El Ibex salva la semana con un alza del 0,8% pese al miedo a una desaceleración

La moneda única se sitúa por debajo del nivel de 1,13 dólares por el mal dato del PMI

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EFE

Los temores a una desaceleración vuelven a rondar la mente de los inversores. Los débiles datos de ventas minoristas en China sumado al PMI de la zona euro sirvieron esta vez para poner freno a tres sesiones consecutivas de ascensos en la Bolsa española. El Ibex 35, que entre el martes y el jueves llegó a sumar un 3%, emprendió la corrección en la recta final de la semana. El viernes el selectivo bajó un 0,45%, descenso que le lleva a perder de nuevo la barrera de los 8.900 puntos. A pesar de esta corrección, el índice español salva las últimas cinco sesiones con un alza del 0,8%.

IBEX 35 9.061,70 -0,08%
Petroleo Brent 62,400 -0,478%
EUR x USD 1,1374 0,114%

Los valores con peor desempeño en la sesión fueron Cie (-2,51%), Acciona (-2,49%) y Viscofan (-2,15%). En el lado opuesto se situaron Indra (1,74%), IAG (1,5%) y Ferrovial (0,92%). Por su parte, Dia, inmerso en la volatilidad, concluyó el viernes con una caída del 1,88%. En la semana Iberdrola (6,58%), ACS (4,52%) y Enagás (4,43%) protagonizaron las mayores revalorizaciones mientras la cadena de supermercados (-9%), Inditex (-8,4%), que el miércoles presentó sus cuentas del tercer trimestre, y Mediaset (-3,67%), fueron la otra cara opuesta.

El comportamiento del Ibex 35 se mantuvo en línea con el resto de índices europeos. El viernes el Dax alemán cedió un 0,54%; el Cac francés, un 0,88%; el Mib italiano, un 0,72% mientras el Euro Stoxx y el Ftse británico se dejaban un 0,63% y 0,47%, respectivamente. Wall Street también se tiñó de rojo con caídas que alcanzaban el 1,5% a media sesión.

Los inversores se muestran especialmente sensibles con los datos macroeconómicos que evidencia una desaceleración. Sin embargo, en las presentaciones de perspectivas para 2019 el consenso de las firmas de análisis considera exagerada la corrección y señala que si bien el próximos año las cifras de crecimiento serán más débiles, todavía es pronto para hablar de recesión.

No todo fue en la semana fueron malas noticias. EE UU y China sorprendieron en los últimos días con una primera toma de contacto que sirvió para reflejar la distensión entre ambas economías. Las declaraciones del presidente Donald Trump calificando las conversaciones de productivas y la posibilidad de que el gigante asiático esté preparando una rebaja de aranceles para los coches importados, sirvieron de gasolina a las Bolsas. Un hecho que fue especialmente significativo para el selectivo español que en menos de 24 horas pasó de marcar mínimos de diciembre de 2016 a poner a tiro la barrera de los 9.000 puntos.

Días después las buenas noticias llegaban desde Italia. Las posturas entre la CE y Roma están cada vez más cerca. El viernes el primer ministro italiano Giuseppe Conte afirmó que esperan llegar a un acuerdo para el presupuesto de 2019 este fin de semana. Eso sí, el Ejecutivo considera se marca como línea roja un objetivo de déficit del 2%, por debajo, lo considera inadmisible.
Esto sirvió para que la rentabilidad de la deuda italiana a 10 años cayera del 3% por primera vez desde septiembre. La prima de riesgo se redujo en 20 puntos básicos, hasta los 268. Los rendimientos de la deuda española con vencimiento en 2028 permanecen estables en el 1,4% y el riesgo país cae cuatro puntos básicos, hasta los 116.

Por delante queda una semana en la que los inversores seguirán con lupa el devenir las noticias que lleguen desde Reino Unido en relación al Brexit y las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal de EE UU. El miércoles, la primera ministra británica, Theresa May, esquivó la moción de censura. Sus esfuerzos se afanan ahora en lograr ciertas concesiones en la declaración política después de que Bruselas se haya negado a renegociar el acuerdo del pasado mes.

El mercado da por descontada la subida de tipos de EE UU en diciembre. Las miradas están puestas en las pistas sobre los pasos a seguir en 2019 después de que Jerome Powell haya moderado su lenjuage en las últimas comparecencias.

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