La empresa química Sniace, en la cornisa

La compañía cántabra intenta lavar su imagen tras la imputación de todo su consejo por un supuesto delito medioambiental

Blas Mezquita Sáez, expresidente de Sniace hasta este miércoles cuando dimitió tras ser imputado por un delito medioambiental.
Blas Mezquita Sáez, expresidente de Sniace hasta este miércoles cuando dimitió tras ser imputado por un delito medioambiental.

La compañía industrial química Sniace camina por la cornisa. Y aunque ha sido una de sus características en los últimos años, las dimisiones esta semana de su presidente, Blas Mezquita Sáez, y del consejero delegado, Antonio Temes Hernández, después de ser imputados por un delito medioambiental, han supuesto un duro golpe para la empresa, al menos en lo que respecta a su prestigio.

La Audiencia Provincial de Cantabria hizo lugar, hace unas semanas, a un recurso presentado por Ecologistas en Acción y por la fiscalía y decidió comenzar a investigar a todos los miembros del anterior consejo de administración de la empresa por su responsabilidad en los vertidos contaminantes al río Saja-Besaya entre 2008 y 2010.

La decisión inicial del Poder Judicial cántabro había sido exculpar a todo consejo de su supuesta responsabilidad en los fluidos contaminantes vertidos en una zona no autorizada, según la Justicia. Se encontraron "parámetros elevados" de cobre, zinc, plomo, selenio y magnesio disueltos, asegura el fallo judicial. La única excepción, dentro del consejo, fue Miguel Gómez de Liaño, quien fue condenado en 2016 a un año de prisión y a pagar una multa de 7.200 euros por vertidos realizados en 2006 al río Saja-Besaya. Gómez de Liaño sigue siendo, a día de hoy, consejero de la compañía.

“Sniace siempre ha estado al margen de la legalidad en el cumplimiento de la legislación ambiental”, asegura Bernardo García, portavoz de Ecologistas en Acción en Cantabria. Y sostiene que “es clara” la vinculación entre la dimisión de los dos consejeros y su imputación. La compañía contesta que su política es respetuosa y escrupulosa para con el medio ambiente. Y dice que ha invertido más de 30 millones de euros desde 2012 para contribuir al desarrollo sostenible.

Ante una “previsible condena” de los imputados, según remarca García, “la compañía intenta lavar su imagen”. Apartar a Mezquita Sáez y Temes Hernández es la manera que eligió la empresa de minimizar el daño al grupo Sniace, dice el portavoz de la organización ecologista. 

Para dar una imagen de renovación, según García, Sniace, que concentra toda su actividad en Cantabria -cambiar esto-, anunció el pasado miércoles que la nueva presidenta será Gema Díaz Real, una persona de reconocida trayectoria en el sector empresarial en el que llegó a ser presidenta de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

La empresa, por su parte, aduce que las dimisiones de Mezquita Sáez y Temes Hernández "se deben únicamente a motivos personales" y afirma que "el Consejo de Administración de Sniace muestra su más absoluto apoyo a todos y a cada uno de los Consejeros afectados por el fallo judicial por ser conocida la trayectoria ejemplar, leal y transparente". 

Sniace creció un 48,5% en Bolsa en enero

El turbulento mes de enero no afectó la actividad de Sniace en Bolsa. La empresa registró la subida mensual más alta desde septiembre de 2016 al subir un 48,5% en Bolsa. La compañía, que tiene una capitalización de 67.786 euros vende la acción en la bolsa madrileña a 0,104 euros este viernes.

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