Metrovacesa rebaja un 25% su previsión de entrega de viviendas para 2020

La promotora de Santander y BBVA reconoce una reducción hasta 2.630 casas desde las 3.500 anunciadas previamente

Aclara que afectará hasta un 6% en ingresos en ese negocio cinco meses después de debutar en Bolsa

Metrovacesa pulsa en la foto

La histórica inmobiliaria Metrovacesa, en su nueva etapa en Bolsa, pisa el freno. La promotora participada mayoritariamente por Santander y BBVA ha rebajado las previsiones de entregas de viviendas para el año 2020 en un 25% y así se lo ha hecho saber al mercado.

Tras la presentación de resultados del primer semestre del año, el 25 de julio, en una de las páginas del documento para inversores, la promotora reconocía que para el año 2020 esperaban entregar “menos unidades”, aunque de mayor tamaño.

En la posterior conferencia con analistas, Jorge Pérez de Leza, consejero delegado de Metrovacesa, ampliaba detalles hasta ahora no conocidos. El directivo calculó que el número de viviendas que pondrían a disposición de los clientes en 2020 sería de alrededor de 2.630 casas, según se recoge en la transcripción de esa llamada. Eso significa una reducción cercana al 25% desde las 3.500 unidades anunciadas en el plan de negocio dado a conocer en febrero por la salida a Bolsa.

Pérez de Leza reconoce, además, la merma en ventas: “un impacto en los ingresos que serán, calculamos, entre el 3% y el 6% respecto al plan de negocio y que representa entre 30 y 60 millones de euros”. Eso significa que la facturación por el negocio residencial pasaría de 840 millones de euros en 2020 a 790 millones, aunque el consenso de los analistas la sitúa en 759 millones.

Para 2018 y 2019, la empresa no modifica previsiones. Las razones ofrecidas por la empresa para reducir el número entregas de casas en 2020 son varias. La primera, que hay una ralentización en el ritmo de preventas, solo un 2% de los pisos a entregar. Existe, además, un motivo sectorial: la escasez de subcontratas en el negocio constructor, debido a la activación del sector y la falta de mano de obra en algunos oficios, que está provocando un alargamiento de la fase de licitación y construcción.

Asimismo, Pérez de Leza señaló a los analistas que la rebaja en el número de viviendas también se explica por el efecto de incrementar la superficie de las unidades reales frente a las unidades máximas teóricas. Concretamente detalló que la vivienda media pasa de 110 metros cuadrados previstos en el plan inicial de negocio a 121 m2 para adaptarse a las demandas del mercado. Un cambio que ha supuesto también un retraso en el rediseño de los proyectos.

Respecto a los desafíos que se están encontrando, reconoce un retraso “de uno a dos meses” en iniciar los proyectos de comercialización. “Esto ha representado básicamente que no tenemos suficientes proyectos para vender”, confesó a los analistas.

Adicionalmente, admitió que en mercados secundarios (llamados por la empresa Tier 3), que puedan ser ciudades como Huelva, Algeciras y Lleida, las preventas eran menores de las esperadas.

Recreación de una imagen de la promoción Riva Residences de Metrovacesa en Marbella (Málaga).
Recreación de una imagen de la promoción Riva Residences de Metrovacesa en Marbella (Málaga).

Debido a la presentación de resultados, los inversores castigaron la acción de Metrovacesa con una caída del 9,3% en dos días. Desde su regreso a cotización, en febrero, la compañía se ha dejado casi un 18%. Ayer cerró a 13,21 euros, que le dan un valor bursátil de 1.965 millones.

Los inversores llevan meses extremadamente pendientes del cumplimento de los planes iniciales de las tres grandes promotoras que han salido a Bolsa desde 2017: Neinor, Aedas y Metrovacesa. Las tres liderarán el mercado, pero la realidad es que comienzan a construir desde cero. Por eso, la primera revisión a la baja, en febrero, de Neinor, hizo saltar las alarmas sobre si lo prometido en sus debuts bursátiles se podría cumplir.

Sobre Metrovacesa se ha puesto especial lupa. Ya en febrero tuvo problemas para salir a Bolsa, por lo que los accionistas Santander y BBVA tuvieron que rebajar el precio de la OPV y retrasarla un día, porque el mercado tenía dudas sobre varios temas: el importe demandado podía ser demasiado optimista, incertidumbre sobre el tamaño y la distribución geográfica de los suelos aportados por la banca, y por la estructura de la empresa para llegar, desde cero, a entregar 3.500 viviendas en solo tres años.

Y es que esta es una nueva vida para la centenaria Metrovacesa, una de las grandes víctimas de la crisis del ladrillo iniciada en 2007. Pasó a ser controlada por las entidades financieras acreedoras, que la excluyeron de Bolsa, sanearon la empresa, integraron los activos terciarios en la socimi Merlin, aportaron suelo procedente de sus balances bancarios y la relanzaron como promotora de vivienda, regresando a Bolsa, con la mayor OPV en mucho tiempo (700 millones) y una capitalización de 2.500 millones.

El consejero delegado aseguró que los márgenes se mantendrán en línea con los previstos

 

En cualquier caso, Pérez de Leza aseguró a los analistas que su intención es compensar los menores ingresos gracias el alza del precio de los pisos en el mercado. Recordó que la media actual de venta por casa es de 300.000 euros, frente a los 245.000 establecidos en el plan de negocio. “De no ser así, vamos a vender suelo adicional para cubrir el déficit”, aseveró. Garantizó, además, que los márgenes se mantendrán en línea con los previstos con los analistas.

Actualmente la promotora cuenta con la mayor cartera de suelo del país, con un valor de mercado de 2.686 millones y tiene una capacidad para construir 38.000 viviendas. El 76% de ese portfolio tiene los permisos urbanísticos para construir y alrededor del 26% corresponde a terrenos para oficinas y comercial.

El sector multiplica hasta por ocho las entregas de casas

Las tres grandes promotoras cotizadas se encuentran ante un desafío importante en la construcción, ya que su actividad ha comenzado fundamentalmente a partir de 2015, primero Neinor, luego Aedas y finalmente con la reactivación del gigante Metrovacesa.

Estas empresas deben pasar de nula actividad a demostrar que son capaces de ponerse a velocidad de crucero en entregas de miles de casas en tan solo unos años, con los inconvenientes de obtención de licencias, compra de suelo, problemas en las obras o de reactivación de la demanda.

Metrovacesa tiene previsto entregar 520 casas este año y ya ha dado las llaves de sus casas a 111 clientes. Para 2019, la cifra prevista es 700. Por último en 2020, deberían haber llegado a las 3.500 casas, aunque el nuevo cálculo de la empresa las deja en 2.630 unidades. En cualquier caso, deberá multiplicar por cinco su capacidad en dos años.

La primera promotora en revisar sus números fue Neinor, en febrero, con el consiguiente castigo en Bolsa. Para este año y para el que viene redujo en casi un millar las entregas previstas en el plan de negocio que habían presentado a los inversores ante su estreno bursátil. Para este año, tiene previsto entregar 1.000 viviendas y ha llegado a las 249. Para 2020 debe multiplicar por cuatro esas cifras.

Juan Velayos, consejero delegado de Neinor, ha reconocido que uno de los principales problemas con los que la empresa se ha encontrado es el lento ritmo de la obtención de licencias en numerosas ciudades, que ralentizan los proyectos. “En algunos ayuntamientos estamos encontrando que las licencias para comenzar una promoción de viviendas tardan seis meses y en otros un año o más. Es una aberración”, decía el directivo en una entrevista en julio en este diario.

Desde su máximo en Bolsa en enero, la promotora se ha dejado un 16% de capitalización. Impulsado por el fondo Lone Star, que ya salió de su capital, su mayor accionista actual es el fondo israelí Adar, con el 28,6% de la sociedad.

Por último, Aedas debe multiplicar por ocho veces su nivel de entregas entre 2018 y 2020. De momento, es la que mejor cumple sus previsiones. Durante el primer semestre ya ha entregado 222 casas, el 95% de las previstas. En la última presentación semestral, incluso mejora muy levemente el número de casas que pondrá en mano de sus clientes. La promotora, desde su máximo en junio se ha dejado alrededor de un 12% en Bolsa.

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