Cómo afecta al usuario el cambio de condiciones de servicio de Google

Google Irlanda asumirá el control de datos para los usuarios de la UE, pero la compañía dice que la experiencia de sus productos no cambia y seguirán funcionando igual

Logo de Google en un edificio en Zurich, Suiza.
Logo de Google en un edificio en Zurich, Suiza.

Google envió este fin de semana un email a usuarios en España advirtiéndoles de cambios en la forma en la que presta sus servicios en el Espacio Económico Europeo y en Suiza, y también en su política de privacidad, que está sufriendo una actualización según precisó el gigante de internet. Pero ¿qué impacto tendrán todos estos cambios en el usuario español? ¿Qué notarán en su día a día? Un portavoz de Google España aclara que los cambios no van a afectar a la forma en que funcionan los productos de la compañía: buscador, Gmail, Google Maps, Chrome, Drive o Youtube, entre otros. “Tampoco en la manera en que recopilamos o procesamos los datos de los usuarios ni en las finalidades de dicho tratamiento o cualquiera de sus configuraciones de privacidad, así que los usuarios no van a apreciar nada”.

Desde el gigante tecnológico precisan que con estos cambios, que serán efectivos desde el próximo 22 de enero, la compañía busca adecuarse a los requisitos del nuevo reglamento general de protección de datos de la UE, conocido como GDPR. Así, precisan que el cambio más importante tiene que ver con que a partir de ahora Google Ireland, con sede en Dublín, donde la multinacional tiene su sede europea, será el proveedor de servicios y el controlador de los datos de los usuarios de la compañía en Europa, en detrimento de Google LLC, en Mountain View (California), donde la firma tiene su sede principal.

Tras los cambios, Google Irlanda será “legalmente” la responsable de la información de todos estos usuarios y se hará responsable del cumplimiento de las leyes de privacidad aplicables, incluido el GDPR por sus siglas en inglés, que entró en vigor el pasado 25 de mayo. En la práctica se traducirá, por ejemplo, en que si una autoridad española solicita a Google el acceso a datos de uno o varios usuarios de la compañía por orden judicial se tramitará desde Irlanda y no desde EE UU como ocurría hasta ahora.

Desde Google se insiste que el cambio "es inocuo para los usuarios porque no afectará a cómo se prestan los servicios ni a cómo se atiende sus consultas o incidencias. Sin embargo, seguramente agilice y simplifique los procedimientos de autoridades competentes que soliciten, mediante un procedimiento válido, datos sobre usuarios de los servicios de Google (por ejemplo, una orden judicial dirigida a identificar a un usuario de Gmail)”, dicen.

Para Borja Adsuara, abogado experto en Derecho Digital y ex director general de Red.es, la acción de Google tiene mucho sentido, pues, si ofrecen servicios en la UE, deben someterse al GDPR y a las autoridades de control europeas. Algo importante, si se tiene en cuenta, además, que la legislación europea es más estricta que la de EE UU en materia de privacidad.

Adsuara dice que con los cambios anunciados “Google se adapta al GDPR y se somete a la autoridad irlandesa de protección de datos, que actuará como autoridad líder entre todas las autoridades europeas, cuando haya un tratamiento transfronterizo que afecte a varios países de la UE”. Aunque advierte que hay algunos aspectos por confirmar, cuando se ponga en marcha el mecanismo de cooperación entre autoridades de control, “pues Francia, por ejemplo, ha dicho que defenderá los derechos de sus ciudadanos y no hará cesión de sus competencias a la autoridad irlandesa”.

En todo caso, afirma este experto, “los usuarios españoles podrán presentar sus reclamaciones ante las oficinas de Google España y ante la Agencia Española de Protección de Datos, que se encargarán de coordinarse con sus homólogas en Irlanda”.

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