Los bancos europeos siguen pisando minas terrestres antiguas

La multa a UBS por ayudar a clientes a evadir impuestos es el último ejemplo de sus problemas con el 'compliance'

Logotipo del banco suizo UBS, en Zúrich.
Logotipo del banco suizo UBS, en Zúrich.

Un tribunal francés impuso ayer a UBS una multa récord de 4.500 millones por ayudar a sus clientes a evadir impuestos entre 2004 y 2012, y antiguas transacciones sospechosas amenazan con arrastrar a Swedbank al vórtice de lavado de dinero de Danske Bank. Los prestamistas parecen incapaces de deshacerse de los problemas del pasado.

Hace 10 años, UBS acordó pagar a EE UU 780 millones de dólares para resolver una denuncia por ayudar a sus clientes de dicho país a evadir impuestos. La misma cuestión ha vuelto a perjudicarle en Francia. UBS no está de acuerdo con el veredicto y planea apelar.

Swedbank también está sufriendo los ecos del pasado. Los fiscales estonios están investigando transacciones del banco sueco que pueden estar relacionadas con Danske, entidad danesa investigada en EE UU y en su país por 200.000 millones de euros en pagos sospechosos que fluyeron a través de su sucursal en Estonia. Se movieron unos 3.800 millones de euros entre las cuentas de ambos bancos entre 2007 y 2015, según la TV pública sueca. Swedbank dice que la lucha contra el lavado de dinero es una de sus grandes prioridades.

La resolución de los casos podría llevar meses o años, lo cual crea incertidumbre adicional para los inversores. UBS decidió luchar en lugar de aceptar un acuerdo, como hizo HSBC por una cuestión similar en 2017. El suizo estaba tan seguro de su caso que no hizo muchas provisiones para multas. La multa francesa es más del doble de los 2.200 millones de euros que el banco ha reservado para contingencias legales y regulatorias. De confirmarse, podría perjudicar sus ratios de capital y poner en duda una recompra de acciones por 1.800 millones. Sus títulos cayeron un 3,29% ayer. Estimar el daño potencial en Swed­bank es más difícil. Pero el temor a que se enfrente a una fuerte multa en EE UU fue suficiente para rebajar en más de un 10% su valor de mercado.

Los bancos europeos han pagado miles de millones en multas y acuerdos desde la crisis, al tiempo que han gastado mucho para reforzar el compliance. Pero parecen incapaces de evitar pisar minas terrestres.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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