El escándalo de Intel no importa ahora pero lo hará mucho en el futuro

Los desafíos del sector tecnológico dificultan la elección del sustituto del ex-CEO Brian Krzanich

El ex-CEO de Intel, Brian Krzanich.
El ex-CEO de Intel, Brian Krzanich. REUTERS

El escándalo de Intel importa poco hoy, pero lo hará mucho en el futuro. El derrocamiento del CEO del fabricante de chips, Brian Krzanich, por una relación sentimental con una empleada que incumplía la política de la empresa muestra que las reglas vigentes se aplican a todo el personal. Intel puede autogestionarse sin problemas por un tiempo. Sin embargo, los desafíos del sector tecnológico se acumulan y hace que sea difícil encontrar el reemplazo correcto.

Intel anunció oportunamente ganancias en el segundo trimestre por encima de las previsiones de Wall Street. Sin embargo, el motor tecnológico de la compañía está empezando a chisporrotear, lo que aumenta la tensión mientras la compañía busca nuevo jefe.

Durante décadas, Intel estuvo a la vanguardia al fabricar chips cada vez más pequeños y más rápidos. Eso le dio prácticamente el monopolio de la fabricación de microprocesadores para ordenadores y servidores, y le brindó la capacidad de invertir libremente.

Ahora, los microprocesadores se han reducido tanto que es difícil y costoso que sean más rápidos. E Intel no ha logrado hacer mella en el mercado de chips para dispositivos móviles, que consumen menos energía pero son más potentes.

Si bien estos chips representan una escasa amenaza para el creciente negocio de servidores de Intel, que sigue aumentando las ventas más de un 20% al año, la mitad de los ingresos del grupo y aún más proporción de su beneficio operativo provienen de fabricar chips para otros dispositivos personales.

Las ventas globales de ordenadores personales se redujeron un 1,4% en el primer trimestre según Gartner, que apunta que esta es la decimocuarta caída consecutiva.

La tarea ahora para Intel es dominar nuevos mercados, como el de los coches autónomos. Eso podría requerir un CEO más visionario, del tipo que deja una huella en la empresa más grande que la de Krzanich.

Elegir al líder adecuado podría marcar la diferencia entre que Intel mantenga su peso hasta el próximo gran cambio tecnológico o sea superado por él.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Daniel Domínguez, es responsabilidad de CincoDías.

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