El déficit comercial se duplica en dos años por el alza del petróleo

Roza los 21.000 millones de euros hasta agosto y sube a niveles de 2012

Las empresas gastaron 4.446 millones más que en 2017 en compras de energía

Carga de mercancías en el puerto de Gijón (Asturias)
Carga de mercancías en el puerto de Gijón (Asturias)

El respiro que el precio del petróleo había dado a la economía española está tocando a su fin. El barril de Brent, de referencia en Europa, se mantuvo en mínimos históricos en los tres últimos ejercicios (el suelo lo tocó en enero de 2016 cuando bajó de 28 dólares), situándose como uno de los principales motores que movieron la actividad entre 2015 y 2017. España apenas produce el 0,2% del petróleo que consume y el resto lo tiene que importar, de tal manera que un barril de crudo barato abarata el coste de las importaciones energéticas de las empresas y reduce el déficit comercial, mientras que otro caro las encarece y dispara la diferencia negativa entre exportaciones e importaciones.

Y ese último escenario es el que se está viviendo la economía española. El precio del barril se ha triplicado en tres años y se ha estabilizado por encima de los 80 dólares, los niveles más altos desde 2014. Y eso ha tenido un efecto negativo directo en la balanza comercial española. Entre enero y agosto de 2018, las importaciones de petróleo y derivados crecieron un 22% hasta los 24.467 millones de euros, según el balance ofrecido por la Secretaría de Estado de Comercio. Esta cifra representa un sobrecoste de 4.470 millones más que en el mismo período de 2017 y casi 10.000 millones que entre enero y agosto de 2016 y un deterioro significativo del déficit comercial. En los ocho primeros meses de agosto de 2016, este indicador fue de 10.211 millones; un año después subió a 16.413 millones y en el mismo período de 2018 ha rozado los 21.000 millones.

En los ocho primeros meses de 2018, las exportaciones de bienes avanzaron un 4,2% anual, mientras que las importaciones lo hicieron un 6,1%, impulsadas por el encarecimiento de la partida energética. En el caso de las exportaciones, los sectores que más aportan, como bienes de equipo, automoción y alimentación (entre los tres suman más de la mitad de las ventas al exterior) crecen por debajo de la media como consecuencia de la menor demanda de los grandes mercados. Otro dato relevante de la estadística es que la imposición de aranceles por parte de EE UU a la exportación de acero y aluminio español no ha tenido un impacto directo en los intercambios comerciales entre ambos países, en gran medida por el escaso peso que tienen en el total de las ventas. En agosto, las exportaciones españolas crecieron un 1,8% hasta los 980 millones de euros, mientras que en el acumulado entre enero y agosto se han incrementado un 3,7% hasta los 8.620 millones. EE UU es el segundo socio comercial más importante fuera de la zona euro, tras Reino Unido, con un 4,5% de las exportaciones.

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