Airbnb tendrá éxito donde sus compañeros de EE UU fracasaron: China

La empresa de alquiler turístico podría triunfar en China gracias al modelo comunista y al apoyo del presidente Xi Jinping

Nathan Blecharczyk, cofundador de Airbnb.
Nathan Blecharczyk, cofundador de Airbnb. REUTERS

Airbnb emergerá entre los forasteros de Silicon Valley en China este año. Los gigantes de Internet, desde Alphabet hasta Facebook atraídos por el crecimiento, han intentado sin éxito penetrar en la República Popular. Pero a diferencia de otras empresas estadounidenses de Internet, el negocio de Airbnb encaja con los intereses del partido comunista en formas que le dan una cobertura política nada usual.

Los controles de censura de Pekín han mantenido a las grandes tecnológicas fuera de China. El motor de búsqueda del país asiático de Google se cerró en 2010 por unos ciberataques. Twitter y Facebook también han tenido problemas con los reguladores. La red social de Mark Zuckerberg se retiró en 2009. La plataforma de búsqueda de empleo LinkedIn ha tenido un éxito moderado, pero a otros como Uber y Amazon les resultó demasiado difícil.

El modelo de negocio de Airbnb ya se ajusta perfectamente a la visión del Presidente Xi Jinping sobre los bienes inmuebles. Xi, que una vez proclamó que “las casas se construyen para ser habitadas, no para la especulación”, quiere enfriar el aumento de los precios de las viviendas y combatir el exceso de casas poco asequibles. Pekín se ha trasladado, por ejemplo, para limitar las nuevas viviendas privadas de Shenzhen con el 40 % ya entregadas. Al ayudar a poner en funcionamiento el exceso de capacidad de las viviendas, Airbnb se convierte en parte de la solución.

El modelo comunitario de Airbnb también encaja con los diseños de Pekín para generar puntuaciones de crédito social para los ciudadanos. El grupo, valorado en 27.000 millones de euros en su última ronda de financiación, comparte voluntariamente la información de los anfitriones y huéspedes con los organismos gubernamentales y almacena sus datos en servidores locales. Airbnb también ha establecido alianzas con las autoridades locales de las ciudades y los gobiernos municipales. Las autoridades podrían considerar favorablemente iniciativas como la promoción del turismo mediante el uso compartido de la vivienda en las zonas rurales de Guilin.

Hasta ahora, la inteligencia política del Airbnb está funcionando: en el tercer trimestre, el número de llegadas de invitados aumentó en un 91% en Pekín. Airbnb todavía se enfrenta a una gran competencia local como Tujia, respaldada por la empresa de viajes Ctrip, y Xiaozhu, que recaudó casi 263 millones de euros recientemente. Pero la red global de Airbnb, que ha recibido más de 400 millones de visitas en todo el mundo, tiene ventaja.

Mientras la compañía se prepara para salir a bolsa en 2019, los argumentos de China serán fundamentales para el éxito de Airbnb. La compañía, que pronostica que en 2020 los chinos serán los que más usen Airbnb. Un modelo de negocio americano, diseñado con características chinas, permitirá que la creación de Brian Chesky vaya más lejos en China de lo que sus camaradas de Internet hayan ido antes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Belén Juárez, es responsabilidad de CincoDías

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