Goirigolzarri reconoce que no es un buen momento para la privatización de Bankia, “pero no puede eternizarse”

Dice que su plan para la entidad no se ejecutó tras solicitar España el rescate

"Hacer de Bankia un instrumento político llevará el proyecto a la mediocridad"

Goirigolzarri
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, momentos antes de su comparecencia hoy ante la Comisión de Investigación de la crisis financiera España del Congreso de los Diputados. EFE

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri ha acudido por primera vez al Congreso de los Diputados. Ha hecho un repaso de los que fue Bankia cuando en 2012 se hizo cargo de su presidencia, a día de hoy, en el que la entidad financiera es referencia en el sector, y aspira a convertirse en el mejor banco comercial de España.

"Hoy todas las agencias de rating nos califican como grado de inversión, obviamente estamos en el Ibex y tenemos un acceso normalizado a los mercados de capitales", ha recordado el banquero

Pero el directivo, uno de los más veteranos en el sector, con más de 35 años a sus espaldas de trayectoria financieras, ha aprovechado el entorno político en el que estaba para lanzar dos claros mensajes, uno sobre la banca pública y otro sobre la privatización de Bankia. "Se habla de hacer de Bankia un instrumento de politica económica y social. No es estoy de acuerdo en que pueda ser un instrumento contracíclico de crédito. ¿Significa dar créditos a quien no los puede devolver? ¿Quién paga la cuenta de las provisiones?", ha reflexionado en voz alta en alusión a los riesgos que asumiría la entidad. Con esta referencia Goirigolzarri, que ha estado en la comisión que investiga la crisis financiera en el Congreso, ha querido dejar claro su postura contraria a que Bankia se quede como un banco público como ha pedido en varias ocasiones Podemos.

El ejecutivo ha advertido que utilizar Bankia como instrumento de política económica y social conducirá a provocar otra crisis financiera al asumir riesgos que rechaza el resto del sector. "Es la mejor manera de que un proyecto se deslice por la mediocridad, una muy mala decisión para los contribuyentes y me sorprende que tengamos tan poca memoria porque hace seis años vimos las consecuencias", ha sentenciado. Como es lógico, Goirigolzarri ha reconocido que el momento actual no es el mejor para vender la participación del Estado en Bankia, que se eleva al 61%, ante su baja cotización.

Pese a ello, sí considera que es bueno que exista un plazo de desinversión, que ahora está fijado en diciembre de 2019. "Hoy no es un buen momento porque el sector está penalizado básicamente por la situación de tipos de interés negativos, pero tengo confianza en que se incrementará a lo largo de lo próximos meses, en cuanto el BCE haga cambios en su política monetaria. En todo caso la decisión la debe tomar el accionista principal, el FROB. Hay tiempo, pero tampoco se debe eternizar", ha asegurado.

Bankia cotiza a 3,28 euros por título, muy lejos de los 6 euros a los que el Estado debe vender para recuperar los 22.424 millones de euros que recibió en ayudas.

Goirigolzarri ha hecho un recorrido por la trayetoria de Bankia desde que asumió su presidencia en ay de 2012. Desde que Bankia fue intervenida en 2012, y se puso en marcha su plan estratégico hasta 2015, la entidad "pasó de ser una entidad en plena reestructuración y con una estructura financiera prácticamente de mínimos a ser en el año 2015 el banco líder en España, dentro de los grandes bancos, en eficiencia, rentabilidad y solvencia. Liderazgo que felizmente repetimos en el año 2016", ha explicado Goirigolzarri, para añadir que en "diciembre del pasado año, hemos dado por finalizado nuestro plan de reestructuración, cumpliendo con los requerimientos establecidos por la Comisión Europea, hito del que nos sentimos especialmente orgullosos".

Goirigolzarri ha querido así destacar el antes y el después de esta entidad financiera que hoy se codea con los grandes e, incluso analizó los datos de Popular para una posible compra, aunque nunca presentó oferta. 

El banquero ha asegurado en la comisión que investiga la crisis financiera en el Congreso, que el rescate solicitado por España a la Unión Europea frustró su plan para sanear Bankia. Nunca llegó a ejecutarse, ya que fue el Memorándum de Entendimiento (MOU) con las instituciones europeas el que fijó las condiciones para obtener ayudas financieras. Goirigolzarri ha dicho que el Banco de España le pidió elaborar un plan de saneamiento y capitalización “a los pocos días” de incorporarse.Este plan fue remitido el 11 de junio al supervisor español, con unas necesidades de capital para BFA (la matriz que no cotiza de Bankia) de 19.000 millones (12.000 millones para Bankia, y el resto para sanear a la matriz). Sin embargo, ha señalado que este plan “nunca fue puesto en práctica”, con lo que intenta así contestar a su antecesor en el cargo, Rodrigo Rato, que en más de una ocasión le ha recriminado las ayudas que pidió y recibió al llegar a Bankia.

Recordó, de hecho, que el Gobierno solicitó el rescate a la Unión Europea hasta 100.000 millones y el MOU que acabó aprobándose en julio fijó las condiciones para pedir las ayudas. “Esto trastocó totalmente nuestros planes y supuso un cambio radical en los calendarios”, ha recalco.“Entiendo que haya personas que ya no lo recuerden y que sigan hablando de los 19.000 millones de Goirigolzarri, pero este plan estará tal vez archivado en algún sitio, pero nunca fue puesto en práctica”, ha rematado.

Goirigolzarri ha recordado así que el capital aportado a Bankia r a través de las ayudas públicas fue de 17.959 millones de euros, tras determinarse unas necesidades de 24.743 millones en un escenario adverso por Oliver Wyman y tenerse en cuenta el impacto de transferencia de activos a la Sareb y la conversión forzosa de instrumentos híbridos (preferentes y subordinadas), que supuso un descuento de 6.592 millones. De esta forma, Goirigolzarri se desmarca de la cifra final de las ayudas a Bankia, que fueron determinadas por los test de estrés del BCE y Oliver Wyman, ha insistido.

El banquero también ha destacado que la entidad es hoy capaz de ganar clientes, está bien capitalizada y es un factor generador de competencia en España.

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