Los empresarios británicos respaldan el preacuerdo del Brexit de May

La organización cree que el texto no es perfecto pero que evitará "la ruina" de salir de la UE sin pacto

Alerta, sin embargo, de que el plan migratorio perjudique a determinados sectores del Reino Unido

Theresa May interviene durante el congreso anual de la de Confederación de Industria Británica (CBI), la patronal de empresarios de Reino Unido.
Theresa May interviene durante el congreso anual de la de Confederación de Industria Británica (CBI), la patronal de empresarios de Reino Unido. Getty Images

Tras una semana muy difícil en la que Theresa May tuvo que lidiar con la rebelión interna en su partido y aguantar un aluvión de críticas en el Parlamento tras presentar los detalles del preacuerdo del Brexit, hoy la semana ha arrancado con un respaldo importante: el de los empresarios. Persiste, sin embargo, el riesgo de que una parte de los conservadores rebeldes a May reúna los apoyos para presentar una moción de confianza contra ella.

La patronal de empresarios británica ha dado este lunes su apoyo al preacuerdo del Brexit y, aunque reconoce que el texto "no es perfecto", cree que evitará "la ruina" de salir de la UE sin pacto. "El acuerdo no es perfecto, ya lo sabemos. Pero estamos tratando de alcanzar un pacto que respete el resultado del referéndum y minimice el daño a nuestra economía", ha declarado esta mañana el presidente de la Confederación de Industria Británica (CBI, por sus siglas en inglés), John Allan, durante la inauguración del congreso anual de la patronal, celebrado en Londres. La organización representa a 190.000 empresas del Reino Unido.

Ante una audiencia de 1.500 empresarios, Allan ha destacado que, por encima del todo, el acuerdo "evita la pesadilla que sería una salida sin acuerdo, lo que tendría efectos demoledores para nuestra economía". Además, ha indicado que permitirá "abrir la puerta a un pacto comercial a largo plazo y desbloquear el periodo de transición", algo que cree esencial para que las empresas puedan prepararse de cara al divorcio, que se producirá en apenas cuatro meses. 

La primera ministra británica, que también ha acudido al congreso anual de la patronal, ha vuelto a defender el texto sellado con Bruselas y ha destacado que el acuerdo está "completamente acordado". Ello aleja la posibilidad de introducir modificaciones, algo sobre lo que han insistido tanto conservadores de su partido como la oposición, especialmente respecto a la futura relación en la frontera irlandesa, el tema más espinoso de las negociaciones. Sobre este punto, la líder ha asegurado que el acuerdo permitirá "llevar a cabo un comercio sin fricciones".

Críticas al sistema migratorio

A pesar de respaldar el texto, la patronal británica ha criticado el plan migratorio alcanzado entre Londres y Bruselas, por considerar que perjudicará a determinados sectores de la economía del Reino Unido. Sectores como el de la hostelería, la agricultura, la construcción o la sanidad, temen que la marginación de aquellos trabajadores con menor cualificación les haga más difícil encontrar empleados adecuados.

Esta mañana, la primera ministra ha señalado ante los asistentes que el Brexit modificará las reglas de entrada de los ciudadanos europeos a la isla, de tal forma que "en lugar de un sistema basado en la procedencia, habrá uno construido en torno a los talentos y cualificaciones que la persona ofrece", ha explicado. Un plan que, según ha sostenido, evitará que las personas de la UE "puedan saltarse la fila y pasar por delante de ingenieros de Sydney o desarrolladores de software de Delhi".

La idea no ha gustado a la directora general de la CBI, Carolyn Fairbairn, quien ha alertado de que poner fin a la libertad de movimiento de los europeos supondrá "un cambio sísmico" para los empresarios británicos. Fairbairn ha acusado al Gobierno de May de crear "una falsa elección entre trabajadores de alta o baja cualificación", cuando la realidad es que la economía del país necesita de ambos.

También se ha mostrado contrario el presidente de la Federación de Pequeñas Empresas (FSB, por sus siglas en inglés), Mike Cherry, al señalar que "uno de cada cinco" negocias depende de trabajadores europeos, por lo que ha avisado del frenazo que puede sufrir el crecimiento si se incrementa la burocracia en este ámbito.

Ratificación el 25 de noviembre 

La premier ha adelantado que tiene por delante una semana "de intensas negociaciones", pero se ha mostrado confiada de ratificar el pacto con la UE en la cumbre extraordinaria que se celebrará este domingo. "Tengo la confianza de que podremos cerrar un acuerdo en el Consejo, que después yo pueda llevar a la Cámara de los Comunes", ha señalado.

Desde Bruselas, el negociador jefe comunitario, Michel Barnier, ha informado de que los Veintisiete respaldan el preacuerdo, que ha calificado de "justo y equilibrado". "Estoy satisfecho de que los ministros hoy apoyaran el paquete general (del acuerdo)", ha dicho el político francés tras la reunión mantenida con los ministros de los estados miembros, tras insistir en el "momento decisivo" en el que se encuentra el proceso de divorcio entre Londres y la UE.

Barnier ha precisado que todavía deben concretarse los procedimientos internos para acordar la extensión del periodo de transición, que en principio se prolongará desde el día posterior a la salida del Reino Unido, el 30 de marzo de 2019, hasta el 31 de diciembre de 2020, y durante el cual se seguirá aplicando la legislación comunitaria en el territorio británico. Este domingo, el negociador comunitario abrió la puerta a que el plazo podría ampliarse hasta finales de 2022.

El portavoz de May ha respondido que el Gobierno británico no cree que necesitará dicha extensión y, de darse, ha señalado que se le debería poner fin antes de las próximas elecciones nacionales, previstas para 2022. 

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