Los riesgos de El Corte Inglés: desde Cataluña a la guerra de precios

Menciona su dependencia de proveedores y el proceso de transformación de algunas de sus marcas

Los riesgos de El Corte Inglés: desde Cataluña a la guerra de precios

El Corte Inglés ha reconocido por primera vez en su historia negro sobre blanco los riesgos y debilidades que atenazan a su modelo de negocio. En 35 el borrador del folleto, con el que planea colocar 600 millones en la Bolsa de Irlanda la próxima semana, al que ha tenido acceso CincoDías, destaca una referencia a las consecuencias para este grupo del recrudecimiento de la tensión independentista en Cataluña.

"Puede verse afectado por las consecuencias negativas a nivel político o económico [...], entre las que incluye la futura situación en España con respecto a la declaración de Independencia de octubre de 2017", reza el folleto. El Corte Inglés cuenta con 134 establecimientos en Cataluña. Uno de ellos es El Corte Inglés situado en la emblemática Plaza Cataluña de Barcelona, uno de los diez centros que, según el informe de S&P, aportan el 40% del beneficio del grupo.

La alta exposición del negocio de El Corte Inglés a España supone que la situación económica del país sea un apartado especial del folleto. En él la empresa asegura que su beneficio se contrajo entre 2008 y 2013 un 3,9% anualizado. Y reconoce que en el periodo anterior, de 2007 a 2012, el grupo llevó a cabo "una intensa expansión" por algunas de las zonas, "más afectadas por la recesión".

Otros de los riesgos mencionados en el folleto corresponden a lo que en puridad es su modelo de negocio. Cita "la intensa competencia" a la que El Corte Inglés está expuesto, fundamentalmente ante una guerra de precios. "Algunos de nuestros competidores cuentan con mayores recursos financieros, lo que les permite gastar más en campañas de marketing. También serán capaces de aceptar precios más bajos o costes más altos durante más tiempo", explica el documento. Algo que, según El Corte Inglés, choca con su modelo, basado en "asesoramiento de productos, calidad, precio, experiencia de compra y servicios ofrecidos a los clientes".

Lejos de la tienda física, la competencia se recrudece en Internet. El folleto remitido al mercado cita, de hecho, el fuerte papel de Amazon. La proliferación de estas plataformas de comercio electrónico, el grupo de distribución reconoce sufrir presión en los precios y pérdida de cuota de mercado, lo que "puede tener un efecto material adverso en nuestro negocio, resultado operativo y condición financiera".

No obstante, la empresa apunta a las inversiones realizadas en ecommerce en los últimos años. Pero reconoce que pueden tener que afrontar gastos imprevistos por problemas técnicos con sus plataformas en internet, lo que incluye también al servicio Click&Express. La dependencia a sus sistemas informáticos tanto para vender por Internet como para gestionar el día a día de la compañía, hacen que la exposición a ciberataques aparezca como otro de los riesgos.

 También señala entre sus riesgos la posibilidad de que fracase el proceso de transformación de sus enseñas Sfera, Bricor, Supercor y los outlets, que supone la apertura, cierre y reforma de sus establecimientos. También la expansión internacional de Sfera. Reconoce también que no prevé próximas aperturas de grandes centros comerciales.

Otra de las debilidades reconocidas en el folleto, la compañía menciona su dependencia a los proveedores. A 28 de febrero, contaba con 58.000, y diez de ellos suponían el 12,1% de sus ventas.

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