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Oliu: “Perdónalos Señor, no saben hacer cálculos”

Bank of America rectifica su informe sobre Sabadell en su página web en 1.000 millones

El banco de origen catalán y Bankia tuvieron contactos en la última mitad de 2018, con Vegara de intermediario, apuntan fuentes del mercado

 El Presidente del Banco Sabadell,Josep Oliu,durante su intervención ante la Junta General Ordinaria de Accionistas celebrada en el ADDA de Alicante.
El Presidente del Banco Sabadell,Josep Oliu,durante su intervención ante la Junta General Ordinaria de Accionistas celebrada en el ADDA de Alicante. EFE

A punto de comenzar la Semana Santa Banco Sabadell parece que está sufriendo su propio via crucis. Las entidad que preside Josep Oliu sufrió el pasado año su peor año bursátil en una década de crisis, y parece que este año sigue, de momento, un camino similar, con el agravante de que el mercado le pide que suba sus ratios de capital de máxima calidad CET1 este mismo año al 12%, del 11,1% con el que cerró 2018. Esto supone más de 1.000 millones de nuevo capital.
Los problemas en la migración de las cuentas de los clientes de su filial británica TSB sufridos a mediados del pasado año fueron el detonante de su declive bursátil. Incluso su cambio de sede de Cataluña a Alicante de 2017, tras el referéndum ilegal por la independencia de Cataluña afectó tan dramáticamente a los títulos de la entidad de origen catalán. Pero la presión sobre sus títulos suman y siguen.

Pese a ello, el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, en vez de amilanarse ante estos hechos, ha optado por todo lo contrario, y ha decidido criticar al que considera origen de una parte importante de los actuales problemas de la entidad, los negativos informes de los analistas. El miércoles, un día antes de celebrar la junta de accionistas del banco, Oliu quiso lanzar un claro y duro mensaje a los analistas. “Perdónalos, Señor, no saben de lo que hablan”, pero en verdad quería decir “no saben hacer cálculos”, afirmó en contestación a la petición de los analistas de que Sabadell necesita ampliar capital en más de 1.000 millones de euros.

Oliu descartó por completo llevar a cabo una ampliación de capital en la actualidad, aunque sí reconoció que para conseguir llegar al 12% de ratio de capital tendrá que vender parcialmente o al 100% en algunos casos varias de sus filiales, incluido el británico TSB. El problema es que ¿quién quiere ahora comprar este banco en pleno brexit?

También tiene bajo la mira una posible fusión, pero para eso tiene que querer la otra parte.
Mientras, los analistas parece que han situado a Sabadell en el centro de sus informes más negativos, pese a que sus ratios de capital están en línea con los de la gran banca. El último informe en exponer una opinión negativa de Banco Sabadell ha sido el realizado por una analista de Bank of America Merril Lynch. En él se dudaba de su futura solvencia, y consideraba que el banco podría quedar 1.600 millones de euros por debajo de su objetivo del 12% del ratio de máxima calidad (CET1 fully loaded) fijado en su plan estratégico 2018-2020, lo que provocó una caída de su cotización del 3%.

El informe basaba su opinión en el retraso del BCE en subir los tipos de interés y los riesgos regulatorios por las leyes hipotecarias. Los analistas del informe aseguraban incluso que la retirada del dividendo por parte del banco no sería suficiente para cubrir este déficit. Tanto el mercado como este banco de inversión consideraba que la solución podría ser una ampliación de capital de unos 1.000 millones de euros como mínimo, ya que no confían en el plan del banco de venta de activos.
Pero Bank of America rectificó un día después parte de su informe en su página web, aunque parece que no distribuyó su nueva versión matizada a favor de Banco Sabadell.

La analista estimó inicialmente un riesgo por el posible fallo a favor de los clientes en el tipo de interés referenciado de las hipotecas IRPH por parte de la Justicia europea de 1.270 millones de euros, pero un día después lo corrigió a 222 millones de euros (página 14 de los informes).

Este error afecta, como es lógico, al ratio de solvencia CET1, que pasa tras la corrección del 7% al 8% en el caso de materializarse todos los riesgos (página 1 y 5 del informe).

Por cierto, Oliu también descarta un scrip dividend para los accionistas, como reclaman los analistas, que mantienen que incluso podría suspender el dividendo. Su objetivo es mantener el dividendo en efectivo, como respondió en la junta de accionistas del pasado jueves. Pero también es cierto que no descarta la venta reducir el pay-out a un 30% si fuera necesario.

También mantiene en un cajón el proyecto de una fusión con Bankia, aunque parece que ahora la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri prefiere que el próximo Gobierno agilice la privatización de la entidad y seguir independiente. De hecho, Goirigolzarri no espera nuevas fusiones en España (salvo la de Unicaja y Liberbank) hasta dentro de dos o tres años.

Hace solo cinco meses que los responsables de Bankia y de Sabadell mantuvieron algún que otro contacto. El objetivo era su fusión. Los contactos tuvieron como protagonistas extraordinarios a Economía (el Estado cuenta con el 61,4% de Bankia) por parte de la entidad financiera y a David Vegara, entonces consejero del banco y ahora, además, responsable de riesgos de la entidad y con muy buenas relaciones con la ministra Nadia Calviño.

La idea era hacer una fusión con intercambio de acciones. El problema insalvable para Sabadell era que al final contaría con capital público, ya que el Estado se convertiría en su principal accionista con alrededor del 20% de su capital, ya que no se había podido vender ningún nuevo paquete de acciones de Bankia ante el bajo precio al que cotiza.

La entrada del FROB en el capital de Sabadell tendría una serie de desventajas para sus gestores, además, del sabido inconveniente de tener al Estado de principal accionista. Sus sueldos se verían muy limitados. Además, ¿quién tendría el mando? Esta información, no obstante, fue desmentida entonces por todas las partes, pero el miércoles pasado Oliu volvió a poner en valor las consideradas entonces especulaciones. Reconoció que ahora una fusión con Bankia estaba bajo la mesa, pero podría subirse en un futuro. Fuentes del banco de origen catalán afirmaron que Sabadell había mantenido contactos con todas las entidades, como ha hecho el resto de la banca.

Al final, el Estado amplió el plazo de la privatización de Bankia en dos años más, hasta 2021.

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