Unilever y Nestlé dependen demasiado de los emergentes

Pueden soportar los problemas de Turquía, pero son vulnerables si el virus se propaga

Casa de cambio de monedas en Estambul (Turquía).
Casa de cambio de monedas en Estambul (Turquía).

Unilever y Nestlé están demostrando que pueden resistir la infección si Turquía se resfría, pero serán cada vez más vulnerables si el virus se propaga a lo largo de los mercados emergentes.

La agitación del mercado en Turquía tendrá un impacto limitado en Unilever, que obtuvo allí apenas el 3% de sus ingresos de 2017. Nestlé está aún menos expuesta, y la mayor parte de lo que se produce en sus dos fábricas turcas se vende localmente. Eso ayuda a mantener la competitividad con respecto a las marcas importadas, que se han encarecido a medida que la lira ha caído en valor. Sin embargo, ambas compañías han crecido en los últimos años aumentando su presencia en los mercados emergentes. Unilever realizó el 58% de las ventas del grupo en dichas economías en el último año fiscal, mientras que para Nestlé fue del 43%.

El primer canal de contagio es que la caída de las divisas emergentes se traduce en menores ingresos cuando Unilever y Nestlé traducen las ventas al euro y al franco suizo, respectivamente. La moneda de Brasil, el cuarto mayor mercado de Nestlé, se ha depreciado un 19% frente al franco desde principios de año. Las empresas pueden cubrir parte de su exposición al riesgo cambiario, pero tendrán dificultades para repercutir los aumentos de precios, dado que la demanda de los consumidores en estas economías es más débil que en 2013, cuando los temores a que la política monetaria estadounidense se endureciera provocaron ventas en sus mercados de activos.

El FMI espera que los emergentes crezcan un 4,9% en 2018, por debajo del 5,1% de 2013. Pero incluso eso podría ser difícil de lograr si los bancos centrales tienen que seguir subiendo los tipos de para apoyar a sus monedas y mantener la confianza de los inversores. Argentina, India o Indonesia han subido los tipos en el último mes. Eso podría acabar ralentizando el gasto de los consumidores. Sería una mala noticia para Nestlé y Unilever, cuyas ventas en emergentes ya se están desacelerando.

Además, el crecimiento anual de las ventas en los mercados en desarrollo ha promediado el 8% desde 2011 en ambas compañías, frente al 1,8% de los desarrollados para Nestlé, y un porcentaje similar en Unilever. La dependencia de estos mercados podría ser un obstáculo y no una ayuda si la infección turca se propaga.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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