Diez centros de El Corte Inglés aportan el 40% de su beneficio

La compañía emitirá deuda a 5,5 años y un interés que rondará el 3% pero dependerá de la demanda

Recorta a 600 millones su emisión, y Fitch, Moody’s y S&P prevén un futuro de crecimiento

Corte Ingles
Jesús Nuño de la Rosa, presidente de El Corte Inglés.

El Corte Inglés ha concretado que su objetivo es emitir bonos por un importe de 600 millones de euros, ampliables a 800 millones, en Irlanda, aunque está abierta a que los bonos puedan cotizar también en España, como publicó el jueves CincoDías. El plazo de la emisión será de 5,5 años con un tipo de interés del 3% al 4%, en función de la demanda, si bien fuentes financieras esperan que se quede en la parte baja de ese rango. Al tiempo, Moody´s ha emitido su informe de calificación sobre la emisión: la agencia otorga un rating de Ba1, un escalón por debajo del grado de inversión, tal y como esperaba el mercado.

Moody's considera que la calificación viene respaldada por "el liderazgo de la compañía en muchos de los segmentos de mercado en los que opera" así como por la fortaleza de su marca y "el elevado interés de terceras marcas por operar en las tiendas el El Corte Inglés". En tercer lugar, Moody's cita la cartera de activos inmobiliarios, por unos 17.000 millones de euros, las condiciones macroeconómicas en España y las "buenas perspectivas de desapalancamiento", y el "firme compromiso" del nuevo equipo gestor para adoptar una política financiera "más conservadora" que en el pasado. 

Moody's anticipa un crecimiento anual de las ventas de entre el 1% y el 1,5%, impulsado "en particular por el segmento de negocio de moda fashion para los próximos entre 12 y 18 meses". En este periodo la agencia prevé que su margen de beneficio bruto de explotación (ebitda) se sitúe entre el 7% y el 7,5% de los ingresos, sus actuales niveles, y que su generación de caja libre (free cash flow, en la jerga) vaya de los 220 a 280 millones. La agencia señala que la ratio de endeudamiento respecto a ebitda se situó en 4,1 veces a 28 de febrero de 2018, cuando finaliza su ejercicio fiscal, pero estima que este se reduzca hasta las tres veces en el plazo mencionado. 

Standard & Poor’s también asigna un BB+ a la emisión, un escalón más que al grupo (BB). Esta agencia destaca la sólida posición del grupo en alimentación, viajes, tecnología y servicios financieros, aunque advierte de varios puntos débiles. La limitada diversificación geográfica (fuera de España, solo dispone de centros comerciales en Portugal) reduce su resistencia a los ciclos económicos y pone de relieve que los 10 mayores centros de El Corte Inglés representan aproximadamente el 40% de su ebitda.

El 'road show', al detalle

Los bancos colocadores de la deuda, junto con el equipo directivo, incluyendo a su presidente, Jesús Nuño de la Rosa, y a su consejero delegado Víctor del Pozo, se pasearán por los principales centros de poder financiero de Europa para la puesta de largo de El Corte Inglés en el merado de deuda. Es su primera emisión con rating y con cientos de potenciales inversores pendientes, a diferencia de la colocación de 600 millones que hizo Morgan Stanley de 600 millones entre un puñado de grandes compradores y sin calificación.  

Lunes: desayuno de trabajo Madrid y comida en la City (Londres).

Martes: desayuno de trabajo en Londres y también en Barcelona.

Miércoles: desayunos en París y Bilbao, encuentro en Ámterdam por la tarde.

Jueves: desayuno en Fráncfort. 

Si existe tiempo material, los libros se abrirán el viernes 28 de septiembre; en caso contrario, la colocación arrancará a inicios de octubre, previsiblemente el lunes 1. 

S&P remarca que el sector de la distribución está sufriendo una profunda transformación debido al entorno online, con competidores tan fuertes como Inditex y Decathlon en textil, Mercadona en alimentación, Ikea en muebles, y Media Markt en tecnología. “Creemos que las marcas de El Corte Inglés, los muebles básicos y los bienes de consumo son los más expuestos a la competencia”, agrega la agencia.  

Al igual que Moody’s, Standard & Poor’s considera que El Corte Inglés ha efectuado grandes esfuerzos en la reducción de deuda, con la venta de inmuebles no estratégicos por 500 millones de euros en los últimos 18 meses. Con todo, advierte de que su estructura de capital es agresiva para el sector, pese a que prevé una reducción de la deuda en los próximos tres años. Los compromisos financieros del crédito para mantener los tipos de interés acordados establecen que la deuda neta respecto al ebitda se sitúe por debajo de 4,75 veces, de forma que es más que realista que lo consiga, de acuerdo a Moody’s y a S&P. Tiene, por lo tanto, margen de sobra. 

La liquidez del grupo que preside Jesús Nuño de la Rosa era de 222 millones de euros a cierre de su último ejercicio y dispone de acceso a 1.150 millones de un crédito de libre disposición (revolving, en la jerga) firmado en la refinaciación del pasado enero. Cierto es que Moody's avisa que una terminación abrupta de sus programas de pagarés añadiría presión sobre su situación de liquidez. Ahora cuenta con hasta 500 millones en el MARF y otros 325 que previsiblemente queden en los próximos meses en manos de los empleados hasta que estos venzan. 

Fitch, que también asigna un rating de BB+ a los bonos, es la más optimista de las agencias: “Creemos que puede aumentar más sus márgenes gracias a los esfuerzos en gastos de personal y a la reestructuración de su división de hipermercados. Su modelo de negocio sin igual y su posición de liderazgo también contribuyen a defenderlo de la competencia”. Esta agencia añade que El Corte Inglés está invirtiendo en su transformación digital y que este movimiento va en el camino correcto para posicionar su negocio en el futuro.

El grupo de distribución comenzará el lunes las presentaciones entre los inversores –road show, en la jerga– en varias ciudades españolas y también en Londres, Fráncfort, París, Milán y Ámsterdam y concluirá el jueves 27 de septiembre (véase apoyo).  El objetivo es que la deuda se venda a finales de la próxima semana o a comienzos de octubre. Si existe tiempo material, los libros se abrirán el viernes 28 de septiembre; en caso contrario, la colocación arrancará a inicios de octubre, previsiblemente el lunes 1. El Corte Inglés destinará los ingresos a ir liquidando los pagarés de empleados cuyo reembolso sea anterior a abril 2019, de manera que cancelará el préstamo puente firmado en enero de este año y cuyo importe actual es de 765 millones de euros.

Los fondos captados en la refinanciación de enero, por 3.650 millones, reemplazaron el crédito sindicado de noviembre de 2013 y a “reordenar el programa de pagarés”, que a cierre de su ejercicio fiscal, el 28 de febrero de 2018, ascendía a unos 1.250 millones.

Las agencias de rating han asignado la calificación de BB+ en la nomenclatura de Standard & Poor's y Fitch, y de Ba1 en la de Moody’s, un escalón por debajo del denominado grado de inversión, a los bonos. La agencia española Axesor es más benévola y le ha otorgado la calificación de grado de inversión (BBB-) a la emisión. 

La ventana de oportunidad que se ha abierto en las últimas jornadas ha sido aprovechada por compañías como Bankia, que ha emitido cocos también en Dublín. Además, han salido Telefónica, Amadeus y eDreams, pero fuera de España en los tres casos, en mercados como Londres y Luxemburgo. Sí han hecho patria BBVA, que colocó el martes su última emisión de cocos en el mercado español, y Mapfre.

La intención del grupo que dirige ahora Nuño de la Rosa es lanzar deuda por una cuantía que ahora queda recortada hasta el entorno de los 600 millones, El Corte Inglés planeaba emitir en principio 1.200 millones de euros, el equivalente al crédito puente a un año –ampliable a dos– y que formaba parte del programa de refinanciación pactado el pasado enero.

Pero la compañía ha logrado amortizar deuda gracias a la venta de inmuebles y a la generación de caja, de modo que en lo que va de año ha reducido ese crédito puente desde los 1.200 millones a los actuales menos de 800.

Bank of America Merrill Lynch, Goldman Sachs y Santander coordinan la emisión de bonos, a los que se suman en un segundo nivel CaixaBank, Bankia, Sabadell, BBVA, Société Générale, Crédit Agricole, Credit Suisse, BNP Paribas, Deutsche Bank y Unicredit.

La emisión es el preludio de una futura salida a Bolsa y contará con la calificación de las firmas de rating. El grupo llevaba desde primavera negociando con las tres principales –S&P, Moody’s y Fitch– la concesión de un rating. Su intención era haber lanzado los bonos antes del verano pero la dura disputa accionarial que acabó con la salida de Dimas Gimeno retrasó la operación.

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