La privacidad de Google, en entredicho: las ‘apps’ espían los correos de Gmail

Según publica 'The Wall Street Journal', cientos de compañías siguen teniendo acceso al contenidos de los emails, las direcciones y las horas de envío

La compañía asegura que esta práctica cuenta con el consentimiento del usuario

Google
REUTERS

Meses después de que la confianza en Facebook se viera dañada por el escándalo de Cambridge Analytica, el foco se pone ahora sobre Google tras revelarse que el gigante de internet permite espiar los correos de Gmail a empresas que desarrollan aplicaciones y herramientas para su servicio de correo electrónico. A pesar de que hace un año, la compañía aseguró que esta práctica iba a ser prohibida, según publicó ayer The Wall Street Journal, cientos de compañías siguen teniendo acceso a esta información.

En algunos casos, este acceso a estos datos -que incluye contenidos de los correos, direcciones electrónicas y horas de envío- habría sido realizado por ordenadores, pero en otros lo habrían hecho los ingenieros de las empresas. No obstante, por el momento no se ha demostrado que dicha información estuviera siendo usada con fines ilícitos, como fue el caso de Cambridge Analytica.  

Tras saltar la noticia, Google ha asegurado que tales accesos contaron con el "permiso explícito" de los usuarios, y que fueron escasas las ocasiones en las que fueron ingenieros humanos los que recolectaron los datos. “Ha ocurrido en casos muy específicos en los que se solicita y damos consentimiento". También los empleados de Google pueden leer correos electrónicos "cuando lo necesitamos por motivos de seguridad, como investigar un error o abuso”, dijo al citado periódico.

Consultada por CincoDías, la firma también ha insistido en que "después de que una aplicación ha sido verificada (y de que un usuario quiere usarla), nunca damos acceso a los datos de ninguna persona sin su consentimiento”.

Google aclaró que las empresas solicitaban un permiso especial, que a veces era denegado, con el objetivo de mejorar la eficacia y la usabilidad de sus aplicaciones. Para determinar si el permiso era o no concedido, la tecnológica estudiaba si la identidad de la compañía y de la aplicación coincidían.

La noticia pone en entredicho la política de privacidad de Google, en un momento en que se está cuestionando el uso de los datos que hacen algunas plataformas digitales. Además, según algunas fuentes no queda muy claro el proceso que utiliza el gigante de internet para recabar el consentimiento del usuario. En este sentido, la tecnológica aclaró que ellos muestran una pantalla de permisos "y mostramos qué es exactamente a lo que la aplicación pide acceder. El usuario puede decir sí o no para otorgar o denegar estos accesos”.

La compañía indicó que los usuarios pueden revisar todas las aplicaciones a las que les han dado acceso y revocarlo si lo desean a través del Security Checkup. Igualmente, precisó que los administradores de G Suite pueden controlar a qué rango de datos pueden los usuarios dar acceso a aplicaciones de terceros mediante una lista blanca de aplicaciones 0Auth conectadas.

Entre las empresas que han tenido acceso directo a los datos de Gmail están Return Path y Edison Software. Ambas han señalado a The Wall Street Journal que tienen a ingenieros humanos analizando cientos o miles de correos electrónicos para “entrenar” a sus algoritmos.

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