Tressis: "Invertir con ética es a largo plazo menos arriesgado"

Silos, de Spainsif, asegura que dan a a las compañías una calificación extrafinanciera

Perea, de Tressis, explica que la rentabilidad de la cartera más cautelosa es del 3%

La inversión socialmente responsable (ISR) genera valor y está en auge. Cada vez más gestoras de fondos apuestan por invertir bajo criterios medioambientales, sociales o de buen gobierno. Robeco, por ejemplo, ha excluido las inversiones en la industria tabaquera de su gama de fondos. Es una modalidad de inversión que está calando, como demuestra el incremento del volumen bajo gestión, que ha pasado de 80 millones de euros en 2002 a casi 170.000 millones en 2015, según el último dato disponible en la plataforma de fondos Spainsif. Pero, ¿es más rentable que la inversión tradicional?

Jaime Silos, presidente de Spainsif (la asociación que representa a todo el ecosistema de la inversión sostenible) e Ignacio Perea, director de inversiones de Tressis, han explicado en el programa 'Economía Clara' con Cinco Días, para el Facebook Live, las ventajas que tienen este tipo de inversiones.

Silos comenta que "hay dos motivos que empujan a la inversión responsable: uno es más altruista y otro más egoísta". El primero consiste en la capacidad de generar carteras de inversión que se ajusten al sistema de valores de los inversores, mientras que el segundo responde a la relación rentabilidad-riesgo. Por su parte, Perea, de Tressis, explica que en su gestora llevan gestionando "de esta manera desde hace más de tres años y medio y desde luego es menos volátil" que una inversión sin estos criterios. El gestor añade que, desde su experiencia, "no es ni más rentable ni menos rentable que la inversión tradicional, pero tiene toda la gama de activos y al tener más fitros y no sólo la pura cuenta de resultados, a largo plazo es una inversión menos arriesgada".

El experto señala que tienen dos carteras, una más cautelosa y otra más arriesgada. En el primer caso, la rentabilidad media ronda el 3% en los útimos tres años mientras que en la segunda, asciende al 5%. "Depende del tipo de activos en el que inviertas, pero el entorno positivo de Bolsa ha favorecido estos retornos", dice Perea, que añade que el aumento de la oferta ha propiciado que haya "universo suficiente" para todo tipo de inversores.

Jamie Silos, de Spainsif, asegura que existen múltiples estrategias de inversión responsable dados los distintos perfiles de riesgo y los diferentes sistemas de valores de los inversores. "Hay inversores que excluyen abiertamente el armamento o pornografía". En la plataforma, cogen las compañías que cotizan en Bolsa o emiten bonos, son analizadas y les dan una calificación extrafinanciera. Se trata de tres tipos de calificación, una de perfil ambiental, otra social y otra de buen gobierno, y así los gestores tratan de maximizar el valor del rating de las carteras.

Opina que "aquellas empresas que no tengan unas buenas credenciales a nivel social, ambiental y de buen gobierno corporativo cada vez van a ser menos elegibles" porque, explica, "de alguna manera en el mercado se está creando una prima de riesgo para aquellas compañías que son menos solventes a nivel de sostenibilidad". Perea subraya que en Tressis la estrategia que se defiende es la "sostenibilidad como palanca de cambio".

Silos apunta que el Ibex 35 es un índice altamente sostenible, con más de 15 compañías que superan el percentil 80 de sostenibilidad, y "es un puntal" en inversión socialmente responsable, aunque en España todavía queda "mucho camino" por delante. Según Perea, valores como Iberdrola, Red Eléctrica y Amadeus son claros ejemplos de sostenibilidad en el mercado español. Perea remarca que "lo que se busca es hacer un balance entre rentabilidad e impacto social". Fuera de España, el experto ve oportunidades en mercados emergentes, "donde el margen de mejora en algunos aspectos es significativo".

Según Silos, hay dos perfiles que van a hacer crecer la inversión socialmente responsable en el futuro: los 'millenials' y las mujeres. A nivel global, hay 23 billones de activos con un mandato social, ambiental y de buen gobierno corporativa. También hay planes de pensiones y de empleo que están empezando a incorporar esta filosofía, así como entidades que ofrecen hipotecas verdes.

Claves para invertir de forma sostenible

Un inversor que quiere dar sus primeros pasos en la inversión socialmente responsable tiene que tener en cuenta al menos los siguientes seis aspectos:

- Analizar los propios valores para poder alinearlos con la inversión. "Ahora ya hay una gama muy amplia", sostiene Ignacio Perea, de Tressis.

- No dejarse llevar por el factor rentabilidad y revisar también los riesgos de divisas o exposición a activos menos líquidos.

- Estar bien asesorado, con expertos con experiencias en mandatos de inversión socialmente responsable.

- "La preservación del capital a largo plazo casa perfectamente con la inversión responsable", asegura Perea.

- Es posible generar un impacto social sin renunciar a rentabilidad. "Los grandes retos de sostenibilidad representan más de 12 trillones de oportunidades de negocio para muchas compañías", indice Silos, de Spainsif.

- "El binopio rentabilidad-riesgo es más eficiente", asevera Silos.

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