El autoconsumo de energía limpia, a la espera de su despegue

Canarias apenas ha desarrollado instalaciones de particulares pese a estar exenta del ‘impuesto al sol’. Colectivos pro renovables creen que el decreto anunciado por el Gobierno eliminará las trabas.

Planta fotovoltaica en Tenerife.
Planta fotovoltaica en Tenerife.
Las Palmas de Gran Canaria

El Gobierno lo anunció hace pocos días: eliminaba el llamado ‘impuesto al sol’ que desde 2015 gravaba la energía generada y consumida en las instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo. Eliminaba así un real decreto que sin embargo nunca afectó a Canarias porque las islas quedaban exentas de la tasa. Entonces, ¿por qué no se ha producido un verdadero desarrollo de las instalaciones de particulares de fotovoltaicas?

“Porque su objetivo no era recaudar. De hecho el real decreto no se desarrolló con el reglamento correspondiente. Lo importante era crear temor en los ciudadanos, amenazándoles con sanciones. Eso ha creado temor, miedo, confusión, inseguridad jurídica… En ese sentido ha sido un éxito total porque ha paralizado el autoconsumo, que era lo que se quería” afirma rotundo Antonio Cabrera, uno de los portavoces de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético en Canarias, formada por varios colectivos, entre ellos grupos ecologistas. Su visión la comparte Santiago Ramos, presidente del Instituto de Comunidades Energéticas Autosuficientes de Canarias (ICEACAN): “Antes de sacar el decreto, estuvieron tres años asustando a la gente. Eso caló tan hondo que paralizó todo e hizo que la gente no se animara [a instalar fotovoltaica]. Ahora habrá que hacer campaña para que la gente se anime de nuevo”. Parece que aunque aquí no se aplicó el impuesto, solo anunciarlo creó inseguridad jurídica y un exceso de burocracia para aquellos que querían poner en marcha otro sistema energético en sus casas.

“Se han hecho cosas, pero se podrían haber hecho muchas más y haber sido un éxito de descarbonización de nuestra industria y nuestras casas” sostiene Enrique Rodríguez de Azero, presidente de la Asociación Canaria de Energías Renovables (ACER). “El real decreto 900/2015 fue excesivamente tedioso y administrativamente complicado y generó que no se desarrollara excesivamente la fotovoltaica en Canarias” y detalla cómo se confundió a los ciudadanos. “Primero se dejo exenta a Canarias, pero transitoriamente, con lo cual no aportaba la seguridad para hacer una inversión que pretendes amortizar en unos años”.

A pesar de todo hay quienes se han lanzado a montar sus propias instalaciones de autoconsumo. Según la consejería de Industria del Gobierno de Canarias, a día de hoy hay registrados en las islas 95 de estos equipos, con una potencia instalada de algo más de dos megavatiospor hora. Nada que ver con lo generado en otros lugares como Alemania, que la misma ministra de Transición Energética y Medio Ambiente puso como ejemplo a seguir. Los alemanes tienen un millón de instalaciones de autoabastecimiento frente a las mil de nuestro país, pese a tener muchas más horas de sol, vino a decir Teresa Ribera. “Intentamos en su momento copiar la normativa alemana, pero la copiamos mal” dice Rodríguez de Azero, “ellos tienen instalados ya 35 gigavatios de fotovoltaica y en España no llegamos a los cinco”. Y es que las políticas energéticas alemanas favorecen el autoconsumo. Como señala Cabrera, “subvencionaron los proyectos fotovoltaicos con balance neto. Es decir, la diferencia entre lo que cada familia vuelca a la red y lo que consume cuando su instalación produce menos. Eso sí es económico, porque usas la red eléctrica como una batería”.

¿Despegarán por fin las renovables de autoconsumo en Canarias ? “Será imparable, pero hay que apoyar tanto a los ciudadanos como a las empresas” dice Santiago Ramos. Para Francisco Palero, abogado de la Asociación de Usuarios de Servicios de Canarias (AUSCAN) “intentar modificar hábitos de consumo o producción únicamente vía impuestos solo conduce a mayor efecto recaudatorio, pero nunca a resolver nada”. Antonio Cabrera cree que las medidas del actual Gobierno son acertadas, pero ve difícil llevarlas a la práctica “porque la política energética está muy condicionada por las grandes multinacionales de la energía que operan en España”. Y el nuevo real decreto ley aún debe pasar el trámite en un parlamento en el que el Gobierno tal vez no tenga suficientes apoyos.

En busca del autoconsumo querido

n trámite. Además de las 95 instalaciones que ya funcionan, hay otras 68 en fase de autorización administrativa, 38 en Gran Canaria. Si salen adelante supondrán 10,5 Mw/h más.
Burocracia. Iceacan reclama trámites más sencillos para solicitar las subvenciones de Gobierno y cabildos. Por ejemplo, que las administraciones se comuniquen entre ellas y no pidan datos de los peticionarios que ya tienen.
Eólica. Las instalaciones de autoconsumo están asociadas a sistemas de desalación de agua. A día de hoy hay 23 en las islas y otras 18 esperando autorización.

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