Política monetaria

El BCE tiene margen para propiciar con su discurso un alza del PIB del 0,6%

Es necesario combinar con acierto la subida gradual de tipos con un largo horizonte para la reinversión de vencimientos de deuda, según un informe del Banco de España

Mario Draghi, presidente del BCE
Mario Draghi, presidente del BCE EFE

El BCE ha llegado a un punto límite en la efectividad que hasta ahora ha tenido su política de comunicación sobre las condiciones monetarias y de mercado de la zona euro. Los inversores han abierto una amplia brecha entre lo que esperan para los tipos de interés, que dudan puedan llegar a subir a finales de este año o principios del próximo, y el discurso del BCE, que apunta a poder subirlos a partir del verano de 2019 como muy pronto. 

Con el fin de la compra neta de deuda al término del pasado año, el BCE ha perdido una de las herramientas más eficaces con la que estimular el repunte de los precios, su objetivo primordial, y la recuperación económica de la zona euro. Todo ello en un momento en que la región da claras señales de desaceleración -con Italia en recesión técnica y Alemania al filo-, argumento suficiente para que se hayan enfriado las expectativas de subida de los tipos de interés en el mercado.

Sí le quedan dos valiosas herramientas de política monetaria, la reinversión de los vencimientos de deuda y las indicaciones sobre futuras subidas de tipos, pero las deberá exprimir al máximo para que solo su discurso sobre estas dos variables baste para amplificar los efectos de política monetaria, después de que el precio del dinero lleve anclado en el cero desde marzo de 2016.

Según un estudio publicado hoy por el Banco de España, la fórmula más efectiva para que el BCE incida sobre el PIB y la inflación de la zona euro es hacer un anuncio en el que combine un largo horizonte temporal para la reinversión de los vencimientos de su deuda en balance junto con una senda gradual de aumentos de los tipos de interés. Se trata de dirigir al mercado hacia una "senda de normalización de tipos más gradual de la que seguiría en condiciones normales, de forma que no neutralice los efectos expansivos de las reinversiones de deuda con subidas de tipos más rápidas", explica el análisis. 

Así, el anuncio de un horizonte amplio para las reinversiones de deuda (de más de quince años) junto con una senda gradual para el alza de tipos tiene el efecto de elevar el PIB en un 0,6% y la inflación en el 0,5%. Ese mismo anuncio para las reinversiones reduce su efecto amplificador a un alza del PIB de solo el 0,2% si no se acompaña de la orientación futura de los tipos de interés.

"Este ejercicio ilustra la necesidad de calibrar la comunicación acerca de la senda futura de los tipos de interés y la política de reinversiones de activos, de modo que este tenga en cuenta las interacciones entre ambos instrumentos no convencionales de la política monetaria", añade el estudio, titulado "La política monetaria del Eurosistema tras el final de las compras netas de activos". 

El estudio da también algunas pistas de cómo puede modificar el BCE su comunicación sobre tipos de interés. El mensaje es ahora que los tipos se mantendrán en el cero hasta al menos durante el verano de 2019 y la reinversión de la deuda, durante "un período de tiempo prolongado" después de la primera subida de tipos. Este discurso abre la puerta a reforzar el mensaje sobre el momento en que podrían subir los tipos, bien retrasando la fecha futura antes de la que no cabría esperar tal subida o bien vinculando dicha subida a que la inflación alcance o supere determinado nivel. 

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