La trama desmantelada captó clientes con bitcoins e inversiones fotovoltaicas

La policía detuvo a un menor que trabajaba para el chiringuito

Tenían oficinas en zonas ‘prime’ para ganar la confianza de los estafados

La trama desmantelada captó clientes con bitcoins e inversiones fotovoltaicas

El chiringuito financiero desmantelado hace una semana en una operación judicial no es sino la última mutación de una trama que lleva dos décadas utilizando los mismos procedimientos para estafar. En los últimos meses promocionaban un tipo de producto de alto riesgo conocido como opciones binarias, pero hace cuatro años captaba clientes con el señuelo de los bitcoins, hace ocho con supuestas inversiones en plantas fotovoltaicas y hace 15 con warrants.

La operación ejecutada por la Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) de la Policía Nacional se saldó con 79 detenidos. Se produjeron registros en ocho inmuebles de Madrid y Málaga. Los agentes encontraron hasta a un menor de edad trabajando en una de las plataformas telefónicas de la trama.

Uno de los detenidos es David Samper Bravo, responsable del equipo de ventas y viejo conocido de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El supervisor financiero le sancionó en 1998 y en 2008. Ahora, en 2018, la policía le ha atrapado en plena labor de director de orquesta de los encargados de captar clientes.

El modus operandi de la trama pasaba por conseguir los teléfonos de pequeños empresarios y ahorradores interesados en invertir. Utilizaban páginas web como www.enalza.es para contactar con ellos con el gancho de mejorar las ventas de su empresa. Así obtenían información sobre su patrimonio. 

Precarias condiciones laborales

Despidos rápidos. Los cabecillas de la trama exigían a sus empleados resultados rápidos. Si uno de ellos pasaba más de dos meses sin conseguir captar un nuevo cliente era automáticamente despedido.

Fogasa. La operativa de la trama hacía que abrieran y cerraran sociedades con frecuencia. En varios casos, las empresas que cerraban dejaban de pagar varias mensualidades a los empleados, que debían recurrir al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa).

Falsos autónomos. En otras ocasiones, los empleados no estaban dados de alta en la Seguridad Social y trabajaban para la trama con un contrato de autónomo, pese a tener un horario y un puesto fijo en la empresa.

Luego, el equipo de comerciales pasaba a la acción, proponiéndoles todo tipo de operaciones financieras de alto riesgo, que ni siquiera llegaban a realizarse.

Si ahora eran las opciones binarias el señuelo predilecto, en 2014 engañaban haciendo creer a los potenciales inversores que iban a comprar criptomonedas, como bitcoins.

De acuerdo con fuentes cercanas al caso, hay varias personas vinculadas con la firma BTC International Global Markets. La CNMV lanzó un aviso el 2 de junio de 2014 advirtiendo que este chiringuito financiero no tenía licencia para ofrecer servicios de inversión.

La forma de actuar entonces consistía en ofrecer una apariencia de legalidad, con una oficina en una de las mejores zonas de Madrid (en la calle Velázquez 24) y una página con información sobre esta criptomoneda, www.btcinternational.net. Una vez que el cliente picaba, se le pedía realizar una transferencia por el 10% o el 15% del importe invertido. Cuando reclamaba su dinero, se alegaba que lo había perdido y la empresa acababa desapareciendo. 

"La persona que maneja absolutamente todo es David Samper Bravo, perseguido por la justicia hace ya años .Con otra de sus estafadoras empresas yo ya tuve un problema", explica una persona conocedora de la trama. 

En este caso, uno de los administradores de la firma era Antonio Mayorgas Bergillos, que había sido director de la Caja Rural de Málaga.


Cita en el Hotel Palace

En el caso de las inversiones en plantas fotovoltaicas el procedimiento era algo distinto. Varias personas denunciaron a la firma Ecoban Capital Energy por haberles engañado para entregar un dinero destinado a realizar inversiones en parques de energía eólica y fotovoltaica. David Samper Bravo fue identificado por varios estafados como el “dirigente” del grupo, y el “máximo responsable de Ecoban”.

El año pasado, la Audicencia Provincial de Madrid condenó por estafa a tres personas, que habían logrado captar más de 700.000 euros de pequeños ahorradores, generalmente de avanzada edad. A Samper Bravo no lograron vincularle con la empresa, que operaba a través de testaferros.

“David Samper Bravo participó en los eventos de promoción de Ecoban Capital Energy, pero prefiero cerrar ya ese asunto”, explica Noemí de Córdoba Álvaro, una de las damnificadas.

La sentencia explica que los condenados constituyeron una sociedad y “aparentaron una solvencia de la que carecían, iniciando en el año 2010 una campaña destinada a captar múltiples inversores a través de diferentes medios de comunicación, y celebración de reuniones en diferentes hoteles de Madrid”. Una de las más espectaculares se desarrolló en Hotel Palace, de cinco estrellas.

Uno de los afectados explicaba en un blog que se creó para compartir experiencias que David Samper Bravo se hacía llamar David Gómez.

La trama tenía entonces una oficina en la calle Antonio Maura para dar mayor empaque al supuesto proyecto empresarial. A algunos de los afectados también les proponían invertir en materias primas y otros activos financieros.

Ecoban Capital Energy se llamaba previamente International Markets Diamons y ya había tenido algunas denuncias por impago de antiguos trabajadores.

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