Xi Jinping vuelve a ponerse en guardia al bloquear la oferta de Qualcomm

El veto de Pekín a la oferta de 44.000 millones de dólares de Qualcomm por NXP no era lo que probablemente esperaba Donald Trump

El presidente chino, Xi Jinping, durante una cumbre en Sudáfrica.
El presidente chino, Xi Jinping, durante una cumbre en Sudáfrica. REUTERS

Xi Jinping ha vuelto a ponerse en guardia para la guerra comercial. El veto de Pekín a la oferta de 44.000 millones de dólares del fabricante de chips Qualcomm por NXP no era lo que probablemente esperaba el presidente Donald Trump cuando levantó la prohibición a la firma china ZTE, a principios de este mes. Sin embargo, su homólogo Xi ha encontrado una respuesta a las tarifas de EE UU al reforzar la ley de monopolio. A medida que se calienta la guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo, cada vez es más difícil clasificar el intercambio de golpes.

ZTE se vio en graves problemas después de ser sancionado por EE UU tras admitir haber violado las normas de exportaciones con Irán y Corea del Norte. Tal vez Trump pensase que liberar a la compañía sería correspondido con la aprobación de la oferta de Qualcomm.

Sin embargo, el gesto del líder estadounidense fue socavado de dos maneras. Primero, cuando Trump implementó aranceles sobre 34.000 millones de dólares en bienes chinos y prometió aranceles sobre cientos de miles de millones más. Segundo, por las nuevas políticas dirigidas a invertir en China. El gigante asiático vio cómo sus inversiones en EE UU caían un 90% en la primera mitad de 2018, según el grupo Rhodium.

Dejar que la apuesta de Qualcomm caiga en saco roto sin dar explicaciones fue una medida fácil. El banco central también permitió que el yuan cayera un 7% frente al dólar desde abril, lo que naturalmente compensa el impacto en los precios de los aranceles comerciales. Es cierto que se ha registrado un repunte en el dólar, pero si Xi quiere enviar un mensaje más claro a Trump, podría tomar una decisión radical ordenando al banco central a forzar el ritmo de la depreciación.

El presidente de EE UU calificó a China de “viciosa” por apuntar a las exportaciones agrícolas estadounidenses. Su respuesta al acuerdo fallido de Qualcomm podría subir la apuesta y fortalecer las relaciones con Taiwán, a la que China considera una provincia renegada. También podría, en teoría, volver a presionar a ZTE. Lo que sea que venga después no será bonito.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Daniel Domínguez, es responsabilidad de CincoDías.

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