La banca sortea la parálisis en la venta de hipotecas con "cláusulas abiertas" a la espera del Supremo

El pago del impuesto se hace efectivo al cabo de 30 días hábiles desde la firma

Tinsa descarta que la incertidumbre se vaya a prolongar más allá del corto plazo

La banca sortea la parálisis en la venta de hipotecas con "cláusulas abiertas" a la espera del Supremo

Han pasado tan solo dos días hábiles desde que el Supremo diera a conocer su cambio de criterio respecto a quién debe pagar el impuesto hipotecario, y que ha dejado en shock al conjunto del mercado hipotecario. La primera reacción de la banca fue frenar la concesión de nuevas hipotecas, en espera de saber el alcance de la sentencia del Supremo. Y la incertidumbre se disparó aún más el viernes, cuando el Alto Tribunal anunció su decisión de volver a estudiar la sentencia dado el giro radical de la doctrina, por la que es el banco el que pasa a pagar al impuesto de actos jurídicos documentados y no el cliente.

El Supremo ha anunciado hoy que aclarará su postura en un pleno del próximo 5 de noviembre y hasta entonces, y como fórmula de resolver la incertidumbre, bancos y clientes han encontrado una fórmula salomónica. A la espera de saber quién asumirá definitivamente el pago del impuesto, en la jornada de hoy se están introduciendo “claúsulas abiertas” en la firma de hipotecas, de modo que el tributo lo pagará bien el banco o bien el cliente pero una vez se se conozca la sentencia del 5 de noviembre.

“Habida cuenta de la situación de desconocimiento sobre quién debe pagar [el impuesto hipotecario], se están introduciendo cláusulas abiertas en los préstamos para tener margen en función de lo que digan los tribunales”, señalan fuentes jurídicas cercanas a las notarías. Esta es por tanto fórmula que bancos y clientes han acordado para avanzar en los trámites hipotecarios, ya que el plazo para abonar el impuesto es de 30 días hábiles desde la firma a la elevación a escritura pública de la hipoteca. De este modo, quien firme hoy la hipoteca no debería desembolsar el pago del impuesto hasta al menos primeros de diciembre teniendo en cuenta el puente de Todos los Santos.

Tanto el Consejo General del Notariado como el Colegio Notarial de Madrid insisten en que “todavía es pronto para dar feedback” sobre lo que está ocurriendo dentro de sus oficinas, pero que en todo caso, los notarios están informando a los interesados para sean ellos quienes decidan si quieren seguir adelante o no con la firma de la escritura. La mayoría de entidades bancarias, por su lado, siguen actuando como lo venían haciendo ante de que se dictara la sentencia, es decir, cargando al cliente el impuesto hipotecario, a la espera de que se aclare definitivamente la cuestión.

Junto con los notarios, la mayoría de tasadoras prefiere ser cauta y no aventurarse de momento a hacer un análisis de la situación hasta que no se “conozca el alcance final” de la decisión del Supremo, aunque desde Tinsa descartan que la incertidumbre vaya a afectar más allá del corto plazo.

“Entiendo que la incertidumbre será cuestión de unos días mientras se resuelve la cuestión, pero a medio-largo plazo no esperamos que vaya a tener una repercusión directa en la compraventa de viviendas”, destaca el director de Estudios de la tasadora, Rafael Gil.

Más preocupada se muestra, en cambio, la patronal de las promotoras inmobiliarias, que sí alerta de que la falta de un criterio claro puede afectar a la concesión de hipotecas. “Todavía no ha dado tiempo para ver si afecta de manera profunda, pero lo que está claro que es la situación no ayuda”, lamenta el secretario general de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE), Daniel Cuervo.

El responsable de APCE alerta de que “alterar la praxis normal” del mercado genera inseguridad jurídica y que ello puede traer “consecuencias negativas”, como que se endurezcan las condiciones y se ralenticen las concesiones de los préstamos para adquirir una vivienda.

La patronal madrileña, por su lado, sostiene tener constancia de que en la capital se están paralizando las firmas en el notario, aunque espera que la situación solo dure hasta que el Pleno se pronuncie. “Ya ha habido operaciones que se han parado, incluso con la firma en la notaría prevista”, detalla el secretario general de la Asociación madrileña de empresas inmobiliarias (Amadei), Jesús Manuel Martínez.

Más allá de cómo pueda afectar en el corto plazo a la firma de hipotecas, el responsable de Tinsa no cree que el posible aumento del coste de las hipotecas por la repercusión que las entidades hagan del impuesto vía comisiones más altas vaya a tener “incidencia en el precio final del mercado de la vivienda ni tampoco en el volumen de hipotecas contratadas”.

En ese sentido, Gil confía en que la “corrección” que hagan los bancos sea “más o menos proporcional” entre lo que pasarían a ingresar a la Agencia Tributaria y lo que exigirían a sus clientes. Una opinión que también comparte el responsable de Amadei, quien cree que el “encarecimiento [de las hipotecas] no va a ser tal”.

 

 

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