Claves para huir del asfalto en una escapada al Bergisches Land

Condado del Monte: revolución natural en el ‘land’ de la industria

La catedral de Altenberg se encuentra junto a la localidad de Odenthal, a poco más de 20 km desde Colonia.
La catedral de Altenberg se encuentra junto a la localidad de Odenthal, a poco más de 20 km desde Colonia.

En la sala de máquinas de Alemania ya no huele a humo ni a carbón. El estado federado de Renania del Norte-Westfalia ha ido abandonando poco a poco su patrimonio industrial, su carácter minero y filtro grisáceo para lavarse la cara en clave ecológica y cultural.

Sin embargo, esta revolución verde no ha hecho claudicar a esta región del occidente germano de su trono como motor económico y demográfico del país. 18 millones de habitantes y 692.000 millones de euros de PIB son la evidencia más clara.

Nuestra propia revolución verde nos lleva a huir del acero, del cemento y el asfalto en el land de la industria para poner rumbo a su corazón más natural: el Condado del Monte.

Bergisches Land

Guía de viaje

La ruta panorámica de Bergisches Land es un sendero de 246 km que rodea la región entre colinas y embalses.
La ruta panorámica de Bergisches Land es un sendero de 246 km que rodea la región entre colinas y embalses.

Cómo llegar. El Condado del Monte es una región de baja montaña del estado confederado de Renania del Norte-Westfalia. Se localiza entre las cuencas del Ruhr y del Rin próximo a las ciudades de Colonia o Düsseldorf.

Bergische Kaffeetafel. El ritual del café se remonta al siglo XVIII como un elaborado festín dulce y salado de tarde donde no faltan todo tipo de panes y mermeladas, pudín de arroz, embutidos, salchichas ni porcelana. El café es lo de menos.

Schloss Bensberg. Este castillo barroco cerca de Colonia alberga un hotel cinco estrellas y un restaurante con tres estrellas Michelin. Casi nada. Desde 185 euros.

En la tierra de los montes o Bergisches Land, los montes no son muy altos (entre 500 y 800 metros de altitud), pero son muchos (18.000 hectáreas de reserva natural). A pesar de la creencia de que su apelativo se debe a su orografía, realmente proviene de los condes von Berg que gobernaron durante siglos este territorio.

Al este de Colonia, los ríos Rin, Sieg y Ruhr dibujan las fronteras naturales de esta región pintada de bosques de robles, pinos y hayas, bucólicos valles que guardan pueblos de pizarra y entramado de madera y una buena dosis de embalses que la sitúan como el área con mayor densidad de presas de Europa. Le vamos a dar cuatro razones para una escapada con mucho oxígeno en Renania. 

El valle del Dhünn

A 20 kilómetros al este de Colonia, en Odenthal, la carretera se pierde entre los prados y árboles del valle del Dhünn dominado por la catedral de Altenberg (siglo XIII). Nunca fue la cátedra de ningún obispo, aunque así se la conozca, más bien fue la iglesia de una abadía cisterciense del siglo XII y hoy uno de los templos góticos más espectaculares de Alemania.

De su interior destaca su fina decoración, sus bóvedas góticas, enormes vidrieras y abundante cartel de conciertos para amantes de lo eclesiástico.

Parque Panarbora
Parque Panarbora

Remate su visita al valle caminando hasta el Bosque de Cuento de Hadas (Märchenwald) de Altenberg, un miniparque temático con 90 años de historia y figuras móviles que le guiarán por las fábulas de los hermanos Grimm. Adultos: 5 euros; niños: 3,50.

Parque Panarbora

En el extremo sur de la reserva natural encontramos este complejo innovador para aprender sobre naturaleza y culturas extranjeras. Panarbora es un parque que combina un sendero de 1.600 metros de longitud entre copas de los árboles a 20 metros de altura con una academia de experiencias de naturaleza, un circuito acuático (mejor para verano) y de aventuras y un laberinto de cuevas.

Suba hasta la torre de observación a 40 metros de altura con vistas de toda la reserva o pase la noche en una casa en un árbol, en una de barro africana o en una yurta asiática. Entrada: 9,90 euros; 6,40 niños. No se admiten perros.

Monorraíl en Wuppertal

Claves para huir del asfalto en una escapada al Bergisches Land

Permitámonos salir un momento del bosque, que en el Condado del Monte también hay ciudades. Rems­cheid, Solingen y Wup­pertal son las de mayor importancia. Esta última conforma un núcleo urbano (350.000 habitantes) sobre múltiples colinas que aprisionan el valle del río Wupper (o Wuppertal) en medio de la región.

Wuppertal es conocida por Engels y por el socialismo, por ser uno de los primeros focos de la revolución industrial desde el siglo XIX, pero sobre todo, Wuppertal es conocida por su monorraíl (Schwebe­bahn). El primer tren suspendido del mundo se construyó aquí hace 115 años para conectar las distintas zonas del valle y aún sigue circulando por sus 13,3 km de vías a 12 metros de altura sobre el río y el asfalto. Precio: 2,70 euros; niños 1,60 euros.

Rutas para oxigenarse

Como de costumbre, la mejor forma de explorar la región es ponerse las botas y tomar sus caminos. Por ejemplo, el Bergisches Weg (262 km), que conecta el área del Ruhr con la del Rin cruzando todo el condado, o el circuito panorámico de Bergisches Land, una ruta circular de 246 kilómetros que la rodea por completo.

Bergische Streifzügen (4-16 km) ofrece 24 tours temáticos de medio día y día completo para descubrir la historia y tradición local. ¿Prefiere la bici? Tome nota de estas rutas: Bergischer Panorama-Radweg, Balkantrassse o Wasserquintett.

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