Aston Martin abrirá un concesionario en Madrid e impulsará el mercado español

La firma espera duplicar las ventas y pasar de 7.000 vehículos actuales a 14.000 coches en 2022

Sacará siete modelos nuevos en los próximos siete años

Andy Palmer, presidente y consejero delegado de Aston Martin.
Andy Palmer, presidente y consejero delegado de Aston Martin.

El fabricante británico de coches de lujo Aston Martin abrirá en los próximos días un concesionario en Madrid con el que reforzará su posición en España (ya tiene presencia en Valencia y Barcelona) y además aportará “soluciones temporales” en Bilbao y Marbella. La intención del grupo es ampliar su margen en el mercado español y que le sirva de trampolín para impulsar la marca en países de habla hispana.

“Prestamos mucha atención al mercado español. Aunque la mayor parte de nuestras ventas en Europa se concentran en Alemania y Reino Unido tenemos un plan para España porque es una buena oportunidad para atraer la atención de los clientes y crecer”, declaró el consejero delegado de Aston Martin, Andy Palmer, en un encuentro con la prensa en Madrid.

La compañía tiene diseñado un plan para los próximos siete años en los que sacará al mercado siete modelos de vehículos nuevos, uno por año. De esta forma, la firma automovilística quiere relanzar su marca para hacerla más global y demostrar el desarrollo tecnológico que ha alcanzado en los últimos años.

Y es que la empresa tiene previsto abrir una nueva fábrica en Gales que le permitirá duplicar su capacidad de producción en 2022. “Cuando llegué a la compañía, vendíamos 3.500 coches al año, ahora estamos en 7.000 unidades y esperamos doblarlo hasta los 14.000 dentro de cuatro años”, explicó Palmer.

Brexit y prohibición de la gasolina en 2040

En relación a la próxima salida de Reino Unido de la Unión Europea, el dirigente afirmó que no causará un gran impacto en la firma. “Económicamente no es realmente un gran riesgo. Nuestro mercado principal en Europa es Reino Unido, y los competidores serán más caros. Es una situación que podemos manejar aunque no nos gusta tener que hacerlo”, consideró.

En cambio, se mostró más reacio a la nueva normativa adoptada por el gobierno español que prohibirá la venta de coches de gasolina y diésel a partir de 2040. “Creo que los ingenieros conocen la situación mejor que los políticos y se les debería dejar buscar soluciones que ofrezcan alternativas. Si solo se permiten coches eléctricos, pero esa energía viene del carbón o de las nucleares se crea otro problema. Además hay que analizar los riesgos políticos derivados de usar el litio y el coltán en las baterías por las zonas y condiciones de donde se extraen”, valoró Palmer.

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