La Torre Eiffel gana visitantes y supera los 90 millones de ingresos

Unos 40 millones de euros del total de ingresos van a parar a la ciudad de París

La Torre Eiffel gana visitantes y supera los 90 millones de ingresos
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Durante 2018, la Torre Eiffel de París volvió a ser uno de los cinco monumentos del mundo más visitados, según los cálculos del portal TripAdvisor. Y aunque la SETE (Sociedad de Explotación de la Torre Eiffel) aún no ha hecho públicos los datos relativos al pasado año, las previsiones que manejan ya cerrado el ejercicio son positivas. “Superaremos los seis millones y medio de usuarios”, explica Patrick Branco, director de la organización pública que gestiona el emblemático monumento y que próximamente dará a conocer las cifras oficiales. No en vano, París es la ciudad europea más visitada. En 2017, las últimas cifras disponibles, recibió cerca de 35 millones de personas.

Con 2018, prosigue, se da por cerrado el ciclo turístico negativo que afectó al edificio y al conjunto de la capital francesa tras los atentados terroristas de finales de 2015, y que tuvo importantes consecuencias en el flujo de visitas y en los ingresos por explotación del año siguiente. Así, mientras que en 2014, el año récord para la torre, más de siete millones de personas se acercaron al lugar, dejando unos ingresos de 96 millones de euros, dos cursos después la cifra de usuarios se redujo en más de un millón, dejando los ingresos por debajo de los 80 millones.

Con la situación ya normalizada, señala Branco, y gracias a la subida de precios, “superaremos los 90 millones de euros”. Las ganancias netas, no obstante, no llegarán a los cinco millones. La SETE, al ser una sociedad pública, pertenece en un 60% al Ayuntamiento de París y en un 40% al departamento de Turismo de la ciudad. Por ello, buena parte de todo lo ingresado va a parar, entre tasas, impuestos, donaciones y amortizaciones, a la propia capital francesa. En 2017, el consistorio y la Oficina de Turismo recibieron algo más de 39 millones de euros, y según avanza la SETE, la cifra será algo mayor en 2018, con vistas a que crezca durante el año que acaba de comenzar.

A las tasas e impuestos hay que sumarles todos los gastos derivados de la gestión y la organización del monumento, “una mediana empresa que da trabajo a unas 600 personas durante todo el año, entre empleos directos e indirectos”. En 2017, unos 31 millones de euros fueron a parar al personal de la Torre Eiffel, compuesto por 350 profesionales contratados por la SETE y unos 250 subcontratados.

La mayoría de los trabajadores se dedica a la recepción y asesoramiento de las 20.000 personas que cada día montan en los ascensores de la torre de hierro forjado. A ellos se les suman los equipos comerciales, financieros, jurídicos y de recursos humanos y, por último, el personal de la dirección técnica, compuesto por ingenieros, arquitectos, electricistas, fontaneros, carpinteros o escaladores, dedicados tanto a la limpieza como al mantenimiento exterior del monumento.

No hay que olvidar el resto de servicios que el lugar ofrece, que van más allá de la simple visita turística, “y que desde SETE queremos empezar a potenciar más”. El símbolo de la ciudad de la luz dispone del Salón Gustave Eiffel, levantado en el corazón del edificio, a 57 metros de altura, y que está pensado para ser alquilado por empresas y organizaciones para todo tipo de eventos a partir de los 7.500 euros sin IVA por ocho horas y un aforo aproximado de 300 personas.

Alquilar ocho horas el salón de actos cuesta 7.500 euros

También cuenta con dos restaurantes de cocina francesa. En la primera planta está The 58 Tour Eiffel, y en la segunda el conocido The Jules Verne, hoy en plena remodelación y con la nueva apertura prevista para esta primavera. La torre dispone también de varios bufés de comida rápida, de un bar especializado en champán, de una tienda de macarons y de diferentes establecimientos de venta de regalos. Otro de los servicios especiales que quiere dar a conocer la SETE es el de servirse de la imagen de uno de los símbolos de Francia, una idea que cada vez más compañías y entidades hacen suya, utilizando el enclave para filmar largometrajes, anuncios publicitarios o documentales. En este segmento de negocio no hay un precio base, y el personal de la Torre Eiffel valora cada situación.

A pesar de la notable mejoría respecto a los últimos dos años, el objetivo de la organización es “aumentar la cifra de ingresos”. Para ello, entre otras medidas a anunciar, a partir del próximo lunes la torre verá la entrada en vigor de las nuevas tarifas de precios, con un leve aumento en todas sus categorías. La tarifa completa con ascensor y entrada para el último piso pasa de 25 a 25,50 euros en los adultos, de 12,50 a 12,70 euros en los jóvenes y de 4 a 4,10 euros en los niños.

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