Trump cierra un pacto comercial con México y blinda la industria del automóvil

El 75% de los coches vendidos deberán fabricarse en Norteamérica

El 40% de la producción la harán empleados con sueldos de 16 dólares por hora

Trump
El presidente de EE UU, Donald Trump.

Donald Trump ha ganado una importante batalla. El presidente de EE UU ha anunciado a primera hora de la tarde un acuerdo de libre comercio con México y ha invitado a Canadá a suscribirlo para reeditar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés), en vigor desde 1994. Un pacto cuya primera consecuencia podría ser el levantamiento de los aranceles a las importaciones de acero y aluminio que mantienen en vigor ambos países y en segundo lugar el blindaje de la industria norteamericana del automóvil frente a la pujanza de la asiática. Desde que llegó a la Casa Blanca, el presidente de EE UU ha acusado a los productores asiáticos de ser los responsables de la pérdida de empresas y empleo en el sector del automóvil en EE UU y por ello ha amenazado, sin decidirse definitivamente, por imponer aranceles del 20% a los competidores como Japón, Corea o China.

Fuentes cercanas a la negociación explicaron a Reuters que una de las principales novedades del acuerdo de libre comercio entre EE UU y México es el blindaje del sector del automóvil para garantizar que una gran parte de la producción de vehículos se realizará en Norteamérica (el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha señalado que estudiará el contenido del acuerdo bilateral para decidir si finalmente lo suscribe). El nuevo pacto establece que al menos el 75% de los coches vendidos en esos tres países (si finalmente Canadá lo firma) se producirá en exclusiva en las fábricas de esas tres naciones, cuando el porcentaje del anterior acuerdo era tan solo del 62,5%. Asimismo fija (en la versión de 1994 no existía ningún límite) una horquilla de entre el 40% y el 45% de la producción que deberá ser realizada por empleados con salarios de al menos 16 dólares por hora. La primera condición sirve para limitar las ventas de los grandes fabricantes asiáticos a EE UU como Toyota, Honda, Hyundai o Nissan, en favor de los fabricantes estadounidenses o canadienses, mientras que la segunda deja fuera a un gran número de coches fabricados en México, puesto que el salario mínimo es cuatro veces inferior al de EE UU.

El negociador jefe de la delegación mexicana lo consideró como “un buen acuerdo”, aunque la situación de interinidad del actual Ejecutivo plantea alguna incertidumbre. Enrique Peña Nieto dejará su cargo como presidente el próximo 1 de diciembre, fecha en la que Andres Manuel López Obrador, ganador de las últimas elecciones, accederá al cargo. Una muestra de esas reticencias la  dejó Marcelo Ebrard, el futuro ministro de Asuntos Exteriores, al valorar el anuncio del acuerdo. “Lo vemos como un progreso positivo, pero en los próximos días continuaremos con las negociaciones a tres bandas con Canadá, a la que consideramos vital para renovar el pacto”, apuntó.

Pasado, presente y futuro del Nafta

Antecedentes. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, por sus siglas en inglés) es un acuerdo entre Canadá, EE UU y México para crear una zona de libre comercio. Entró en vigor en 1994.

Deslocalización. Los bajos precios y salarios de México provocaron una deslocalización masiva de empresas y empleo desde EE UU, por lo que Trump reclamó un nuevo acuerdo que tuviera en cuenta este desfase.

Duración. El pacto suscrito entre México y EE UU fija una duración mínima de 16 años, con una revisión cada seis años. El borrador establece la posibilidad de poder extenderlo otros 16 años. Canadá podrá adherirse al pacto en cualquier momento.

 

 

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