El cambio de rumbo de la OPEP es más bien un ‘reseteo’

Saudíes y rusos saben que elevar el crudo sobre los 90 dólares será contraproducente

El ministro saudí de Energía, Khalid al-Falih, con su homólogo ruso, Alexander Novak, en Riad en febrero pasado.
El ministro saudí de Energía, Khalid al-Falih, con su homólogo ruso, Alexander Novak, en Riad en febrero pasado.

La OPEP está cambiando de rumbo. Durante el último año y medio, el cártel y otros productores como Rusia se han atenido diligentemente a los recortes acordados en el suministro de petróleo. Ahora Moscú y Riad están valorando abrir los grifos un millón de barriles adicionales al día. Es más un reseteo que un replanteamiento.

El problema habitual con los cárteles es que los miembros individuales tienen incentivos para hacer trampa. Desde que se acordaron los recortes a finales de 2016, la OPEP y sus amigos han tenido el problema opuesto. En abril, restringieron la producción en más de 2,4 millones de barriles por día menos, por encima de los 1,7 millones acordados. En promedio, el cumplimiento de la OPEP ha sido del 110%, según la Agencia Internacional de la Energía.

Puede parecer extraño que Arabia Saudí y Rusia lo vean como un problema. La combinación de sus recortes y una demanda constante ha reducido el exceso de oferta en los mercados desarrollados a niveles normales, y ha empujado los precios cerca de los 80 dólares. La caída de los costes debidos a la reciente depreciación del rublo ayudará al grupo estatal ruso Rosneft a ganar dinero a manos llenas. Los altos precios también apuntalan el presupuesto saudí y apoyan la OPV de la estatal Aramco.

Sin embargo, los rusos y los saudíes con visión de futuro saben que elevar el coste del oro negro a 90 dólares o más será contraproducente. El reino del desierto temerá molestar al presidente de EE UU, Donald Trump, quien ya ha tuiteado su irritación por el papel de la OPEP en el aumento de los precios. Ambos países también temerán dar a los productores estadounidenses un incentivo para aumentar la producción de petróleo shale.

Por eso es hora de actuar. La producción venezolana ha caído de 2 millones de barriles por día a principios de 2017 a menos de 1,5 millones en abril debido a la falta de inversión. ING calcula que la renovación de las sanciones de EE UU a Irán podría sacar hasta 800.000 barriles por día del mercado. Dado que Arabia Saudí por sí sola tiene 2 millones de barriles de capacidad de reserva diaria, podría llenar cualquier hueco, aumentar su cuota de mercado y seguir pareciendo un administrador sobrio del mercado del petróleo. El cambio de dirección está claro.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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