Europa hace lo correcto gravando el capital bancario

El Gobierno holandés ha sido el último en eliminar el beneficio fiscal de las entidades

El primer Ministro holandés, Mark Rutte.
El primer Ministro holandés, Mark Rutte. REUTERS

Europa está haciendo al fin lo correcto gravando el capital bancario. Bajo la presión de la Comisión Europea (CE), el Gobierno holandés ha decidido eliminar un beneficio fiscal para los bancos que emiten bonos híbridos. La relativa salud del sector implica que ya no necesita un tratamiento especial.

Después de la crisis financiera de 2008, los reguladores tomaron medidas enérgicas contra los bonos bancarios, a los que llamaron capital, pero que fueron clasificados como deuda. En cambio, alentaron a los prestamistas a crear nuevos instrumentos híbridos. Estos valores adicionales Tier 1 no tienen vencimiento fijo, que puede ser amortizado o convertido en acciones, y cupones que pueden diferirse. Para ganarse a los bancos, algunos países, incluidos los Países Bajos, aprobaron leyes para garantizar que los nuevos instrumentos se clasificasen como deuda a efectos fiscales.

En junio, la Comisión advirtió al Gobierno holandés de que ofrecer un trato favorable a los bancos y las aseguradoras, pero no a otras compañías, constituye un tipo de ayuda estatal.
En lugar de iniciar una investigación, el Gobierno holandés dijo que pondría fin a la rebaja de impuestos a partir de 2019, recaudando unos 150 millones de euros al año aproximadamente. No será el último Gobierno europeo que cambie de rumbo.

La Comisión está estudiando a otros países que pueden haber violado las leyes de ayudas estatales al favorecer explícitamente a las instituciones financieras. Fuentes del sector de la abogacía apuntan a que la CE también podría escudriñar a los que simplemente interpretaron las leyes favorablemente. Es probable que Bruselas lance su red para mantener un terreno de juego homogéneo en la UE. Suecia, por ejemplo, ya revirtió su política en 2016.

Los bancos europeos son probablemente lo suficientemente fuertes como para no necesitar subsidios fiscales. Incluso sin la desgravación fiscal, los bonos híbridos siguen siendo atractivos. El prestamista holandés ABN Amro emitió recientemente un bono adicional Tier 1 con un rendimiento del 4,75%, alrededor de la mitad de su coste de capital. La medida puede dañar a los bancos más débiles, que enfrentan mayores intereses. Aún así, el fin de la desgravación fiscal para el capital bancario llega tarde.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Daniel Domínguez, es responsabilidad de CincoDías.

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