China busca en Europa a su aliado frente al proteccionismo de EE UU

Xi Jinping visitará España la próxima semana, la primera en 13 años

Zapatero pide al gigante asiático mayor presencia internacional

Foro “China-Europa: Reforma y globalización” organizado por el periódico ChinaDaily. En la imagen, Javier Solana.
Foro “China-Europa: Reforma y globalización” organizado por el periódico ChinaDaily. En la imagen, Javier Solana.

A una semana de que el presidente chino, Xi Jinping, haga la primera visita oficial a España en más de una década (el último mandatario fue Hu Jintao en 2005), numerosos expertos y personalidades de ambos países se dieron cita ayer en Madrid con el objetivo de dar un nuevo impulso a las relaciones entre el gigante asiático y Europa. Frente a la escalada proteccionista liderada por Estados Unidos, la segunda economía mundial mira hacia el Viejo Continente como socio para seguir impulsando el comercio global.

En un momento en el que el multilateralismo está siendo puesto en cuestión en muchas partes del mundo, el expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero celebró que Pekín piense en España y Europa para cimentar la comunidad internacional. “Como dos grandes actores internacionales, hoy más que nunca China y la UE tienen la responsabilidad histórica de aliarse para construir un orden global de cooperación”, sostuvo el exmandatario en el Foro China-Europa: Reforma y Globalización, organizado por el periódico China Daily, en el que también participaron El País y Esade, entre otros. Una visión compartida por el Gobierno chino, que situó a estas dos potencias como “las principales fuerzas para salvaguardar las normas básicas del orden internacional”.

Zapatero subrayó la importancia de fortalecer las organizaciones internacionales en un entorno de “proteccionismo creciente y nacionalismos de confrontación”, y se alegró de que China vaya a convertirse en el segundo contribuidor de las Naciones Unidas, tras el significativo repliegue de EE UU. También llamó a reforzar el G20, como instrumento para asegurar una “cooperación económica más sólida y estable”.

En esa misma línea, el exministro de Exteriores, Javier Solana, destacó la importancia de estrechar vínculos con el país asiático y de dar un mayor impulso a la Organización Mundial del Comercio (OMC). “Sería bueno tener una reflexión conjunta entre europeos y chinos para que la OMC siguiera siendo el centro fundamental de las relaciones comerciales internacionales”, señaló, frente a pactos meramente bilaterales como los que está llevando a cabo Donald Trump.

El exministro y exsecretario general de la OTAN insistió en la necesidad de avanzar con China hacia unas “relaciones basadas no solo en la confianza táctica, sino también en la confianza estratégica”, y avisó de que centrarse únicamente en el tacticismo “podría llevarnos a errores difíciles de cambiar”. Por eso, y ante la inminente cumbre del G20 en Argentina, Solana también recalcó el deseo de la UE de jugar durante esa cita mundial un “papel catalizador” para resolver la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

Los expertos presentes en el foro coincidieron en que, tras cumplirse 45 años de relaciones diplomáticas entre la UE y China, estas todavía tienen mucho margen de mejora. Lo mismo sucede entre el gigante y España, donde los vínculos siguen siendo muy asimétricos. Como apuntó el embajador chino, Lyu Fan, el comercio entre ambos Estados asciende a 3.000 millones de euros, y el país asiático es el segundo socio comercial de España tras la UE. Sin embargo, las empresas españolas apenas exportan a China el equivalente de lo que comercian con Bélgica, según añadió el director de Global Risks de Esade, Ángel Pascual-Ramsay.

Se trata, no obstante, de una ecuación que podría cambiar, y es que el gigante ya no es solo la gran fábrica del mundo, sino que también se ha convertido en un potente consumidor gracias a su creciente clase media. Por eso, los expertos del país asiático animaron ayer al sector español a exportar más, para avanzar hacia una “competencia equitativa”. Aseguraron que se trata de un mercado cada vez más abierto al exterior, aunque reconocieron que ciertos sectores estratégicos, como el energético o el financiero son todavía de muy difícil acceso.

El turismo, las infraestructuras, la biomedicina y, de forma amplia, los servicios, fueron los sectores más repetidos por los expertos chinos como aquellos con más oportunidades de negocio para los empresarios europeos. “Los servicios son el punto fuerte del mundo occidental y cada día necesitamos importarlos más”, afirmó el presidente del Instituto de Reforma y Desarrollo de China, Chi Fulin. Una tendencia que, para Solana, representa un “cambio absolutamente fundamental” y que, de mantenerse abiertas las fronteras, supondrá “un elemento muy importante para recuperar un equilibrio que no se puede lograr solo con la manufactura”.

Respecto al turismo, la vicepresidenta de Meliá Hotels International, María Zarraluqui, explicó que en 2017 más de 500.000 viajeros chinos visitaron España. Una cifra que apenas representa un 0,2% de todos los turistas que recibió el país, y que supone, según Zarraluqui, una gran oportunidad.

Los activos españoles que interesan a Pekín

Mayor influencia en la Unión Europea. Ante el inminente divorcio de Reino Unido con la UE, y la disputa entre Bruselas y Roma por el ajuste presupuestario, el redactor jefe de Internacional de El País, Andrea Rizzi, sostuvo ayer que España tendrá cada vez más influencia en el seno del club comunitario, algo que China no debe perder de vista.

Sector sanitario y biomédico
. El sistema público de salud español es, según Rizzi, otra lección importante en la que debe fijarse el gigante asiático: con una gestión muy eficiente de los recursos, ha logrado tener la segunda mayor esperanza de vida del mundo, un elemento indispensable para el crecimiento económico. Desde el ámbito privado, el país tiene un sector biomédico puntero, como por ejemplo el fabricante de hemoderivados Grifols, y que en la actualidad se encuentra negociando hacerse con el control de la china Shanghai RAAS.

Peso en Latinoamérica
. El Gobierno chino podría beneficiarse de la gran influencia que tiene España en la región suramericana. “No tiene porqué ser una relación competitiva, sino que pueden ir de la mano y sacar beneficios mutuos”, destacó el periodista.

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