio de la Iglesia Católica”.

San Francisco de Sales, San Agustín o el Papa emérito Benedicto XVI son algunos de los referentes utilizados para explicar a los inversores su forma de operar. “La opción de invertir en un lugar y no en otro, en un sector productivo en vez de otro, es siempre una opción moral y cultural”. Esta frase de San Juan Pablo II es recordada a menudo en Altum para comunicar cuál es su misión.

La forma de operar de esta firma es excluir del universo de inversión compañías contrarias a los dogmas católicos tradicionales: empresas vinculadas a la pornografía (28 firmas del S&P 500, el índice bursátil de referencia en Estados Unidos), empresas que utilicen embriones humanos para experimentación, grupos que promuevan “la ideología de género” (casi el 40% del índice S&P 500), o aquellos que apoyen de algún modo el aborto (98 firmas según Altum).

Otras confesiones religiosas

  • Iglesia de Inglaterra. The Church of England es la iglesia mayoritaria en Reino Unido, además de ser la cuna del anglicanismo. A diferencia de la Iglesia Católica en España, esta entidad religiosa no recibe ningún tipo de dinero público y se financia con las aportaciones de sus feligreses y la administración de su propio patrimonio. Las rentabilidades obtenidas en los últimos 30 años demuestran el saber hacer de los responsables de sus inversiones: el rendimiento medio anual en estas tres décadas ha sido del 9,4%. De acuerdo con los últimos datos disponibles (correspondientes a 2017), la Iglesia de Inglaterra gestiona activos por 8.300 millones de libras (cerca de 10.000 millones de euros), el 40% en acciones bursátiles. Sus rendimientos aportan el 15% de los ingresos de la congregación.
  • Fondos judíos. También los judíos disponen de algunos productos de inversión que tratan de respetar los dogmas de la religión hebrea. RPB, por ejemplo, es una firma con sede en Nueva York que tiene una política para solo comprar y recomendar acciones que cumplan con los valores judaicos del movimiento Judío Reformista. Por ejemplo, tienen prohibido invertir en cualquier compañía que promueva el boicot a productos de Israel. La rentabilidad media anual de su fondo Capital Appreciation Fund ha sido del 12,96%.

“Hemos elaborado un estudio con las compañías del S&P 500, separando las que cumplen con nuestras guías de inversión y las que no. El resultado obtenido es que la cartera respetuosa con los principios católicos ha obtenido una rentabilidad del 10% en los últimos tres años, frente al 6,81% de las compañías que no son ‘faith-consistent investing”, explican desde la firma.

Para poder concretar mejor esta estrategia de inversión, Altum firmó hace unos meses un acuerdo con la prestigiosa gestora azValor para asesorar un fondo de inversión que cumpliera con estos principios: el Altum Faith-consistent Equity Fund. Este vehículo está registrado en Luxemburgo, como un departamento de Mimosa Capital Sicav.

El caso de Altum no es único. La Mutualidad del Clero tiene un plan de pensiones gestionado por CaixaBank, que cumple con principios religiosos a la hora de invertir los ahorros de sus mutualistas: 2.700 curas activos o jubilados. Este vehículo de inversión tiene más de 20 años de vida de historia y la rentabilidad media anual que ha obtenido es del 5,88%.

En el ámbito anglosajón este tipo de productos de inversión que cumplen con determinados dogmas religiosos son cada vez más frecuentes.


Cumpliendo con la 'sharia' 

En Reino Unido, el Estado impulsó en 2008 la generalización de planes de pensiones dentro de todas las empresas británicas. Incluso en las más pequeñas. El proyecto ha sido un éxito, y ya cuenta con más de 5.000 millones de euros invertidos. La mayoría de los planes se han canalizado a través de una empresa pública, el National Employment Savings Trust (Nest).

Dado que la población musulmana es muy numerosa en Reino Unido, esta corporación decidió lanzar un formato de plan de pensiones que respetara los principios de la sharia, la ley islámica. El rendimiento anual medio obtenido desde su lanzamiento hace siete años ha sido del 12,1%, superior a cualquier otro tipo de producto de Nest. “Ciertamente el fondo Nest Sharia ha funcionado muy bien. Sobre todo porque los principios musulmanes son contrarios a los préstamos tradicionales, con un tipo de interés, lo que deja fuera del universo inversor a los bancos, un tipo de compañía que ha tenido muy mala rentabilidad en los últimos años”, explica Paul Todd, director de desarrollo de inversiones de Nest Corporation.

Entre las empresas excluidas del universo de inversión de este fondo también están las que trabajan con carne de cerdo, los fabricantes de alcohol y tabaco, las empresas de entretenimiento y medios de comunicación, los grupos armamentísticos, los productores y distribuidores de pornografía, y los propietarios de casino y páginas de juego online.

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