El encanto y la magia otoñal del valle del Ambroz

La naturaleza es el mayor atractivo de esta comarca del norte de Cáceres

La Garganta
Vista de la localidad de La Garganta.

Un pequeño rincón de Extremadura, en el norte de la provincia de Cáceres, reú ne atractivo paisajístico, pueblos con historia y buena mesa. Con algo más de 230 kilómetros cuadrados y habitado por solo 13.000 personas, el valle del Ambroz, atravesado por el río que le da nombre, está cubierto por frondosos bosques, arroyos y senderos que pueden recorrerse a pie, en bicicleta o a caballo.

El otoño es quizás la mejor época para visitar esta comarca. Es el momento idóneo para adentrarse en los bosques de castaños, hayas y abedules teñidos de tonos ocres y rojizos, y es también cuando las setas aportan riqueza a su gastronomía.

Además, en esta época, el valle celebra el festival Otoño Mágico de Ambroz, que incluye conciertos, muestras gastronómicas y rutas senderistas, entre otras muchas actividades. Es una festividad de interés turístico regional que pretende poner en valor la belleza de los bosques de este valle singular.

No es el único, pero la naturaleza es su mayor atractivo. Aunque la comarca es pequeña, combina paisajes de sierra de 2.000 metros de altura con las vegas del río Ambroz, a escasos 400 metros sobre el nivel del mar. Además, la cercanía de la sierra, que actúa como barrera natural frente a los vientos fríos del norte, y la profundidad del valle hacen que esta zona tenga un microclima suave tanto en invierno como en verano.

Hervás, la principal localidad de la zona, es el punto de partida de muchas excursiones, y el eje es la autovía A-66, que corre paralela a la antigua Vía de la Plata, el camino que en época romana comunicaba Sevilla con Gijón. El centro del pueblo lo ocupa la plaza porticada de La Corredera, con mesones donde probar platos típicos como el zorongollo o la caldereta extremeña de cabrito, los vinos de pitarra, elaborado en tinajas de barro, o las perrunillas, el dulce por excelencia de la comarca.

También merecen la pena la iglesia renacentista de Santa María, la barroca de San Juan y el palacio de los Dávila, del siglo XVIII. La localidad es conocida, sobre todo, por su judería, del siglo XV, una de las mejor conservadas de España, declarada Conjunto Histórico Artístico en 1969.

La Chorrera
La cascada de La Chorrera, cerca del nacimiento del río Ambroz.

Hervás está rodeada de dos espléndidos bosques de castaños: el castañar Gallego y el castañar del Duque. Una forma de disfrutar de estos bosques es a través de la pista forestal Heidi, ideal para recorrer en bici de montaña o a pie, total o parcialmente, ya que tiene una longitud de más de 30 kilómetros. Se trata de una ruta circular que sale del pueblo y regresa de nuevo a él. El camino se puede recorrer confortablemente, puesto que discurre con pocos desniveles.

Cerca de Hervás se encuentra la cascada conocida como La Chorrera, situada cerca del nacimiento del río Ambroz, a la que se llega por una ruta de unos 12 kilómetros ida y vuelta.

El pueblo más alto

La Garganta, en las estribaciones de la sierra de Candelario, es el núcleo urbano más elevado del valle del Ambroz. La subida al pueblo es un regalo para los ojos, ya que se encuentra situado por encima de los 1.000 metros, y desde este mirador natural se aprecia la belleza del valle en todo su esplendor.

En su entorno también hay castañares, robledales, bosques de abedules y acebos y gargantas. La pista de esquí de la Covatilla está muy próxima. Cuenta con un sorprendente nevero o pozo de nieve, que se utilizaba hace siglos para acumular nieve en invierno y utilizarla en verano convertida en hielo.

Es la única localidad de la comarca donde queda todavía ganado trashumante, por lo que se pueden degustar deliciosos quesos y carnes.

Otra ruta muy recomendable es la de los castaños del Temblar, declarados Árboles Singulares de Extremadura. La ruta parte de la localidad de Segura de Toro y se puede hacer con niños. Es sencilla pero espectacular a lo largo de todo su recorrido, sobre todo en la parte final.

Los castaños tienen entre 500 y 700 años. La parcela en la que se encuentran es privada y es muy importante respetar tanto los árboles como el entorno donde se encuentran, no recoger castañas.

Sugerencias

• Hervás y Baños de Montemayor, una villa termal desde tiempos de los romanos, tienen una buena infraestructura turística con hoteles y apartamentos. Si buscamos más tranquilidad hay casas rurales en Segura de Toro, Abadía...

• La ciudad romana de Cáparra, cerca de Hervás, es una visita muy recomendable. De los restos que se conservan destaca su impresionante arco, el único de sus características en España, convertido en el símbolo más representativo de la villa.

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