La automatización, clave para la popularización de los ‘robo advisors’

Los primeros gestores automatizados de ETF empezaron a operar en 2016

robo advisors

La gestión pasiva ha dejado de ser una absoluta desconocida en España gracias a los denominados robo advisors, gestores automatizados de ETF o de fondos de inversión indexados que tienen en sus bajas comisiones, gracias precisamente a esa automatización de los procesos, su principal reclamo.

“En un contexto de bajos tipos de interés, nueva regulación financiera, altas comisiones e ineficiencias generadas por un oligopolio bancario, hemos demostrado que nuestro proyecto era necesario para cubrir las necesidades reales de millones de inversores”, opina Giorgio Semenzato, CEO y cofundador de Finizens, uno de los primeros gestores automatizados en operar en España –actualmente tiene 5.300 clientes– y que basa su oferta en gestión pasiva e indexada mediante fondos de Vanguard, el gigante mundial de los ETF.

Los nuevos actores del sector buscan la especialización

Si un inversor hubiera invertido en una cartera de gestión pasiva durante los últimos 20 años, hubiera más que duplicado su rentabilidad respecto a haberlo hecho en el promedio de los fondos de inversión que se comercializan en nuestro país, según sus propios cálculos. “La aplicación de la inteligencia artificial y la utilización de las mejores estrategias de inversión indexada proporcionan rentabilidades históricas imbatibles a largo plazo, y nosotros”, asegura Semenzato, “somos los mejores en este estilo de gestión”.

En cuanto a Indexa, tiene actualmente 164 millones de euros de activos bajo gestión y unos 7.100 clientes. De ese patrimonio, 137 millones están en carteras de fondos; 25 millones, en las de planes de pensiones, y 2 millones, en carteras de EPSV, un tipo de plan de pensiones exclusivo del País Vasco.

En Estados Unidos un 50% de los activos invertidos en fondos es gestión indexada; en Europa, el 20%, y en España, menos del 5%

“Nuestro objetivo es acabar el 2019 con 237 millones de euros bajo gestión y más de 9.000 clientes, y ser la gestora independiente no bancaria más grande de España en 10 años”, predice Unai Ansejo, cofundador y consejero delegado de Indexa Capital.

En cuanto al papel que ocupa la tecnología en su propuesta, Ansejo cree que “es el medio que nos permite mantener nuestra principal propuesta de valor, optimizar procesos donde el humano no aporta, reducir comisiones y costes para aportar más valor a nuestros clientes y, con ello, más rentabilidad”. Y detalla que para reducir los costes en Indexa hacen principalmente dos cosas: invertir en fondos indexados de bajo coste y automatizar las operaciones.

En EE UU un 50% de los activos invertidos en fondos es gestión indexada, mientras que esa cifra en Europa se queda en el 20% y en España, por debajo del 5%. Con ese escenario, no han hecho más que aparecer nuevos jugadores en un negocio que todo el mundo prevé que irá ganando protagonismo en las carteras de los clientes.

Más jugadores

Si Finizens e Indexa fueron los encargados de dar el pistoletazo de salida a partir de 2016, poco a poco se han ido uniendo nuevos protagonistas a este sector, buscando cada uno diferenciarse y especializarse. InbestMe, por ejemplo, ha incluido en su portafolio carteras automatizadas temáticas con alta exposición a inversión socialmente responsable (ISR) e inversión en valor.

Esta firma, que nació hace ahora dos años, tiene grandes planes a corto plazo, impulsados por la entrada en el capital de GVC Gaesco. En concreto, se han propuesto superar los 4.000 clientes y los 100 millo­nes de euros de volumen de activos gestionados en el plazo de un año, gracias al próximo lanzamiento de “un servicio basado en carteras de fondos de inversión indexados de bajo coste, carteras de planes de pensiones y la implementación de estrategias de inteligencia artificial en la gestión dinámica”, explica Jordi Mercader, su CEO.

Aunque el cliente es básicamente de perfil digital, también buscan otro tipo de inversores en los de mayor patrimonio. InbestMe ofrece un servicio que combina las ventajas y agilidad de lo digital con la asistencia adicional de un gestor personal certificado (EFA) exclusivo para clientes con carteras superiores a 100.000 euros.

Uno de los principales objetivos de Finanbest, resalta su CEO, Asier Uribeechebarria, es “la promoción de una mejor educación financiera y seguir democratizando la gestión automatizada. Queremos que las personas entiendan que es posible obtener mejores rentabilidades que las que están obteniendo en su entidad tradicional. Los productos bancarios sufren tres problemas que lastran las rentabilidades: asesoramiento deficiente, conflictos de interés y altos costes y comisiones”.

El detalle

¿Tributa o no? La fiscalidad juega aquí un papel importante. Tal y como detalla Jordi Mercader, “los fondos indexados, al igual que los ETF [fondos indexados cotizados], son instrumentos financieros que replican el comportamiento de un índice determinado de diferentes mercados de renta fija o variable. Pero, a diferencia de los ETF, al tener el formato de fondos, pueden acogerse al régimen de traspasabilidad y diferimiento fiscal”, que se aplica a los fondos de inversión, es decir, que se puede pasar el dinero de uno a otro sin tener que tributar, algo que ocurre solo cuando se realiza el reembolso de las participaciones.

Y añade: “En la mayoría de los productos y servicios, coches, casas, restaurantes, un mayor precio trae una mayor calidad, pero esto no es así para los productos de inversión. El producto de inversión no es de mejor calidad porque lleve más comisión, sino que, pasado un cierto nivel, es al revés: más comisión empeora el producto, ya que le resta rentabilidad”.

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