Tecnología

Uber prevé captar 8.800 millones en su inminente salida a Bolsa

La empresa protagonizará la mayor OPV del año y una de las mayores de la historia

Sede de Uber en San Francisco.
Sede de Uber en San Francisco. REUTERS

El gigante del transporte de viajeros Uber protagonizará la mayor OPV de 2019 y una de las mayores de la historia al colocar unos 10.000 millones de euros. La operación se registrará esta semana, según publican Bloomberg y Reuters, y la empresa saldrá al mercado valorada entre 90.000 y 100.000 millones de dólares (entre 80.000 y 88.000 millones de euros), por debajo de las previsiones anteriores que barajaban los bancos de inversión, que la situaban en hasta 120.000 millones de dólares. Uber podrá cotizar en Bolsa en mayo.

La operación dará la oportunidad de analizar en detalle los resultados de la empresa. Hasta ahora Uber ha publicado con cuentagotas resultados parciales, pero la colocación obliga legalmente a ofrecer una visión completa de finanzas y operaciones. La empresa aseguró en febrero que en 2018 canalizó reservas por 50.000 millones de dólares, que supusieron ingresos por 11.400 millones. Los analistas temen que las cifras se estén ralentizando.

La mayor parte de la OPV serán acciones de nueva emisión, destinadas a financiar las operaciones de la empresa (se está diversificando hacia la entrega de alimentos y mercancías, patinetes eléctricos y bicicletas y los vehículos sin conductor), y una pequeña parte de ésta permitirá salir a inversores que entraron en rondas de financiación previas. La valoración no está en los niveles más altos barajados para esta empresa, condicionado el precio por el gris estreno de su competidora Lyft. Ésta salió a cotizar el 29 de marzo valorada en 24.000 millones de dólares y ha caído un 6,3%. También Pinterest, que registró su OPV el lunes, ha tenido que rebajar expectativas.

Además de la valoración, uno de los retos a los que se enfrenta Uber es la mala imagen pública provocada por escándalos de abuso sexual, uso de software ilícito para engañar a los reguladores o fugas de datos. El consejero delegado, Dara Khosrowshahi, relevó a Travis Kalanick con la misión de cambiar la cultura corporativa.

Pese a ello, hay voces como la del conocido short-sellers de Wall Street, Andrew Left, que advierten que apostar contra compañías disruptivas que dominan una megatendencia (incluso aunque tengan pérdidas, en el caso de Uber 1.800 millones de dólares en 2018) “es una forma segura de arruinarse”. Así lo cree también el profesor del IE Business School, Enrique Dans, que apunta en su blog que una buena parte del transporte del futuro funcionará como servicio.

“Es una realidad inapelable. Avanzamos hacia ciudades donde la gran mayoría de habitantes optarán por no poseer un vehículo propio”. Dans admite que como en toda industria incipiente, hay muchos interrogantes, “pero como dice Left todo el mercado del ride-hailing en EE UU representa en torno al 1% de los kilómetros recorridos hoy. Esto acaba de empezar, y no es un videojuego de moda o una cámara GoPro”:

Es de esperar que Uber, como Lyft, eche mano a este argumento en cuanto a que son empresas disruptivas que quieren cambiar el mundo. Ahora falta ver si convence a los inversores. Su salida a Bolsa se prevé que se haga en la Bolsa de Nueva York y estará coordinada por Morgan Stanley y otros bancos, entre ellos Goldman Sachs y Bank of America. 

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