¿Por qué ningún superrico del mundo quiere este lujoso yate?

Con un precio de referencia de 130 millones de dólares, la embarcación tiene una historia turbia detrás

El yate Equanimity
El yate Equanimity

El Equanimity es el tipo de yate que fascinaría a los multimillonarios. Sin embargo, encontrar un comprador entre los superricos del mundo está resultando complicado.

El barco, de 91 metros de eslora, que era propiedad del fugitivo financiero Low Taek Jho, no se vendió en una subasta el año pasado después de ser confiscado por el Gobierno de Malasia. Permanece atracado en una base naval cerca de Kuala Lumpur.

"Es muy difícil conseguir clientes allí", señala Jonathan Beckett, director ejecutivo de Burgess, casa especializada en venta de embarcaciones que se encarga del Equanimity . Es difícil convencer a un comprador en Mónaco de que viaje al puerto italiano de Génova a ver yates, así que no digamos de que vaya a Malasia, explican.

Con un precio de  referencia de 130 millones de dólares (114 millones de euros), el Equanimity es el yate más grande que figura en el catálogo de Burgess. Cuenta con una plataforma para helicópteros, espacio para 22 personas e incluso un spa y un salón de belleza. El año pasado se valoró en 250 millones de dólares (219 millones de euros), pero tiene una historia turbia detrás.

Su antiguo propietario Low, más conocido como Jho Low, ha sido señalado por los fiscales estadounidenses como una figura central en el escándalo del fondo 1MDB en Malasia, donde supuestamente miles de millones de dólares fueron desviados del fondo estatal de inversiones.

El barco salió a la venta en octubre, tras ser incautado por las autoridades en su intento de recuperar activos supuestamente comprados por Low con el dinero malversado a través del fondo estatal. Otros artículos que se buscan incluyen un colgante de diamantes valorado en 3,8 millones de dólares que el financiero regaló a la actriz estadounidense Miranda Kerr, así como un cuadro de Picasso de 3,2 millones de dólares que dio al actor Leonardo DiCaprio.

Low ha mantenido en varias ocasiones su inocencia y afronta cargos que incluyen blanqueo de dinero en Malasia. Desde entonces, se desconoce su paradero.

Un tribunal de Malasia dictaminó hace cuatro meses que el barco es  propiedad del Gobierno de la nación y el 1MDB. El tribunal rechazó el año pasado las ofertas selladas de compradores interesados, por lo que el barco seguirá ofreciéndose a través del sistema de venta convencional hasta finales de marzo.

Si bien ha habido interés tanto de compradores locales como extranjeros, todas las ofertas han sido demasiado bajas, dijo Beckett esta semana en un evento de Superyachts.com en Londres. La mayoría de los superyates está en manos de millonarios estadounidenses, según el Informe de Riqueza 2018 de la consultora Knight Frank, aunque los barcos más grandes están en manos de la élite de Arabia Saudí.

El Gobierno de Malasia quiere que el barco se venda rápidamente. La embarcación se construyó en 2014 y su mantenimiento le cuesta al Estado unos 729.000 dólares al mes (641.000 euros). El primer ministro malayo, Mahathir Mohamad, pretende recuperar hasta 4.500 millones de dólares del fondos 1MDB que se desvanecieron antes de que asumiera el cargo.

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