El Gobierno prevé recaudar 20.000 millones más en 2019 con el menor crecimiento del PIB en un lustro

Los Presupuestos recogen una subida de ingresos del 9,2% y del 5,1% en el gasto

El Gobierno prevé recaudar 20.000 millones más en 2019 con el menor crecimiento del PIB en un lustro pulsa en la foto

El Gobierno de Pedro Sánchez confía en batir en 2019 todos los récords de recaudación de la historia de España alcanzando unos ingresos tributarios de 227.356 millones de euros. Así lo recoge el proyecto de Presupuestos Generales del Estado aprobado el viernes por el Consejo de Ministros, que contempla concluir el año con un aumento de la recaudación de 20.000 millones de euros, un alza del 9,5% frente a los resultados provisionales de cierre de 2018. Una estimación que, según Hacienda, descansa en “la mejora de las bases imponibles y la mayor actividad económica, que actuará como locomotora”, si bien las previsiones de crecimiento que el Ejecutivo acaba de corregir a la baja indican que este será el ejercicio de menor crecimiento del PIB español en el último lustro.

En concreto, el nuevo cuadro macroeconómico del Gobierno recoge un incremento del PIB del 2,2% para este año, una décima menos de lo anteriormente esperado y frente al 2,4% que Economía asevera que se hubiera logrado si las cuentas hubieran ido ligadas a la senda fiscal menos restrictiva que había diseñado el Ejecutivo. La nueva previsión se sitúa en la horquilla más conservadora que vienen ofreciendo los distintos organismos económicos, coincidiendo con la esperada por la OCDE o el Fondo Monetario Internacional, pero situándose una y dos décimas por debajo de lo que prevén la CEOE o el BBVA, entre otros. Se trata, en cualquier caso, de las cifras de crecimiento más moderadas desde el año 2014, a partir del cual España llegó a crecer más del 3% anual, aminorando su ritmo luego hasta el 2,6% con que se ha cerrado 2018. A su vez, asume que logrará rebajar la deuda pública del 96,9% al 95,4% del PIB. La AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) avaló el viernes las estimaciones del Gobierno. 

Economía prevé que la demanda nacional caerá del 2,9% al 2,2% en medio de una desaceleración del consumo privado (que pasaría del 2,3% al 1,7%), el público (del 1,9% al 1,4%) o la inversión (del 5,7% al 4,4%), y la inflación subiendo hasta el 1,7%. En este marco, la tasa de paro se rebajaría del 15,5% al 14%, si bien la previsión es que de más de medio millón de empleos creados en el último ejercicio se pase a la mitad.

A pesar de ello, el Ejecutivo estima que la recaudación del IRPF crecerá un 4,9% frente a la liquidación de 2018, hasta los 86.454 millones. En este apartado pesará la subida de dos puntos del tipo marginal para las rentas de más de 130.000 euros anuales, y de cuatro puntos para las de más de 300.000 euros, aportando 380 millones. Además, el tipo de IRPF aplicable a las rentas del ahorro superiores a 140.000 euros subirá en otros cuatro puntos.

El mayor incremento tributario esperado, sin embargo, es el del impuesto de Sociedades, que se alzaría un 14,1%, hasta los 27.579 millones gracias a la fijación de un tipo mínimo del 15% para las grandes empresas (18% en el caso de la banca y las petroleras) a fin de acercar el tipo efectivo del tributo al nominal (25% general y 30% en los sectores mencionados) para ingresar 1.776 millones. A su vez se rebajará el tipo de las pymes que facturen menos de un millón del 25% al 23%, lo que supondrá un ahorro de 260 millones a 350.000 empresas.

Hacienda espera que, pese al freno del consumo, el ingreso por IVA suba un 11,7%, hasta los 78.307 millones. En este capítulo, los Presupuestos recogen una rebaja de los productos de higiene femenina y de los libros y publicaciones electrónicos hasta el 4%, y hasta el 10% en veterinaria.

El resto de tributos deben aportar casi 12.000 millones más (un 16,4% extra). Entre otras cosas, el Gobierno reducirá la exención fiscal sobre el diésel para acercar su gravamen al de la gasolina, lo que lo encarecerá en 3,8 céntimos por litro. Unos tres euros al mes extra para el conductor medio, según Hacienda, que dejará exentos a los profesionales del transporte y estudiará qué otros gremios deben quedar protegidos. En total, el Ejecutivo espera recaudar 670 millones con medidas de fiscalidad medioambiental y otros 339 millones extra elevando la fiscalidad sobre los grandes patrimonios.

En paralelo a los Presupuestos, el Consejo de Ministros aprobará el próximo viernes los proyectos de ley de creación de nuevos impuestos sobre transacciones financieras y servicios digitales, con los que espera ingresar 850 y 1.200 millones más, respectivamente, y 500 más con un plan antifraude. Toda la reforma fiscal aportará 5.654 millones.

En el mejor de los casos, sin embargo, los nuevos tributos no estarán vigentes hasta mediados de año, lo que mermará con fuerza su recaudación estimada. Cuestionada por ello, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, replicó, sin embargo, que el Gobierno cuenta este año con un mes extraordinario de ingresos de IVA por el decalaje que introdujo el nuevo sistema de intercambio automático de información. Un monto que le permitirá compensar a las comunidades autónomas por los ingresos perdidos en 2017, cuando se implantó el modelo, y contar con un colchón adicional de 2.500 millones para apuntalar la previsión de ingresos.

A su vez, los Presupuestos, que se presentarán el lunes al Congreso de los Diputados, recogen un alza del gasto del 5,1%, hasta los 472.660 millones, frente a lo presupuestado para 2018. La batería de medidas sociales incluye elevar el permiso de paternidad de cinco a ocho semanas, recuperar el subsidio para 114.000 mayores de 52 años; elevar en 20 millones la dotación contra la violencia de género (hasta 220 millones); conceder 321 millones en ayudas contra la pobreza familiar; elevar un 10% las becas hasta los 1.620 millones o incrementar el gasto en dependencia un 59,3%, hasta los 832 millones. En total, el Gobierno estima que el 57,3% de todo el gasto tiene finalidad social, el porcentaje más alto de la historia. Por otra parte, el gasto en I+D+i crece un 5,6% y el de infraestructuras un 40%

De la amplia diferencia entre el aumento de la partida de ingresos y la de los gastos proviene el recorte del déficit público, desde el 2,7% del PIB al 1,3% que hay comprometido con la UE.

“Que se adopten los Presupuestos Generales del Estado del Gobierno es muy importante para dar claridad, certidumbre y reforzar las confianza que los mercados financieros internacionales están teniendo” en España, defendió el viernes la ministra de Economía, Nadia Calviño.

“Hacemos compatible la consolidación fiscal con un incremento del gasto público, redistribuyendo riqueza y poniendo las bases de un modelo más inclusivo y sostenible”, defendió la ministra de Hacienda, asegurando que las cuentas también son “una vacuna frente al caldo de cultivo del que se nutren los populismos”, especialmente aquellos que anhelan un pasado oscuro, dijo en referencia a VOX.

Las ministras rehusaron revelar, sin embargo, el reparto de la inversión por comunidades autónomas, tras la decisión del Ejecutivo de elevar la dotación de Cataluña para acercar el monto del 13,5% del total al 19,2% que le correspondería por su aportación al PIB, como marca el Estatut. Montero adujo, en todo caso, que el Gobierno ha dado este paso para cumplir con la ley, no como gesto a las fuerzas soberanistas catalanas, cuyo voto requiere para tramitar y aprobar las cuentas.

La respuesta llegará el lunes, cuando el Gobierno ofrecerá la letra pequeña de los Presupuestos al Congreso de los Diputados, que votará sobre su tramitación entre el 11 y el 12 de febrero. El Ejecutivo de Sánchez ha tendido la mano a negociar a todos los partidos, aunque su esperanza está puesta en convencer a Podemos, ERC, PDeCAT y PNV.

Normas