Entre dulces y puertas en Assa Abloy España

El director de la división Entrance Systems, Javier Bernal, lucha contra el miedo a entrar en los despachos

Insiste en que crear el talento desde dentro de la empresa es tan importante como retenerlo

Entre dulces y puertas en Assa Abloy España

Cambiamos buenas ideas por sonrisas”, es el letrero que da la bienvenida al despacho del responsable de Assa Abloy Entrance Systems en España, Javier Bernal (Madrid, 1968). Con este mensaje, el directivo trata de paliar el recelo que tienden a despertar los despachos. “La gente tiene miedo a venir porque siempre se suele entrar para pedir algo. Yo creo que esa es una concepción muy arcaica de lo que es un despacho”, comenta.

Su espacio de trabajo es un lugar austero en el que, además de una sencilla mesa de madera, reina una fotografía de su hijo jugando con la equipación del Atlético de Madrid. A pesar de esta sobriedad, el directivo comenta que su oficina es un recipiente con chucherías y fruta. “Esto lo pago yo, no la empresa”, dice Bernal, mientras argumenta que esta medida tiene un gran impacto en la creación de nuevos flujos en la oficina. “Se generan vínculos de comunicación porque, si a alguien se le ha olvidado traer algo para comer a media mañana, entra a cogerlo y ya aprovecha para comentarme algo de paso”, se ilusiona el directivo.

Es licenciado en Publicidad y Marketing, pero se inició en el sector industrial a través de la multinacional finlandesa Kone, para la que trabajó durante 20 años. En 2017 llegó al frente de la filial española de Assa Abloy Entrance Systems con el objetivo de cambiar el enfoque de la compañía. Una ocupación que compagina con la de dar clases de business intelligence (inteligencia de negocio) en MSMK.

Uno de los primeros cambios que impulsó fue la contratación de un director de recursos humanos, ya que considera que en ocasiones las compañías industriales se centran mucho en los productos y se olvidan de las personas. “En las encuestas de satisfacción veíamos que lo que más nos pedía la gente eran programas de retención del talento”, explica Bernal. En este sentido, destaca que una de las cosas que más le gustan de la compañía para la que trabaja es su programa de estudiantes en prácticas. “Esto también es una parte muy importante a la hora de retener el talento: crearlo y amoldarlo a las necesidades de la empresa. Debemos ser conscientes de qué perfiles encajan con nosotros, porque hay gente brillante pero que no es lo que buscamos”, continúa el directivo.

En su tiempo libre, Bernal corre maratones; pertenece a la organización Drinking Runners, que dona un kilo de comida por cada kilómetro recorrido en competición. Además, asegura que esta afición le es muy útil también en el ambiente laboral. “La vida empresarial es como una carrera de fondo, mi resiliencia ha mejorado desde entonces y he aprendido a decir que no cuando el cuerpo dice sí. Muchas cosas que yo aplico en el día a día del trabajo”, ejemplifica el directivo.

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